Mercedes-Benz S 63 AMG L · 525 CV (2008-2009)

2006
Gasolina
RWD
Automático 7v
Mercedes-Benz Clase S - Vista 1
Mercedes-Benz Clase S - Vista 2
Mercedes-Benz Clase S - Vista 3
Mercedes-Benz Clase S - Vista 4

Especificaciones y análisis del Mercedes-Benz Clase S

Potencia

525CV

Par

630Nm

Consumo

14.9l/100

Emisiones

355g/km

0-100 km/h

4.6s

Vel. Máx.

250km/h

Peso

2115kg

Precio

157,950

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 7v

Tracción

RWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

560 L

Depósito

90 L

Potencia

386 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima525 CV / 386 kW
Par máximo630 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 7v

Capacidades

Depósito90 L
Maletero560 L

Análisis detallado del Mercedes-Benz S 63 AMG L · 525 CV (2008-2009)

Descripción general

El Mercedes-Benz S 63 AMG L de 2006 es la encarnación del lujo y la potencia, una berlina de representación que no renuncia a las prestaciones más deportivas. Con su motor V8 de 6.2 litros y 525 CV, este Clase S largo se posiciona como una opción para aquellos que buscan la máxima exclusividad y un rendimiento excepcional, sin sacrificar el confort y la sofisticación que caracterizan a la marca de la estrella.

Experiencia de conducción

Conducir el S 63 AMG L es una experiencia dual. Por un lado, la suavidad y el silencio en el habitáculo son impresionantes, invitando a viajes largos con total relajación. Por otro, al pisar el acelerador, el motor V8 despierta con un rugido embriagador, catapultando sus más de dos toneladas de peso con una facilidad asombrosa. La aceleración de 0 a 100 km/h en 4.6 segundos es una cifra que pocos deportivos de la época podían igualar, y la velocidad máxima limitada a 250 km/h se alcanza sin esfuerzo. La dirección es precisa y la suspensión, aunque orientada al confort, se adapta para ofrecer un buen control en curvas, transmitiendo una sensación de seguridad y aplomo inquebrantables. Es un coche que te hace sentir poderoso y en control, pero siempre con una elegancia innata.

Diseño y estética

El diseño del Mercedes-Benz S 63 AMG L es una declaración de intenciones. Basado en la elegante silueta del Clase S de batalla larga, incorpora los distintivos elementos AMG que le confieren un carácter más deportivo y agresivo. Los paragolpes específicos, las llantas de aleación de 19 pulgadas con neumáticos de diferente medida (255/40 R19 delante y 275/40 R19 detrás) y las salidas de escape dobles integradas, insinúan la potencia que alberga bajo el capó. A pesar de su tamaño imponente, sus líneas fluidas y su perfil bajo le otorgan una presencia dinámica y sofisticada, que no pasa desapercibida pero tampoco resulta ostentosa. En el interior, la calidad de los materiales y los acabados es superlativa, con cuero, madera y aluminio que crean un ambiente de lujo y confort inigualable.

Tecnología y características

En 2006, el S 63 AMG L era un escaparate tecnológico. Contaba con un motor V8 de 6.2 litros de inyección indirecta y admisión variable, acoplado a una transmisión automática de 7 velocidades que gestionaba la potencia de forma impecable. La suspensión de paralelogramo deformable en ambos ejes, junto con un sistema de dirección asistida eléctrica sensible a la velocidad, garantizaban un comportamiento dinámico excepcional. Los frenos de disco ventilados de gran tamaño (390 mm delante y 365 mm detrás) aseguraban una capacidad de detención formidable. Además, incorporaba sistemas avanzados de seguridad y confort, como el control de estabilidad, múltiples airbags y un sistema de infoentretenimiento de última generación para la época, todo ello diseñado para ofrecer la máxima seguridad y una experiencia de viaje superior.

Competencia

En su segmento, el Mercedes-Benz S 63 AMG L se enfrentaba a rivales de la talla del BMW M760Li, el Audi S8 y el Porsche Panamera Turbo. Cada uno ofrecía su propia interpretación del lujo y la deportividad, pero el S 63 AMG L destacaba por su combinación única de opulencia, confort y un motor AMG de aspiración natural que ofrecía una respuesta y un sonido inigualables. Su batalla larga lo hacía especialmente atractivo para aquellos que valoraban el espacio y el confort en las plazas traseras, sin renunciar a las prestaciones de un superdeportivo.

Conclusión

El Mercedes-Benz S 63 AMG L de 2006 es un automóvil que trasciende el tiempo. Es una obra maestra de la ingeniería alemana que combina la elegancia atemporal de la Clase S con la brutalidad controlada de AMG. Ofrece un nivel de lujo y confort que pocos vehículos pueden igualar, junto con unas prestaciones que te dejarán sin aliento. Es un coche para disfrutar en cada trayecto, ya sea en un viaje largo por autopista o en una carretera de montaña, siempre con la certeza de que estás al volante de una máquina excepcional. Un verdadero icono que sigue cautivando a los amantes del motor.