Mercedes-Benz S 63 AMG L · 544 CV (2012-2013)

2009
Gasolina
RWD
Automático 7v
Mercedes-Benz Clase S - Vista 1
Mercedes-Benz Clase S - Vista 2
Mercedes-Benz Clase S - Vista 3
Mercedes-Benz Clase S - Vista 4

Especificaciones y análisis del Mercedes-Benz Clase S

Potencia

544CV

Par

800Nm

Consumo

10.5l/100

Emisiones

244g/km

0-100 km/h

4.5s

Vel. Máx.

250km/h

Peso

2170kg

Precio

180,375

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 7v

Tracción

RWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

560 L

Depósito

90 L

Potencia

400 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima544 CV / 400 kW
Par máximo800 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 7v

Capacidades

Depósito90 L
Maletero560 L

Análisis detallado del Mercedes-Benz S 63 AMG L · 544 CV (2012-2013)

Descripción general

El Mercedes-Benz Clase S 63 AMG L de 2009 es una berlina de lujo que combina la opulencia y el confort de la Clase S con la potencia y el rendimiento de AMG. Este modelo, con su carrocería larga, ofrece un espacio interior excepcional y una presencia imponente en la carretera. Es un coche diseñado para aquellos que buscan lo máximo en exclusividad y prestaciones, sin renunciar a la elegancia y la sofisticación que caracterizan a Mercedes-Benz.

Experiencia de conducción

Conducir el S 63 AMG L es una experiencia que despierta emociones intensas. El motor V8 de 5.5 litros, con sus 544 CV, entrega una potencia brutal que te pega al asiento con cada aceleración, pasando de 0 a 100 km/h en solo 4.5 segundos. A pesar de su tamaño y peso, la dirección es precisa y la suspensión, aunque firme en modo deportivo, absorbe las irregularidades del terreno con una suavidad asombrosa en modo confort. El sonido del motor es un rugido embriagador que te envuelve, mientras que el interior te aísla del mundo exterior, ofreciendo un oasis de tranquilidad y lujo. Es un coche que te hace sentir poderoso y privilegiado, capaz de devorar kilómetros con una facilidad pasmosa.

Diseño y estética

El diseño del Mercedes-Benz Clase S 63 AMG L es una declaración de intenciones. Su carrocería larga, de 5.226 mm, irradia elegancia y autoridad. Los detalles AMG, como los paragolpes deportivos, las llantas de 19 pulgadas y las salidas de escape cuádruples, le confieren un toque de agresividad sutil que lo diferencia de las versiones estándar. En el interior, la calidad de los materiales es superlativa, con cuero, madera y aluminio pulido que se combinan a la perfección. Los asientos son auténticos sillones, diseñados para ofrecer el máximo confort en viajes largos, y la iluminación ambiental crea una atmósfera acogedora y sofisticada. Es un diseño atemporal que sigue siendo relevante y atractivo hoy en día.

Tecnología y características

A pesar de ser un modelo de 2009, el S 63 AMG L estaba a la vanguardia tecnológica de su época. Incorporaba un motor V8 biturbo con inyección directa y admisión variable, que optimizaba el rendimiento y la eficiencia. La transmisión automática de 7 velocidades, con su gestión inteligente, garantizaba cambios de marcha suaves y rápidos. Contaba con un sistema de suspensión neumática adaptativa que ajustaba la altura y la firmeza según las condiciones de la carretera y el modo de conducción seleccionado. Además, ofrecía un sinfín de asistentes a la conducción y sistemas de infoentretenimiento que hacían cada viaje más seguro y placentero. Era un escaparate de la ingeniería alemana.

Competencia

En su segmento, el Mercedes-Benz Clase S 63 AMG L se enfrentaba a rivales de la talla del Audi S8, el BMW Serie 7 Alpina B7 y el Porsche Panamera Turbo. Todos ellos ofrecían un nivel similar de lujo, prestaciones y tecnología, pero cada uno con su propia personalidad. El Audi S8 destacaba por su tracción integral y su discreción, el BMW Alpina B7 por su enfoque más deportivo y exclusivo, y el Porsche Panamera Turbo por su dinamismo y su silueta coupé. Sin embargo, el S 63 AMG L se distinguía por su combinación única de confort supremo, potencia desbordante y la inconfundible elegancia de Mercedes-Benz.

Conclusión

El Mercedes-Benz Clase S 63 AMG L de 2009 es mucho más que un coche; es una experiencia. Es la culminación de la ingeniería y el lujo, un vehículo que te transporta a otro nivel de sofisticación y rendimiento. Su potencia, su confort y su diseño atemporal lo convierten en una pieza deseada por los amantes de los coches de altas prestaciones y el lujo sin concesiones. Es un coche que, a pesar de los años, sigue manteniendo su aura de exclusividad y su capacidad para emocionar a quien se pone a sus mandos.