Especificaciones y análisis del Mercedes-Benz Clase SL
Potencia
306CV
Par
460Nm
Consumo
12.7l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
6.5s
Vel. Máx.
250km/h
Peso
1815kg
Precio
107,100€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 5v
RWD
4 / 2 puertas
265 L
80 L
225 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Mercedes-Benz SL 500 · 306 CV (1998-2001)
Descripción general
El Mercedes-Benz SL 500 de 1998 es un roadster que encarna la elegancia y el poder de la marca alemana. Con su motor V8 de 4966 cc y 306 CV, este vehículo no solo promete un rendimiento excepcional, sino también una experiencia de conducción inigualable. Su diseño atemporal y su sofisticada ingeniería lo convierten en un clásico instantáneo, un coche que evoca lujo y deportividad a partes iguales. Es una máquina pensada para aquellos que buscan distinción y emociones fuertes al volante.
Experiencia de conducción
Conducir el SL 500 es una experiencia que despierta todos los sentidos. La potencia de sus 306 CV se siente desde el primer instante, empujando con una suavidad y contundencia que solo un V8 de Mercedes-Benz puede ofrecer. La aceleración de 0 a 100 km/h en 6.5 segundos es impresionante, y la velocidad máxima de 250 km/h, limitada electrónicamente, habla de su capacidad. La transmisión automática de 5 velocidades gestiona la entrega de potencia de forma impecable, haciendo que cada cambio sea casi imperceptible. La suspensión, tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, junto con los frenos de disco ventilados, proporcionan una estabilidad y un control excepcionales, permitiendo disfrutar de cada curva con confianza. Es un coche que te envuelve, te hace sentir especial, y te invita a devorar kilómetros con una sonrisa.
Diseño y estética
El diseño del Mercedes-Benz SL 500 es una obra de arte atemporal. Sus líneas fluidas y elegantes, combinadas con una postura ancha y baja, le otorgan una presencia imponente y sofisticada. La carrocería roadster, con sus dos puertas y la posibilidad de disfrutar del cielo abierto, añade un toque de libertad y exclusividad. Cada detalle, desde la parrilla frontal hasta las llantas de 17 pulgadas, ha sido cuidadosamente diseñado para transmitir lujo y deportividad. Es un coche que no pasa de moda, un icono de estilo que sigue capturando miradas allá por donde pasa.
Tecnología y características
A pesar de ser un modelo de 1998, el SL 500 incorpora tecnología avanzada para su época. Su motor V8 de aluminio con inyección indirecta es un ejemplo de ingeniería de precisión, ofreciendo una combinación de potencia y eficiencia. La transmisión automática de 5 velocidades, el sistema de dirección de recirculación de bolas y los frenos de disco ventilados en ambos ejes garantizan un rendimiento y una seguridad óptimos. Aunque carece de las ayudas a la conducción modernas, su enfoque en la mecánica pura y la calidad de construcción lo convierten en un coche robusto y fiable. Es una máquina que demuestra que la tecnología bien aplicada perdura en el tiempo.
Competencia
En su época, el Mercedes-Benz SL 500 se enfrentaba a rivales de la talla del BMW Serie 8, el Porsche 911 Cabriolet y el Jaguar XK8. Cada uno ofrecía su propia interpretación del lujo y la deportividad, pero el SL 500 destacaba por su combinación única de confort, potencia y un diseño inconfundiblemente Mercedes-Benz. Su motor V8 y su reputación de fiabilidad lo posicionaban como una opción muy atractiva para aquellos que buscaban un roadster de altas prestaciones con un toque de distinción.
Conclusión
El Mercedes-Benz SL 500 de 1998 es mucho más que un coche; es una declaración de intenciones. Es un vehículo que combina la potencia bruta con la elegancia atemporal, ofreciendo una experiencia de conducción que es a la vez emocionante y refinada. Su diseño icónico, su motor V8 y su calidad de construcción lo convierten en un clásico deseado por muchos. Es un coche para disfrutar, para sentir la carretera y para hacer de cada viaje una ocasión especial. Un verdadero icono que sigue brillando con luz propia.




