Especificaciones y análisis del Mercedes-Benz Clase SL
Potencia
476CV
Par
700Nm
Consumo
14.2l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
4.7s
Vel. Máx.
250km/h
Peso
1955kg
Precio
141,750€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 5v
RWD
2 / 2 puertas
317 L
80 L
350 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Mercedes-Benz SL 55 AMG · 476 CV (2001-2002)
Descripción general
El Mercedes-Benz SL 55 AMG de 2002 es una joya automotriz, un roadster de lujo que combina la elegancia atemporal de Mercedes con la potencia desbordante de AMG. Este modelo, con su motor V8 de 476 CV, no es solo un coche, es una declaración de intenciones, una máquina diseñada para emocionar y cautivar a cada kilómetro. Su presencia imponente y su rendimiento excepcional lo convierten en un clásico instantáneo, un vehículo que sigue robando miradas y acelerando pulsos incluso décadas después de su lanzamiento.
Experiencia de conducción
Conducir el SL 55 AMG es una experiencia visceral. El rugido del motor V8 sobrealimentado es una sinfonía para los amantes de la velocidad, y la aceleración de 0 a 100 km/h en solo 4.7 segundos te pega al asiento con una fuerza brutal. La dirección es precisa, y a pesar de su peso, el coche se siente sorprendentemente ágil en curvas. La suspensión, aunque firme, absorbe las irregularidades del camino con una sofisticación que solo Mercedes puede ofrecer, garantizando un confort excepcional incluso a altas velocidades. Es un coche que te invita a devorar kilómetros, a sentir el viento en el cabello y a disfrutar de cada instante al volante.
Diseño y estética
El diseño del Mercedes-Benz SL 55 AMG es una obra maestra de la elegancia deportiva. Sus líneas fluidas y aerodinámicas, combinadas con la robustez de su carrocería, le otorgan una presencia inconfundible. El frontal, con la icónica parrilla de Mercedes y los faros dobles, irradia sofisticación. Los detalles AMG, como las llantas de 18 pulgadas y los escapes cuádruples, añaden un toque de agresividad sin caer en la ostentación. El techo retráctil, que se pliega elegantemente en el maletero, transforma el coupé en un descapotable en cuestión de segundos, ofreciendo lo mejor de ambos mundos. Es un diseño que ha envejecido con gracia, manteniendo su atractivo y su estatus de icono.
Tecnología y características
A pesar de ser un modelo de 2002, el SL 55 AMG estaba a la vanguardia de la tecnología de su época. Su motor V8 de 5.4 litros con compresor es una maravilla de la ingeniería, entregando 476 CV y un par motor de 700 Nm desde bajas revoluciones. La transmisión automática de 5 velocidades, aunque no tan rápida como las actuales, ofrecía cambios suaves y precisos. Contaba con sistemas avanzados de seguridad y asistencia a la conducción, como el control de estabilidad ESP y el sistema de frenos de alto rendimiento. El interior estaba repleto de comodidades, desde asientos de cuero con ajuste eléctrico hasta un sistema de sonido premium, todo diseñado para hacer de cada viaje una experiencia de lujo.
Competencia
En su momento, el Mercedes-Benz SL 55 AMG se enfrentaba a rivales de la talla del Porsche 911 Turbo Cabriolet, el Aston Martin DB7 Vantage Volante y el BMW M6 Cabrio. Cada uno ofrecía su propia interpretación del lujo y el rendimiento, pero el SL 55 AMG se destacaba por su combinación única de potencia bruta, confort inigualable y la inconfundible elegancia de Mercedes-Benz. Era un coche para aquellos que buscaban un rendimiento excepcional sin sacrificar el lujo y la sofisticación.
Conclusión
El Mercedes-Benz SL 55 AMG de 2002 es más que un coche; es una leyenda. Es la encarnación de la ingeniería alemana en su máxima expresión, un vehículo que combina potencia, lujo y diseño de una manera que pocos pueden igualar. Su motor V8 sobrealimentado, su diseño atemporal y su interior suntuoso lo convierten en un clásico codiciado por coleccionistas y entusiastas por igual. Es un coche que te hace sentir especial cada vez que te pones al volante, una experiencia que trasciende el mero acto de conducir.




