Mercedes-Benz SL 65 AMG · 612 CV (2006-2008)

2006
Gasolina
RWD
Automático 5v
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Mercedes-Benz Clase SL - Vista 3
Mercedes-Benz Clase SL - Vista 4

Especificaciones y análisis del Mercedes-Benz Clase SL

Potencia

612CV

Par

1Nm

Consumo

15.1l/100

Emisiones

362g/km

0-100 km/h

4.2s

Vel. Máx.

250km/h

Peso

2120kg

Precio

233,300

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 5v

Tracción

RWD

Plazas

2 / 2 puertas

Maletero

339 L

Depósito

80 L

Potencia

450 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima612 CV / 450 kW
Par máximo1 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 5v

Capacidades

Depósito80 L
Maletero339 L

Análisis detallado del Mercedes-Benz SL 65 AMG · 612 CV (2006-2008)

Descripción general

El Mercedes-Benz SL 65 AMG de 2006 es una bestia descapotable, un coche que no solo te lleva de un punto A a un punto B, sino que te sumerge en una experiencia de lujo y potencia sin igual. Con un precio de 233.300 euros, este roadster de dos plazas y 612 CV no era para cualquiera, sino para aquellos que buscaban la máxima expresión de deportividad y exclusividad en un descapotable.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante del SL 65 AMG es sentir una descarga de adrenalina pura. Sus 612 CV y un par motor de 1000 Nm te pegan al asiento con una fuerza brutal, catapultándote de 0 a 100 km/h en solo 4,2 segundos. La velocidad máxima, limitada electrónicamente a 250 km/h, se alcanza con una facilidad pasmosa. Cada aceleración es un rugido del motor V12 biturbo, una sinfonía mecánica que te envuelve y te hace sentir el poder bajo tu pie derecho. La dirección, precisa y sensible a la velocidad, te permite sentir cada curva, mientras que los frenos de disco ventilados de 390 mm delante y 360 mm detrás garantizan una detención contundente y segura. Es un coche que te exige respeto, pero que te recompensa con sensaciones inigualables.

Diseño y estética

El diseño del Mercedes-Benz SL 65 AMG es una declaración de intenciones. Sus líneas fluidas y elegantes, combinadas con la agresividad de los elementos AMG, crean una estética imponente y atemporal. La carrocería de 4535 mm de largo, 1827 mm de ancho y 1295 mm de alto, junto con sus llantas de 19 pulgadas, le confieren una presencia inconfundible. El techo retráctil, que se pliega en segundos, transforma el coupé en un roadster, permitiéndote disfrutar del cielo abierto y del sonido embriagador del motor. Cada detalle, desde las tomas de aire hasta los escapes dobles, está diseñado para transmitir deportividad y lujo.

Tecnología y características

Bajo su piel elegante, el SL 65 AMG esconde una ingeniería de vanguardia. Su motor V12 biturbo de 5980 cc, con inyección indirecta e intercooler, es una obra maestra de la mecánica. La transmisión automática de 5 velocidades, aunque no es la más moderna, gestiona la potencia de forma eficiente y suave. La suspensión de paralelogramo deformable en ambos ejes, junto con la dirección asistida eléctrica sensible a la velocidad, garantizan un comportamiento dinámico excepcional. Los materiales ligeros como el aluminio en el bloque y la culata del motor contribuyen a mantener el peso a raya, a pesar de sus 2120 kg. Es un coche que, para su época, estaba a la vanguardia de la tecnología automotriz.

Competencia

En su momento, el Mercedes-Benz SL 65 AMG se enfrentaba a rivales de la talla del Ferrari 599 GTB Fiorano, el Aston Martin DB9 Volante o el Porsche 911 Turbo Cabriolet. Cada uno con su propia personalidad, pero todos compartiendo la misma filosofía de lujo, deportividad y exclusividad. El SL 65 AMG destacaba por su motor V12, su confort de marcha y su capacidad para combinar la brutalidad de un superdeportivo con la elegancia de un gran turismo.

Conclusión

El Mercedes-Benz SL 65 AMG de 2006 es un coche que trasciende el tiempo. Es una máquina de ensueño, un icono de la ingeniería alemana que combina lujo, potencia y exclusividad en un paquete irresistible. Conducirlo es una experiencia inolvidable, una conexión directa con la carretera y con la pasión por el automóvil. Es un coche para disfrutar, para sentir, para vivir cada kilómetro con una intensidad única. Un verdadero clásico moderno que sigue cautivando a los amantes de los coches deportivos.