Especificaciones y análisis del Mercedes-Benz Clase SLK
Potencia
360CV
Par
510Nm
Consumo
12l/100
Emisiones
288g/km
0-100 km/h
4.9s
Vel. Máx.
250km/h
Peso
1540kg
Precio
75,300€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 7v
RWD
2 / 2 puertas
300 L
70 L
265 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Mercedes-Benz SLK 55 AMG · 360 CV (2004-2008)
Descripción general
El Mercedes-Benz SLK 55 AMG de 2004 es un roadster que combina la elegancia de Mercedes con la potencia bruta de AMG. Este modelo, con su motor V8 de 5.4 litros, se posiciona como una opción emocionante para quienes buscan un descapotable deportivo con un toque de lujo y exclusividad. Su diseño compacto y su configuración de dos plazas lo convierten en un coche ideal para disfrutar de la carretera abierta, ofreciendo una experiencia de conducción visceral y gratificante.
Experiencia de conducción
Conducir el SLK 55 AMG es una experiencia que despierta los sentidos. El rugido del motor V8 al arrancar es una sinfonía para los amantes de la gasolina, y la aceleración de 0 a 100 km/h en solo 4.9 segundos te pegará al asiento. La dirección es precisa y la suspensión, aunque firme, ofrece un buen equilibrio entre deportividad y confort. Cada curva se aborda con confianza, y la sensación de ir a cielo abierto amplifica la conexión con la carretera. Es un coche que te invita a exprimirlo, a sentir cada cambio de marcha de su transmisión automática de 7 velocidades y a disfrutar de la potencia que entrega sin esfuerzo.
Diseño y estética
El diseño del Mercedes-Benz SLK 55 AMG es una declaración de intenciones. Sus líneas son atléticas y musculosas, con un frontal agresivo que incorpora la parrilla característica de Mercedes y grandes tomas de aire. Los pasos de rueda ensanchados y las llantas de 18 pulgadas, con neumáticos 225/40 R18 delante y 245/35 R18 detrás, le otorgan una postura imponente. La capota rígida retráctil, un sello distintivo del SLK, se pliega elegantemente para transformar el coupé en un roadster en cuestión de segundos. En el interior, la deportividad se fusiona con el lujo, con asientos deportivos y acabados de alta calidad que crean un ambiente exclusivo y enfocado en el conductor.
Tecnología y características
A pesar de ser un modelo de 2004, el SLK 55 AMG incorporaba tecnología avanzada para su época. Su motor V8 de 5.4 litros, con inyección indirecta y admisión variable, es una obra maestra de ingeniería que entrega 360 CV y 510 Nm de par. La transmisión automática de 7 velocidades gestiona la potencia de manera eficiente, ofreciendo cambios rápidos y suaves. En cuanto a la seguridad y el confort, contaba con dirección asistida eléctrica sensible a la velocidad y un sistema de frenos de alto rendimiento con discos ventilados de 340 mm en la parte delantera. La suspensión de paralelogramo deformable en ambos ejes, junto con las barras estabilizadoras, garantizaba un comportamiento dinámico excepcional.
Competencia
En su momento, el Mercedes-Benz SLK 55 AMG se enfrentaba a rivales de la talla del Porsche Boxster S, el BMW Z4 M Roadster y el Audi TT RS. Cada uno ofrecía su propia interpretación de un roadster deportivo, pero el SLK 55 AMG se distinguía por su potente motor V8, su lujo interior y la exclusividad que siempre ha caracterizado a los modelos AMG. Su combinación de prestaciones brutales y confort lo hacía una opción muy atractiva para aquellos que buscaban un coche deportivo sin renunciar a la sofisticación.
Conclusión
El Mercedes-Benz SLK 55 AMG de 2004 es un clásico moderno que sigue cautivando a los entusiastas del motor. Es un coche que ofrece una experiencia de conducción emocionante y gratificante, con un motor V8 que es una joya de la ingeniería. Su diseño atemporal y su capacidad para transformarse de coupé a roadster lo hacen versátil y deseable. Es una máquina que te invita a disfrutar de cada viaje, a sentir la carretera y a deleitarte con el sonido de su motor. Un verdadero icono de la deportividad y el lujo.
