Mercedes-Benz AMG SLK 55 · 421 CV (2015-2016)

2011
Gasolina
RWD
Automático 7v
Mercedes-Benz Clase SLK - Vista 1
Mercedes-Benz Clase SLK - Vista 2
Mercedes-Benz Clase SLK - Vista 3
Mercedes-Benz Clase SLK - Vista 4

Especificaciones y análisis del Mercedes-Benz Clase SLK

Potencia

421CV

Par

540Nm

Consumo

8.4l/100

Emisiones

195g/km

0-100 km/h

4.6s

Vel. Máx.

250km/h

Peso

1610kg

Precio

86,775

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 7v

Tracción

RWD

Plazas

2 / 2 puertas

Maletero

335 L

Depósito

70 L

Potencia

310 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima421 CV / 310 kW
Par máximo540 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 7v

Capacidades

Depósito70 L
Maletero335 L

Análisis detallado del Mercedes-Benz AMG SLK 55 · 421 CV (2015-2016)

Descripción general

El Mercedes-Benz AMG SLK 55 de 2011 es una joya de la ingeniería alemana, un roadster que combina la elegancia clásica de Mercedes con la potencia bruta y el espíritu deportivo de AMG. Este modelo, con su motor V8 de 5.5 litros y 421 CV, no es solo un coche, es una declaración de intenciones, una máquina diseñada para emocionar y para ser disfrutada en cada curva y cada recta. Su presencia es imponente, su sonido, adictivo, y su capacidad para transformar un viaje en una experiencia inolvidable, inigualable.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante del AMG SLK 55 es sumergirse en un torbellino de sensaciones. El motor V8, con sus 421 CV, responde con una inmediatez asombrosa, catapultando el coche de 0 a 100 km/h en apenas 4.6 segundos. La dirección es precisa, comunicativa, y la suspensión, aunque firme, mantiene el coche pegado al asfalto con una confianza que invita a explorar los límites. El sonido del escape es una sinfonía para los amantes de los motores de combustión, un rugido gutural que se intensifica con cada aceleración, haciendo que cada túnel se convierta en un concierto privado. Es un coche que te hace sentir vivo, que te conecta con la carretera de una manera visceral y emocionante.

Diseño y estética

El diseño del Mercedes-Benz AMG SLK 55 es una mezcla perfecta de deportividad y sofisticación. Sus líneas fluidas y agresivas, con el largo capó y la corta zaga, le confieren una silueta inconfundible de roadster. Los detalles AMG, como las llantas de 18 pulgadas, los paragolpes específicos y las cuatro salidas de escape, realzan su carácter deportivo sin caer en la ostentación. El interior, aunque compacto, está diseñado con materiales de alta calidad y una ergonomía impecable, creando un ambiente lujoso y enfocado en el conductor. Es un coche que atrae miradas, que irradia elegancia y potencia a partes iguales.

Tecnología y características

A pesar de su enfoque en la deportividad pura, el AMG SLK 55 incorpora tecnología avanzada para mejorar tanto el rendimiento como la seguridad. Su motor V8 de inyección directa y admisión variable, junto con el sistema Start/Stop, optimiza la eficiencia sin sacrificar la potencia. La transmisión automática de 7 velocidades con convertidor de par ofrece cambios rápidos y suaves, adaptándose a cualquier estilo de conducción. En cuanto a la seguridad, cuenta con frenos de disco ventilados de gran tamaño y un chasis con suspensiones de paralelogramo deformable que garantizan un control excepcional en todo momento. Es una máquina que combina la potencia bruta con la inteligencia ingenieril.

Competencia

En el segmento de los roadsters de altas prestaciones, el Mercedes-Benz AMG SLK 55 se enfrenta a competidores de la talla del Porsche Boxster S o el BMW Z4 M. Si bien estos rivales ofrecen experiencias de conducción emocionantes, el SLK 55 se distingue por su motor V8 atmosférico, que proporciona un carácter y un sonido únicos. Su combinación de lujo, potencia y la exclusividad de AMG lo posicionan como una opción muy atractiva para aquellos que buscan un deportivo con un toque de distinción y una banda sonora inigualable.

Conclusión

El Mercedes-Benz AMG SLK 55 de 2011 es más que un coche; es una experiencia, una declaración de amor por la conducción. Su potente motor V8, su diseño atemporal y su capacidad para emocionar en cada trayecto lo convierten en un clásico instantáneo. Es un vehículo para aquellos que aprecian la ingeniería de precisión, el lujo discreto y la adrenalina de un deportivo de pura raza. Un coche que, sin duda, dejará una huella imborrable en el corazón de quien tenga el privilegio de conducirlo.