Especificaciones y análisis del Mercedes-Benz Clase SLK
Potencia
204CV
Par
500Nm
Consumo
4.4l/100
Emisiones
114g/km
0-100 km/h
6.6s
Vel. Máx.
245km/h
Peso
1605kg
Precio
48,600€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 9v
RWD
2 / 2 puertas
335 L
60 L
150 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Mercedes-Benz SLK 250 d 9G-TRONIC · 204 CV (2015-2016)
Descripción general
El Mercedes-Benz SLK 250 d de 2015 es un roadster que combina la elegancia clásica de la marca con un motor diésel sorprendentemente potente y eficiente. Este modelo, parte de la generación R172 del SLK, se presenta como una opción atractiva para quienes buscan un descapotable deportivo con un toque de distinción y un consumo contenido.
Experiencia de conducción
Al volante del SLK 250 d, la experiencia es gratificante. El motor diésel de 204 CV, acoplado a una transmisión automática de 9 velocidades, ofrece una respuesta contundente y un par motor de 500 Nm que empuja con decisión desde bajas revoluciones. Acelera de 0 a 100 km/h en 6.6 segundos y alcanza una velocidad máxima de 245 km/h, cifras que demuestran su carácter deportivo. La suspensión, de paralelogramo deformable en ambos ejes, proporciona un equilibrio entre confort y dinamismo, permitiendo disfrutar de la conducción en carreteras reviradas sin sacrificar la comodidad en viajes largos. La dirección, aunque asistida hidráulicamente, transmite buenas sensaciones y precisión. Es un coche que invita a la conducción a cielo abierto, sintiendo el viento y escuchando el sutil rugido del motor, aunque sea diésel.
Diseño y estética
El diseño del Mercedes-Benz SLK 250 d es atemporal y elegante, con líneas que evocan a los deportivos clásicos de la marca. Su frontal, con la parrilla prominente y los faros afilados, le confiere una mirada decidida. La silueta de roadster, con su capó largo y la zaga corta, es inconfundible. El techo duro retráctil, una seña de identidad del SLK, se integra perfectamente en la carrocería, transformando el coche de coupé a descapotable en cuestión de segundos. Las llantas de 17 pulgadas, con neumáticos de diferente medida en el eje delantero (225/45 R17) y trasero (245/40 R17), realzan su imagen deportiva y contribuyen a su estabilidad. El interior, aunque de dos plazas, está diseñado con materiales de calidad y una ergonomía cuidada, ofreciendo un ambiente sofisticado y deportivo.
Tecnología y características
A pesar de ser un modelo de 2015, el SLK 250 d incorpora tecnología avanzada para su época. El motor diésel de 2.1 litros con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, es un ejemplo de eficiencia y rendimiento. La transmisión automática 9G-TRONIC de nueve velocidades es una de sus grandes bazas, ofreciendo cambios suaves y rápidos que optimizan el consumo y la respuesta del motor. Cuenta con sistema Start/Stop para mejorar la eficiencia en ciudad. En cuanto a seguridad, dispone de frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros, y una suspensión bien calibrada que garantiza un buen agarre. Aunque no se especifican los sistemas de asistencia a la conducción, Mercedes-Benz siempre ha sido pionera en este campo, por lo que es de esperar que incorpore elementos de seguridad activa y pasiva.
Competencia
En el segmento de los roadsters premium, el Mercedes-Benz SLK 250 d se enfrentaba a duros competidores. Sus principales rivales eran el BMW Z4, con su enfoque más deportivo y motores de gasolina potentes, y el Audi TT Roadster, que ofrecía un diseño más moderno y tracción integral en algunas versiones. Otros contendientes podrían ser el Porsche Boxster, aunque en un escalón superior de deportividad y precio, y el Alfa Romeo 4C Spider, con un enfoque más radical y purista. El SLK 250 d se distinguía por su motor diésel, que le otorgaba una ventaja en consumo y autonomía, sin renunciar a unas prestaciones notables y al confort de marcha característico de Mercedes-Benz.
Conclusión
El Mercedes-Benz SLK 250 d es un roadster que ofrece una combinación única de elegancia, deportividad y eficiencia. Su motor diésel de 204 CV proporciona un rendimiento sorprendente con un consumo muy contenido, lo que lo convierte en una opción ideal para quienes buscan disfrutar de la conducción a cielo abierto sin preocuparse excesivamente por el gasto de combustible. Su diseño atemporal y su interior cuidado lo hacen un coche deseable, mientras que su tecnología y confort lo convierten en un compañero de viaje agradable. Es un coche para disfrutar, para sentir la carretera y para dejarse llevar por la emoción de conducir un descapotable premium.




