Especificaciones y análisis del Mercedes-Benz Clase SLK
Potencia
204CV
Par
500Nm
Consumo
4.8l/100
Emisiones
124g/km
0-100 km/h
6.5s
Vel. Máx.
244km/h
Peso
1570kg
Precio
47,550€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
RWD
2 / 2 puertas
335 L
60 L
150 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Mercedes-Benz SLK 250 CDI BlueEFFICIENCY · 204 CV (2012-2015)
Descripción general
El Mercedes-Benz SLK 250 CDI BlueEFFICIENCY de 2011 es una propuesta audaz que fusiona la elegancia clásica de un roadster con la eficiencia de un motor diésel. Este modelo, con su distintivo techo retráctil, prometía una experiencia de conducción emocionante y versátil, ideal para quienes buscaban un toque de deportividad sin renunciar a la economía de combustible. Su llegada al mercado marcó un hito, ofreciendo una alternativa diésel en un segmento dominado por la gasolina, lo que lo hacía particularmente atractivo para viajes largos con el viento en el cabello.
Experiencia de conducción
Conducir el SLK 250 CDI BlueEFFICIENCY es una experiencia que despierta los sentidos. El motor diésel de 204 CV, aunque no es el más ruidoso, entrega un par motor de 500 Nm desde bajas revoluciones, lo que se traduce en una aceleración contundente de 0 a 100 km/h en solo 6.5 segundos. La transmisión manual de 6 velocidades permite un control preciso, invitando a una conducción activa y participativa. La suspensión, de paralelogramo deformable en ambos ejes, ofrece un equilibrio entre confort y deportividad, absorbiendo las irregularidades del camino sin sacrificar la sensación de conexión con la carretera. La dirección hidráulica, aunque no es sensible a la velocidad, proporciona una respuesta directa y comunicativa, haciendo que cada curva sea un placer. Es un coche que te invita a devorar kilómetros, ya sea en una carretera de montaña o en un largo viaje por autopista, siempre con la posibilidad de disfrutar del cielo abierto.
Diseño y estética
El diseño del Mercedes-Benz SLK 250 CDI BlueEFFICIENCY es atemporal y sofisticado. Sus líneas fluidas y su silueta compacta, con una longitud de 4134 mm y una anchura de 1810 mm, le otorgan una presencia elegante y deportiva. El frontal, con la característica parrilla de Mercedes-Benz y los faros afilados, proyecta una imagen de dinamismo. La zaga, con sus pilotos traseros bien integrados, completa un conjunto armonioso. Pero la verdadera magia reside en su techo rígido retráctil, que transforma el coche de un coupé elegante a un roadster descapotable en cuestión de segundos, ofreciendo lo mejor de ambos mundos. El interior, aunque compacto con sus dos plazas, está diseñado con materiales de calidad y una ergonomía cuidada, creando un ambiente acogedor y lujoso.
Tecnología y características
A pesar de ser un modelo de 2011, el SLK 250 CDI BlueEFFICIENCY incorporaba tecnología avanzada para su época. Su motor diésel de 2.1 litros, con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, era un ejemplo de eficiencia y rendimiento. La función Stop/Start contribuía a reducir el consumo de combustible y las emisiones en entornos urbanos. En cuanto a la seguridad, contaba con frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros, además de un chasis bien equilibrado con suspensiones independientes. Aunque no disponía de las últimas ayudas a la conducción que vemos hoy en día, su enfoque estaba en una experiencia de conducción pura y conectada.
Competencia
En el segmento de los roadsters premium, el Mercedes-Benz SLK 250 CDI BlueEFFICIENCY se enfrentaba a competidores de la talla del BMW Z4, el Audi TT Roadster y el Porsche Boxster. Cada uno ofrecía su propia interpretación de la deportividad y el lujo, pero el SLK se distinguía por su opción diésel, que le otorgaba una ventaja en eficiencia y autonomía. Mientras que el Z4 apostaba por una conducción más dinámica y el Boxster por la pureza deportiva, el SLK ofrecía un equilibrio entre confort, elegancia y la sorprendente eficiencia de su motor diésel, lo que lo convertía en una opción única para un público que valoraba tanto el placer de conducir como la practicidad en el día a día.
Conclusión
El Mercedes-Benz SLK 250 CDI BlueEFFICIENCY de 2011 es un coche que, a pesar de los años, sigue siendo una propuesta interesante. Su combinación de un diseño atractivo, un motor diésel potente y eficiente, y la versatilidad de su techo retráctil lo convierten en un roadster con un encanto particular. Es un coche para disfrutar de la carretera, para sentir el viento y para hacer viajes largos con un consumo sorprendentemente bajo. Aunque su fiabilidad es generalmente buena, como cualquier coche, requiere un mantenimiento adecuado para preservar su rendimiento y su atractivo a lo largo del tiempo. Es una elección para aquellos que buscan un toque de distinción y una experiencia de conducción gratificante.




