Especificaciones y análisis del Mercedes-Benz Clase X
Potencia
190CV
Par
450Nm
Consumo
7.9l/100
Emisiones
207g/km
0-100 km/h
11.8s
Vel. Máx.
176km/h
Peso
2234kg
Precio
47,135€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 7v
AWD
5 / 4 puertas
- L
73 L
140 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Mercedes-Benz X 250 d 4MATIC Progressive Automático · 190 CV (2017-2020)
Descripción general
El Mercedes-Benz Clase X 250 d 4MATIC Progressive Automático de 2018 es una propuesta audaz de la marca de la estrella en el segmento de las pick-ups. Con un precio de 47.135 €, este vehículo busca combinar la robustez y versatilidad de una camioneta con el lujo y la sofisticación que se espera de Mercedes-Benz. Equipado con un motor diésel de 2.3 litros y 190 CV, tracción integral y una transmisión automática de 7 velocidades, promete un rendimiento competente tanto en carretera como fuera de ella. Su diseño de doble cabina lo hace práctico para el trabajo y el ocio, ofreciendo espacio para cinco ocupantes.
Experiencia de conducción
Al volante del Clase X, la sensación es de solidez y control. El motor diésel de 190 CV, aunque no es un derroche de potencia, entrega 450 Nm de par desde bajas revoluciones (1500 rpm), lo que se traduce en una respuesta contundente para mover sus 2234 kg. La aceleración de 0 a 100 km/h en 11.8 segundos no es fulgurante, pero suficiente para un vehículo de su categoría. La velocidad máxima de 176 km/h es adecuada. La suspensión, con paralelogramo deformable delante y eje rígido detrás, está diseñada para soportar cargas y terrenos difíciles, lo que puede resultar en una marcha algo más firme en asfalto, pero que inspira confianza fuera de él. La dirección hidráulica, aunque carece de la precisión de sistemas más modernos, cumple su función. El consumo combinado de 7.9 l/100km es razonable para un vehículo de estas características.
Diseño y estética
El diseño del Mercedes-Benz Clase X es una fusión interesante entre la funcionalidad de una pick-up y la estética de Mercedes-Benz. La parte frontal incorpora la parrilla característica de la marca, con la estrella prominente, y unos faros que le otorgan una mirada robusta pero elegante. Las líneas generales son musculosas, con pasos de rueda marcados que sugieren capacidad todoterreno. La doble cabina se integra armoniosamente con la caja de carga, manteniendo una silueta equilibrada. En el interior, aunque comparte elementos con otros modelos de la marca, se percibe un ambiente más utilitario, pero sin renunciar a ciertos toques de calidad en los materiales y acabados, especialmente en la versión Progressive. Los asientos son cómodos y el espacio para los ocupantes es generoso, acorde con su configuración de doble cabina.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Clase X 250 d 4MATIC Progressive Automático incorpora elementos que buscan mejorar la experiencia de conducción y la seguridad. El motor diésel de 2.3 litros cuenta con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, optimizando la eficiencia y el rendimiento. La transmisión automática de 7 velocidades con convertidor de par asegura cambios suaves y una buena gestión de la potencia. La tracción integral 4MATIC es un punto clave, ofreciendo versatilidad en diferentes condiciones de adherencia. Aunque no se detallan sistemas de infoentretenimiento o asistencia a la conducción específicos en los datos proporcionados, es de esperar que, como Mercedes-Benz, contara con opciones de conectividad y seguridad activa propias de la época, como el sistema Start/Stop para reducir el consumo y las emisiones.
Competencia
El Mercedes-Benz Clase X se enfrentó a rivales consolidados en el segmento de las pick-ups, como el Volkswagen Amarok, el Ford Ranger, el Nissan Navara (con el que comparte plataforma) y el Toyota Hilux. Frente a ellos, el Clase X buscaba diferenciarse ofreciendo un nivel de acabados y un prestigio de marca superiores, intentando atraer a clientes que buscaban una pick-up con un toque más premium. Si bien sus capacidades todoterreno y de carga eran competitivas, su propuesta de valor se centraba en la experiencia de conducción y el confort, acercándose más a un SUV de lujo que a una herramienta de trabajo pura en sus versiones más equipadas.
Conclusión
El Mercedes-Benz Clase X 250 d 4MATIC Progressive Automático de 2018 fue un intento interesante de Mercedes-Benz por incursionar en un segmento dominado por marcas con una larga tradición en pick-ups. Ofreció una combinación de robustez, capacidad todoterreno y un toque de lujo que lo diferenciaba. Su motor diésel de 190 CV, la tracción integral y la transmisión automática lo hacían un vehículo competente y versátil. Aunque su vida comercial fue relativamente corta, dejó una huella como una pick-up que intentó elevar los estándares de confort y diseño en su categoría, sin renunciar a la funcionalidad inherente a este tipo de vehículos. Fue una propuesta valiente que, si bien no logró el éxito esperado, demostró la capacidad de Mercedes-Benz para explorar nuevos horizontes.




