MG ZR 3p 120 · 117 CV (2004-2006)

2005
Gasolina
FWD
Manual 5v
MG ZR - Vista 1
MG ZR - Vista 2
MG ZR - Vista 3
MG ZR - Vista 4

Especificaciones y análisis del MG ZR

Potencia

117CV

Par

160Nm

Consumo

7.1l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

9.1s

Vel. Máx.

192km/h

Peso

1135kg

Precio

16,174

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 3 puertas

Maletero

304 L

Depósito

50 L

Potencia

86 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima117 CV / 86 kW
Par máximo160 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito50 L
Maletero304 L

Análisis detallado del MG ZR 3p 120 · 117 CV (2004-2006)

Descripción general

El MG ZR 3p 120 de 2005 es un compacto que, a pesar de su origen británico, buscaba conquistar el corazón de los entusiastas con una propuesta deportiva y accesible. Este modelo, con su motor de gasolina de 1.8 litros y 117 CV, prometía una experiencia de conducción dinámica en un formato de tres puertas, ideal para quienes buscaban un coche con carácter y un toque de rebeldía en la carretera.

Experiencia de conducción

Al volante del MG ZR 3p 120, las sensaciones son directas y emocionantes. Su motor de 117 CV, combinado con un peso contenido de 1135 kg, ofrece una aceleración de 0 a 100 km/h en 9.1 segundos y una velocidad máxima de 192 km/h, cifras que invitan a disfrutar de cada curva. La suspensión, de tipo McPherson delante y rueda tirada con elemento torsional detrás, junto con los frenos de disco en ambos ejes, proporcionan un comportamiento ágil y una respuesta precisa, aunque puede resultar algo firme para el uso diario. La dirección de cremallera, sin asistencia variable, transmite fielmente lo que ocurre bajo las ruedas, conectando al conductor con la carretera de una manera pura y sin filtros.

Diseño y estética

El diseño del MG ZR 3p 120 es inconfundiblemente deportivo y juvenil. Sus líneas afiladas, la carrocería de tres puertas y las llantas de 16 pulgadas con neumáticos 205/50 R16 le otorgan una presencia robusta y atlética. Los detalles estéticos, como los paragolpes específicos y el alerón trasero, refuerzan su carácter racing. En el interior, aunque los materiales pueden no ser los más lujosos, el ambiente está orientado al conductor, con una instrumentación clara y unos asientos que ofrecen buen soporte lateral, invitando a una conducción activa. Es un coche que no pasa desapercibido y que evoca una época donde la deportividad era sinónimo de sencillez y eficacia.

Tecnología y características

En el MG ZR 3p 120, la tecnología se centra en la mecánica y la dinámica de conducción. Su motor de gasolina de 1.8 litros, con 4 cilindros y 16 válvulas, utiliza inyección indirecta y un bloque y culata de aluminio, lo que contribuye a su ligereza y eficiencia. La transmisión manual de 5 velocidades es un elemento clave para exprimir al máximo el rendimiento del motor. Aunque carece de las sofisticadas ayudas electrónicas de los coches modernos, su enfoque en una mecánica robusta y una puesta a punto deportiva lo convierten en un coche que apela a la habilidad del conductor. La ausencia de un sistema Stop&Start o de una batería eléctrica subraya su naturaleza puramente mecánica y su compromiso con una experiencia de conducción tradicional.

Competencia

En su época, el MG ZR 3p 120 se enfrentaba a rivales de la talla del Ford Fiesta ST, el Peugeot 206 GTi o el Renault Clio Sport. Todos ellos compartían la filosofía de ofrecer un compacto deportivo y divertido de conducir, aunque cada uno con su propio carácter. El MG ZR se distinguía por su estética más agresiva y su enfoque en una conducción directa y sin concesiones, buscando un nicho de mercado entre aquellos que valoraban la autenticidad y el espíritu racing por encima de la comodidad o la tecnología de vanguardia.

Conclusión

El MG ZR 3p 120 de 2005 es un coche que, a pesar de los años, sigue conservando un encanto especial. Es un compacto deportivo que ofrece una experiencia de conducción pura y emocionante, ideal para quienes buscan un coche con personalidad y un toque de nostalgia. Su diseño atrevido y su mecánica sencilla pero efectiva lo convierten en una opción interesante para los amantes de los coches con carácter. Aunque su consumo combinado de 7.1 l/100km y su etiqueta DGT 'C' lo sitúan en un contexto diferente al actual, su espíritu deportivo y su capacidad para arrancar sonrisas al volante lo hacen memorable.