Especificaciones y análisis del Mitsubishi Carisma
Potencia
280CV
Par
372Nm
Consumo
11.1l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
4.4s
Vel. Máx.
250km/h
Peso
1280kg
Precio
46,254€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
AWD
5 / 4 puertas
420 L
50 L
205.8 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Mitsubishi Carisma GT Evolution VI RS-2 · 280 CV (2000)
Descripción general
El Mitsubishi Carisma GT Evolution VI RS-2, un nombre que evoca velocidad y competición, es una máquina nacida para dominar los rallies. Este modelo de 1995, con su motor de gasolina de 280 CV y tracción integral, no es un coche cualquiera; es una leyenda sobre ruedas que promete emociones fuertes y un rendimiento excepcional. Su precio de 46.254 € en su momento reflejaba su exclusividad y su propósito: ser una herramienta de precisión para los amantes de la conducción deportiva.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante del Carisma GT Evolution VI RS-2 es una experiencia visceral. La aceleración de 0 a 100 km/h en solo 4.4 segundos te pega al asiento, mientras que la velocidad máxima de 250 km/h te hace sentir el viento en la cara. La tracción a las cuatro ruedas y la suspensión deportiva, con estabilizadoras delanteras y traseras, ofrecen un agarre y una estabilidad impresionantes, permitiendo trazar curvas con una precisión quirúrgica. Cada cambio de marcha manual de sus 5 velocidades es un acto de conexión pura con la máquina, y el rugido del motor turboalimentado es una sinfonía para los oídos de cualquier entusiasta. Es un coche que exige respeto y recompensa con una adrenalina inigualable.
Diseño y estética
El diseño del Carisma GT Evolution VI RS-2 es una declaración de intenciones. Sus cuatro puertas no ocultan su espíritu deportivo, sino que lo complementan con una funcionalidad inesperada. Las líneas agresivas, los pasos de rueda ensanchados y el imponente alerón trasero no son meros adornos; cada elemento está diseñado para mejorar la aerodinámica y la estabilidad a altas velocidades. Las llantas de 17 pulgadas con neumáticos 225/45 R17 no solo le dan una postura dominante, sino que también son cruciales para su rendimiento. Es un coche que, incluso parado, transmite una sensación de movimiento y potencia, un verdadero icono de la ingeniería japonesa de alto rendimiento.
Tecnología y características
Bajo su piel, el Carisma GT Evolution VI RS-2 es un prodigio de la ingeniería. Su motor de gasolina de 1997 cc, con 4 cilindros y 4 válvulas por cilindro, entrega 280 CV a 6500 rpm y un par motor de 372 Nm a 3000 rpm. La inyección indirecta, el turbo y el intercooler trabajan en perfecta armonía para maximizar la potencia y la eficiencia. La tracción integral (AWD) es fundamental para su comportamiento dinámico, distribuyendo la fuerza de manera óptima en cada rueda. Los frenos de disco ventilados de 320 mm delante y 300 mm detrás garantizan una capacidad de frenado excepcional, vital para controlar tanta potencia. La dirección de cremallera, aunque sin asistencia variable, ofrece una conexión directa y precisa con la carretera.
Competencia
En su época, el Mitsubishi Carisma GT Evolution VI RS-2 se enfrentaba a rivales de la talla del Subaru Impreza WRX STI, otro icono de los rallies y la deportividad japonesa. También competía con modelos europeos de alto rendimiento como el Ford Escort RS Cosworth o algunos BMW M, aunque el Mitsubishi destacaba por su enfoque más radical y su pedigrí en la competición. Su combinación de tracción integral, motor turbo y un chasis afinado lo convertían en un contendiente formidable en el segmento de los deportivos compactos de altas prestaciones.
Conclusión
El Mitsubishi Carisma GT Evolution VI RS-2 es mucho más que un coche; es una pieza de la historia del automovilismo, un testimonio de la pasión por la velocidad y la ingeniería. Su rendimiento, su diseño agresivo y su tecnología avanzada lo convierten en un objeto de deseo para coleccionistas y entusiastas. Aunque su consumo combinado de 11.1 l/100km y su etiqueta ambiental B reflejan su naturaleza de alto rendimiento, cada gota de gasolina se traduce en una experiencia de conducción inolvidable. Es un coche que te hace sentir vivo, una máquina que te conecta con la carretera de una manera que pocos vehículos pueden lograr.




