Especificaciones y análisis del Mitsubishi Carisma
Potencia
280CV
Par
372Nm
Consumo
11.1l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
4.4s
Vel. Máx.
250km/h
Peso
1355kg
Precio
47,875€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
AWD
5 / 4 puertas
420 L
50 L
205.8 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Mitsubishi Carisma Evolution VI RS2 Tommi Makinen Edition · 280 CV (2000-2002)
Descripción general
El Mitsubishi Carisma Evolution VI RS2 Tommi Makinen Edition es una leyenda nacida de la competición, un coche que trasciende su origen como berlina para convertirse en una máquina de rally homologada para la calle. Lanzado entre 2000 y 2002, este modelo es un tributo al éxito de Tommi Makinen en el Campeonato Mundial de Rally, ofreciendo una experiencia de conducción pura y sin concesiones. No es un Carisma cualquiera, es una bestia con alma de campeón, un coche que te invita a sentir la carretera como nunca antes.
Experiencia de conducción
Conducir el Carisma Evolution VI RS2 Tommi Makinen Edition es una experiencia visceral. Sus 280 CV de potencia, entregados por un motor 2.0 de gasolina con turbo e intercooler, te pegan al asiento con una aceleración de 0 a 100 km/h en solo 4.4 segundos. La tracción total y la caja de cambios manual de 5 velocidades te permiten sentir cada cambio, cada curva, cada imperfección del asfalto. La suspensión McPherson delantera y el paralelogramo deformable trasero, junto con los frenos de disco ventilados de 320 mm delante y 300 mm detrás, ofrecen un control absoluto y una capacidad de respuesta que te hacen sentir parte del coche. Es un coche que te exige, pero que te recompensa con una conexión inigualable con la carretera. La velocidad máxima de 250 km/h es solo una cifra, la verdadera emoción está en la forma en que llega a ella.
Diseño y estética
El diseño del Carisma Evolution VI RS2 Tommi Makinen Edition es una declaración de intenciones. Aunque comparte la base del Carisma, sus modificaciones lo transforman en un coche de rally. Las aletas ensanchadas, el alerón trasero prominente y las llantas de 17 pulgadas con neumáticos 225/45 R17 Z no dejan lugar a dudas sobre su propósito. Es un diseño funcional, donde cada elemento tiene un objetivo aerodinámico o de rendimiento. El interior, aunque más espartano que el de una berlina convencional, está enfocado en el conductor, con asientos deportivos que te sujetan firmemente en cada giro. Es un coche que impone respeto y que, a pesar de sus años, sigue atrayendo miradas por su agresividad y su herencia deportiva.
Tecnología y características
La tecnología del Carisma Evolution VI RS2 Tommi Makinen Edition, aunque de principios de los 2000, estaba a la vanguardia de la competición. Su motor de 1997 cc con inyección indirecta, turbo e intercooler, junto con una relación de compresión de 8.8, era un prodigio de ingeniería. La tracción total, un sello distintivo de los Lancer Evolution, garantizaba una adherencia excepcional en cualquier condición. Los frenos de disco ventilados de gran tamaño y la suspensión deportiva eran componentes directamente derivados de la competición. Aunque carece de las ayudas electrónicas modernas, su tecnología se centraba en la mecánica pura y en la optimización del rendimiento, ofreciendo una experiencia de conducción analógica y gratificante.
Competencia
En su época, el Mitsubishi Carisma Evolution VI RS2 Tommi Makinen Edition se enfrentaba a rivales de la talla del Subaru Impreza WRX STI, su eterno competidor en el mundo de los rallies. Otros posibles contendientes, aunque con un enfoque ligeramente diferente, podrían haber sido el Ford Focus RS o algunos modelos de BMW M o Audi S, aunque estos últimos solían ofrecer un mayor lujo y un comportamiento menos radical. Sin embargo, por su pedigrí de rally y su enfoque en el rendimiento puro, el Impreza STI era su rival más directo y el que ofrecía una experiencia más similar.
Conclusión
El Mitsubishi Carisma Evolution VI RS2 Tommi Makinen Edition es mucho más que un coche; es un pedazo de historia del automovilismo. Es un vehículo que te permite experimentar la emoción de un coche de rally en la carretera, con una potencia brutal, una agilidad sorprendente y una conexión inigualable con la conducción. Su diseño agresivo y su herencia deportiva lo convierten en un objeto de deseo para los entusiastas. Aunque su consumo combinado de 11.1 l/100km y su etiqueta DGT B reflejan su naturaleza de alto rendimiento, cada gota de gasolina se traduce en una sonrisa. Es un coche para puristas, para aquellos que buscan sensaciones fuertes y una experiencia de conducción auténtica y sin filtros. Una verdadera joya para coleccionistas y amantes de la velocidad.




