Mitsubishi Carisma 4p 1.9 DI-D 115 Elegance · 116 CV (2000-2001)

2001
Gasóleo
FWD
Manual 5v
Mitsubishi Carisma - Vista 1
Mitsubishi Carisma - Vista 2
Mitsubishi Carisma - Vista 3
Mitsubishi Carisma - Vista 4

Especificaciones y análisis del Mitsubishi Carisma

Potencia

116CV

Par

265Nm

Consumo

5.5l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

10.4s

Vel. Máx.

195km/h

Peso

1310kg

Precio

21,937

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

460 L

Depósito

60 L

Potencia

85 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima116 CV / 85 kW
Par máximo265 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito60 L
Maletero460 L

Análisis detallado del Mitsubishi Carisma 4p 1.9 DI-D 115 Elegance · 116 CV (2000-2001)

Descripción general

El Mitsubishi Carisma de 2001, en su versión 4 puertas 1.9 DI-D 115 Elegance, se presentaba como una opción sensata y equilibrada en el segmento de las berlinas medias. Con un motor diésel de inyección directa y un equipamiento que buscaba la comodidad, este modelo aspiraba a conquistar a aquellos conductores que valoraban la funcionalidad y la eficiencia sin grandes alardes.

Experiencia de conducción

Al volante, el Carisma ofrecía una experiencia de conducción predecible y confortable. Su motor diésel de 116 CV, aunque no destacaba por una aceleración fulgurante (10.4 segundos de 0 a 100 km/h), entregaba un par motor de 265 Nm a bajas revoluciones (1800 rpm) que garantizaba una respuesta adecuada en la mayoría de situaciones. La velocidad máxima de 195 km/h era suficiente para viajes largos. La suspensión, de tipo McPherson en el eje delantero, filtraba bien las irregularidades del asfalto, contribuyendo a un viaje relajado. La dirección de cremallera, sin ser la más comunicativa, cumplía su función con precisión. En general, transmitía una sensación de solidez y estabilidad, ideal para el uso diario y los desplazamientos familiares.

Diseño y estética

El diseño del Mitsubishi Carisma de 2001 era discreto y funcional, sin caer en estridencias. Sus líneas eran limpias y sobrias, con una silueta de berlina clásica de cuatro puertas. Las dimensiones, con 4475 mm de largo y 1710 mm de ancho, lo situaban en la media de su categoría, ofreciendo un buen equilibrio entre habitabilidad y facilidad de maniobra. El interior, aunque no deslumbraba por su lujo, estaba bien resuelto, con materiales duraderos y una ergonomía pensada para el confort del conductor y los pasajeros. La versión Elegance, en particular, buscaba añadir un toque de distinción a un conjunto ya de por sí práctico.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el Carisma 1.9 DI-D 115 Elegance incorporaba las soluciones habituales de la época para su segmento. Su motor diésel de inyección directa por conducto común, con turbo de geometría variable e intercooler, era un ejemplo de eficiencia y rendimiento para su tiempo, ofreciendo un consumo combinado de 5.5 l/100km. La transmisión manual de 5 velocidades era robusta y fiable. En cuanto a la seguridad, contaba con frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros, así como estabilizadoras en ambos ejes, lo que contribuía a un comportamiento dinámico seguro. Aunque no disponía de las últimas innovaciones en asistencia a la conducción que vemos hoy, su equipamiento era competitivo para el año 2001.

Competencia

En el mercado de las berlinas medias de principios de los 2000, el Mitsubishi Carisma se enfrentaba a una dura competencia. Sus principales rivales incluían modelos como el Volkswagen Passat, el Ford Mondeo, el Opel Vectra, el Peugeot 406 y el Renault Laguna. Frente a ellos, el Carisma ofrecía una propuesta de valor basada en la fiabilidad mecánica, la eficiencia de su motor diésel y un precio competitivo, aunque quizás carecía del carisma o el prestigio de algunos de sus competidores europeos.

Conclusión

El Mitsubishi Carisma 4 puertas 1.9 DI-D 115 Elegance de 2001 fue un coche honesto y competente. No buscaba ser el más rápido, el más lujoso o el más llamativo, sino ofrecer un transporte fiable, eficiente y confortable para el día a día. Su motor diésel era un punto fuerte, garantizando un consumo contenido y una buena respuesta. Para aquellos que priorizaban la funcionalidad y la durabilidad por encima de las emociones fuertes, el Carisma representaba una elección muy acertada en su momento.