Especificaciones y análisis del Mitsubishi Carisma
Potencia
99CV
Par
137Nm
Consumo
7.2l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
11.5s
Vel. Máx.
185km/h
Peso
1110kg
Precio
15,031€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
FWD
5 / 5 puertas
430 L
60 L
73 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Mitsubishi Carisma 1.6 Classic 5p · 99 CV (2000)
Descripción general
El Mitsubishi Carisma 1.6 Classic de 1995, en su versión de 5 puertas, se presentaba como una opción sensata y funcional en el segmento de las berlinas compactas. Con un precio de 15.031 euros en el año 2000, este modelo buscaba ofrecer un equilibrio entre coste, equipamiento y prestaciones para el día a día. Su motor de gasolina de 99 CV, asociado a una caja de cambios manual de 5 velocidades, prometía una conducción adecuada para la mayoría de los escenarios, sin grandes alardes pero con la fiabilidad esperada de la marca japonesa.
Experiencia de conducción
Al volante del Carisma 1.6 Classic, las sensaciones eran de una conducción predecible y sin sorpresas. El motor de 99 CV, aunque no destacaba por su potencia, ofrecía una respuesta lineal y suficiente para moverse con soltura en el tráfico urbano y realizar viajes por carretera sin grandes exigencias. La aceleración de 0 a 100 km/h en 11.5 segundos y una velocidad máxima de 185 km/h lo situaban en la media de su categoría. El consumo combinado de 7.2 l/100km era razonable para la época. La suspensión tipo McPherson en el eje delantero contribuía a un comportamiento estable y cómodo, absorbiendo bien las irregularidades del terreno. La dirección de cremallera, aunque carecía de la precisión de sistemas más modernos, cumplía su función de manera correcta. En general, el Carisma transmitía una sensación de solidez y pragmatismo, ideal para quienes buscaban un coche fiable y sin complicaciones.
Diseño y estética
El diseño del Mitsubishi Carisma de 1995 era sobrio y funcional, reflejando las tendencias estéticas de la época. Sus líneas eran limpias y discretas, sin elementos que buscaran llamar la atención. La carrocería de 5 puertas ofrecía una buena versatilidad y un acceso cómodo al habitáculo y al maletero. Con una longitud de 4435 mm, una anchura de 1710 mm y una altura de 1405 mm, sus proporciones eran equilibradas. El maletero de 430 litros era generoso y permitía transportar una cantidad considerable de equipaje. En el interior, la disposición de los elementos era lógica y ergonómica, con materiales que, sin ser lujosos, transmitían durabilidad. El diseño general del Carisma priorizaba la funcionalidad y la practicidad sobre la estética vanguardista.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Mitsubishi Carisma 1.6 Classic de 1995 incorporaba lo esencial para su segmento y época. Su motor de gasolina de 1597 cc, con 4 cilindros y 4 válvulas por cilindro, utilizaba inyección indirecta, una tecnología probada y eficiente. La transmisión manual de 5 velocidades era la opción estándar, ofreciendo un control directo sobre la entrega de potencia. En cuanto a la seguridad, contaba con frenos de disco ventilados en el eje delantero y tambores en el trasero, una configuración común en vehículos de su categoría. La dirección de cremallera contribuía a una conducción predecible. Aunque no destacaba por innovaciones disruptivas, el Carisma ofrecía una tecnología fiable y bien integrada para el uso diario.
Competencia
En el competitivo mercado de las berlinas compactas de finales de los 90, el Mitsubishi Carisma 1.6 Classic se enfrentaba a una dura competencia. Modelos como el Opel Astra, el Ford Focus, el Volkswagen Golf o el Renault Mégane eran sus principales rivales. Cada uno de ellos ofrecía sus propias virtudes, ya fuera en diseño, equipamiento o dinámica de conducción. El Carisma se posicionaba como una alternativa más discreta, apostando por la fiabilidad japonesa y una relación calidad-precio equilibrada, buscando atraer a un público que valoraba la durabilidad y la funcionalidad por encima de la imagen o las prestaciones deportivas.
Conclusión
El Mitsubishi Carisma 1.6 Classic de 1995 fue un coche honesto y sin pretensiones, diseñado para cumplir su función de transporte de manera eficiente y fiable. No buscaba emocionar con su diseño ni deslumbrar con tecnología de vanguardia, sino ofrecer un vehículo práctico, espacioso y duradero para el día a día. Su motor de 99 CV, su consumo contenido y su amplio maletero lo convertían en una opción sensata para familias o para quienes necesitaban un coche robusto y económico de mantener. Aunque quizás no dejó una huella imborrable en la historia del automóvil, el Carisma cumplió con creces su promesa de ser un compañero fiel y sin complicaciones en la carretera.




