Especificaciones y análisis del Mitsubishi Galant
Potencia
90CV
Par
202Nm
Consumo
7l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
-s
Vel. Máx.
180km/h
Peso
1300kg
Precio
22,376€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 5v
FWD
5 / 4 puertas
470 L
64 L
66 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Mitsubishi Galant 2.0 TD GLS · 90 CV (1996-2001)
Descripción general
El Mitsubishi Galant 2.0 TD GLS de 1996 se presenta como una berlina de cuatro puertas que, en su momento, buscaba ofrecer una alternativa robusta y funcional en el segmento de los diésel. Con un motor de 90 CV, este modelo se posicionaba como una opción para aquellos que valoraban la durabilidad y la eficiencia, sin grandes pretensiones deportivas pero con la fiabilidad característica de la marca japonesa.
Experiencia de conducción
Al volante del Galant 2.0 TD GLS, la sensación predominante es de solidez y confort. El motor diésel, aunque no es un derroche de potencia con sus 90 CV, entrega un par motor de 202 Nm a 2500 rpm que permite una conducción relajada y suficiente para el día a día. La suspensión de paralelogramo deformable en ambos ejes, junto con las barras estabilizadoras, contribuye a un comportamiento predecible y una buena absorción de las irregularidades del terreno. La dirección de cremallera ofrece una respuesta adecuada, y los frenos de disco ventilado delanteros, aunque acompañados de tambores traseros, cumplen su función con eficacia. No es un coche para emociones fuertes, sino para viajes tranquilos y un uso familiar, donde la comodidad y la estabilidad son prioritarias.
Diseño y estética
El diseño del Mitsubishi Galant de 1996 es un reflejo de la estética automotriz de la época, con líneas sobrias y funcionales. Sus 4630 mm de largo, 1740 mm de ancho y 1415 mm de alto le confieren una presencia imponente y elegante. La carrocería de cuatro puertas enfatiza su carácter de berlina familiar, con un maletero de 470 litros que ofrece una capacidad generosa para el equipaje. Aunque no busca la extravagancia, su diseño atemporal le permite mantener una dignidad estética incluso hoy en día, destacando por su equilibrio y proporciones.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Galant 2.0 TD GLS de 1996 incorpora soluciones prácticas y probadas. Su motor diésel de 1998 cc, con inyección indirecta, turbo e intercooler, era una configuración avanzada para su tiempo, buscando optimizar el rendimiento y la eficiencia. La caja de cambios manual de cinco velocidades permite un control preciso de la entrega de potencia. Aunque carece de las sofisticaciones electrónicas de los vehículos modernos, su tecnología se centra en la robustez mecánica y la fiabilidad, elementos clave para un coche de su segmento y época. La suspensión independiente en ambos ejes, con paralelogramo deformable, es un ejemplo de ingeniería orientada al confort y la estabilidad.
Competencia
En su época, el Mitsubishi Galant 2.0 TD GLS competía en un segmento muy disputado con modelos como el Volkswagen Passat, el Opel Vectra, el Ford Mondeo o el Toyota Avensis. Frente a ellos, el Galant ofrecía una propuesta de valor basada en la fiabilidad mecánica, un diseño sobrio y un buen equilibrio entre confort y prestaciones para su motorización diésel. Aunque quizás no destacaba por la deportividad de algunos rivales europeos, su reputación de durabilidad y su equipamiento lo convertían en una opción a considerar para quienes buscaban un coche práctico y resistente.
Conclusión
El Mitsubishi Galant 2.0 TD GLS de 1996 es un coche que, a pesar del paso del tiempo, sigue siendo un testimonio de la ingeniería japonesa enfocada en la durabilidad y la funcionalidad. Es una berlina honesta, sin pretensiones, que cumple con creces su cometido de transporte familiar y de uso diario. Su motor diésel, aunque modesto en potencia, es un caballo de batalla que, combinado con una suspensión confortable y un diseño atemporal, ofrece una experiencia de conducción serena y fiable. Para aquellos que buscan un clásico práctico y resistente, el Galant sigue siendo una opción digna de consideración.




