Mitsubishi Galant 2.4 GDI GLS Station Wagon · 150 CV (1996-2001)

1996
Gasolina
FWD
Manual 5v
Mitsubishi Galant - Vista 1
Mitsubishi Galant - Vista 2
Mitsubishi Galant - Vista 3
Mitsubishi Galant - Vista 4

Especificaciones y análisis del Mitsubishi Galant

Potencia

150CV

Par

225Nm

Consumo

8.3l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

-s

Vel. Máx.

215km/h

Peso

1370kg

Precio

25,801

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

420 L

Depósito

64 L

Potencia

110 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima150 CV / 110 kW
Par máximo225 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito64 L
Maletero420 L

Análisis detallado del Mitsubishi Galant 2.4 GDI GLS Station Wagon · 150 CV (1996-2001)

Descripción general

El Mitsubishi Galant 2.4 GDI GLS Station Wagon de 1996 es un vehículo que encarna la practicidad y la fiabilidad japonesa, ofreciendo un espacio generoso y un motor eficiente para la época. Este familiar se presentaba como una opción sensata para quienes buscaban un coche robusto y versátil, capaz de afrontar tanto los trayectos diarios como las aventuras familiares con una solvencia notable.

Experiencia de conducción

Al volante del Galant Station Wagon, la sensación predominante es de solidez y confort. Su motor de 150 CV, aunque no es un derroche de potencia, entrega la fuerza de manera lineal y suficiente para mover con agilidad sus 1370 kg. La suspensión, con paralelogramo deformable en ambos ejes, filtra bien las irregularidades del camino, proporcionando un viaje suave y relajado. La dirección, de cremallera, ofrece una respuesta adecuada, sin ser excesivamente deportiva, pero sí precisa para un coche de su segmento. En general, es un coche que invita a la calma, a disfrutar del viaje sin prisas, pero con la seguridad de tener un buen rendimiento cuando se le exige.

Diseño y estética

El diseño del Mitsubishi Galant Station Wagon de 1996 es funcional y atemporal. Sus líneas son limpias y discretas, sin estridencias, lo que le confiere una elegancia sobria. La carrocería familiar se integra armoniosamente, maximizando el espacio interior sin sacrificar la estética. Los faros delanteros y traseros, de tamaño generoso, contribuyen a una buena visibilidad y a una imagen robusta. Aunque no es un coche que busque llamar la atención por su diseño vanguardista, su estética clásica y bien proporcionada le permite envejecer con dignidad.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el Galant 2.4 GDI GLS destacaba por su motor de inyección directa de gasolina (GDI), una innovación importante para la época que buscaba optimizar el consumo y las emisiones. Con 150 CV y un par motor de 225 Nm a 3500 rpm, ofrecía un buen equilibrio entre rendimiento y eficiencia. La transmisión manual de 5 velocidades era precisa y contribuía a una experiencia de conducción agradable. En cuanto a la seguridad, contaba con frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros, asegurando una frenada eficaz. Aunque carecía de las ayudas electrónicas modernas, su chasis bien equilibrado y su suspensión independiente en ambos ejes proporcionaban una buena estabilidad.

Competencia

En su segmento, el Mitsubishi Galant Station Wagon competía con modelos como el Volkswagen Passat Variant, el Opel Vectra Caravan, el Ford Mondeo Wagon y el Toyota Avensis Wagon. Frente a ellos, el Galant ofrecía una propuesta de valor basada en la fiabilidad mecánica, un buen equipamiento de serie y un espacio interior generoso, a menudo con un precio más competitivo. Su motor GDI era un punto diferenciador en términos de tecnología de propulsión.

Conclusión

El Mitsubishi Galant 2.4 GDI GLS Station Wagon de 1996 es un coche que, a pesar de los años, sigue siendo una opción interesante para quienes buscan un vehículo familiar práctico, fiable y con un buen nivel de confort. Su diseño atemporal, su motor eficiente para la época y su amplio espacio interior lo convierten en un compañero ideal para el día a día y para los viajes largos. Es un coche que cumple con creces su cometido, ofreciendo una experiencia de conducción agradable y sin complicaciones, un verdadero caballo de batalla japonés.