Mitsubishi Lancer Evolution MR TC-SST · 295 CV (2010-2012)

2008
Gasolina
AWD
Automático 6v
Mitsubishi Lancer - Vista 1
Mitsubishi Lancer - Vista 2
Mitsubishi Lancer - Vista 3
Mitsubishi Lancer - Vista 4

Especificaciones y análisis del Mitsubishi Lancer

Potencia

295CV

Par

366Nm

Consumo

10.5l/100

Emisiones

250g/km

0-100 km/h

6.3s

Vel. Máx.

242km/h

Peso

1675kg

Precio

43,300

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 6v

Tracción

AWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

323 L

Depósito

55 L

Potencia

217 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima295 CV / 217 kW
Par máximo366 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 6v

Capacidades

Depósito55 L
Maletero323 L

Análisis detallado del Mitsubishi Lancer Evolution MR TC-SST · 295 CV (2010-2012)

Descripción general

El Mitsubishi Lancer Evolution MR TC-SST de 2008 es una máquina de pura adrenalina, un coche que no solo te lleva de un punto A a un punto B, sino que te sumerge en una experiencia de conducción inigualable. Con su motor de 295 CV y tracción integral, este Lancer Evolution no es para los débiles de corazón, sino para aquellos que buscan emociones fuertes y un rendimiento excepcional en cada curva.

Experiencia de conducción

Al volante del Lancer Evolution MR TC-SST, la sensación es de control absoluto y potencia desbordante. La aceleración de 0 a 100 km/h en solo 6.3 segundos te pega al asiento, mientras que la dirección precisa y la suspensión deportiva te permiten sentir cada imperfección del asfalto, conectándote directamente con la carretera. Es un coche que te exige, pero que te recompensa con una experiencia de conducción visceral y emocionante, donde cada cambio de marcha con su transmisión de doble embrague es un deleite y cada curva se convierte en una oportunidad para exprimir al máximo sus capacidades.

Diseño y estética

El diseño del Lancer Evolution MR TC-SST es una declaración de intenciones. Su estética agresiva, con líneas afiladas, un imponente alerón trasero y unas llantas de 18 pulgadas, no deja lugar a dudas sobre su naturaleza deportiva. Cada elemento está pensado para optimizar la aerodinámica y la refrigeración, desde las tomas de aire frontales hasta los pasos de rueda ensanchados. En el interior, la funcionalidad prima sobre el lujo, con asientos deportivos que te sujetan firmemente y un salpicadero orientado al conductor, todo ello con un toque de sobriedad que no resta un ápice de su carácter racing.

Tecnología y características

Bajo su piel, el Lancer Evolution MR TC-SST es un prodigio de la ingeniería. Su motor de 2.0 litros turboalimentado entrega 295 CV y 366 Nm de par, gestionados por una sofisticada transmisión automática de doble embrague de 6 velocidades. Pero la verdadera joya de la corona es su sistema de tracción integral S-AWC (Super All-Wheel Control), que distribuye inteligentemente la potencia entre las cuatro ruedas para ofrecer una tracción y estabilidad inigualables en cualquier situación. Los frenos Brembo de gran tamaño garantizan una capacidad de detención excepcional, mientras que la suspensión McPherson delantera y de paralelogramo deformable trasera, con estabilizadoras en ambos ejes, aseguran un comportamiento dinámico de primer nivel.

Competencia

En su época, el Mitsubishi Lancer Evolution MR TC-SST se enfrentaba a rivales de la talla del Subaru Impreza WRX STI, otro icono de los rallies y la deportividad. Ambos ofrecían prestaciones similares y una filosofía de coche de calle con alma de competición, pero el Lancer Evolution destacaba por su avanzada transmisión de doble embrague y su sofisticado sistema de tracción integral, que le otorgaban una ventaja en términos de eficacia y sensaciones al volante.

Conclusión

El Mitsubishi Lancer Evolution MR TC-SST de 2008 es mucho más que un coche; es una leyenda, una máquina diseñada para emocionar y para dominar la carretera. Su combinación de potencia, tecnología y un diseño inconfundible lo convierten en un objeto de deseo para los amantes de la conducción deportiva. Es un coche que te exige respeto, pero que te recompensa con una experiencia inolvidable, un verdadero purasangre que ha dejado una huella imborrable en la historia del automovilismo.