Especificaciones y análisis del Mitsubishi Lancer
Potencia
140CV
Par
310Nm
Consumo
6.5l/100
Emisiones
173g/km
0-100 km/h
10s
Vel. Máx.
204km/h
Peso
1565kg
Precio
22,700€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
FWD
5 / 5 puertas
330 L
59 L
103 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Mitsubishi Lancer Sportback 2.0 DI-D Instyle · 140 CV (2010-2011)
Descripción general
El Mitsubishi Lancer Sportback 2.0 DI-D Instyle de 2009 es una propuesta audaz y distintiva en el segmento de los compactos. Con su carrocería de cinco puertas, este modelo buscaba combinar la practicidad de un hatchback con la estética deportiva que caracterizaba a la línea Lancer. Su motor diésel de 140 CV prometía un equilibrio entre rendimiento y eficiencia, posicionándolo como una opción interesante para aquellos que buscaban algo diferente en el mercado.
Experiencia de conducción
Al volante, el Lancer Sportback 2.0 DI-D ofrecía una experiencia de conducción sólida y predecible. El motor diésel, con sus 140 CV y 310 Nm de par, entregaba una respuesta contundente desde bajas revoluciones, lo que se traducía en una buena capacidad de aceleración y recuperación. La caja de cambios manual de seis velocidades permitía un control preciso sobre la entrega de potencia. La suspensión, de tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, proporcionaba un buen compromiso entre confort y estabilidad, absorbiendo las irregularidades del terreno sin sacrificar la sensación de control. La dirección, de cremallera, ofrecía una buena retroalimentación, haciendo que cada curva se sintiera conectada. En general, era un coche que invitaba a disfrutar de la carretera, con una sensación de robustez y seguridad.
Diseño y estética
El diseño del Lancer Sportback era, sin duda, uno de sus puntos más fuertes y distintivos. Heredando la agresividad estética de sus hermanos más deportivos, como el Lancer Evolution, presentaba un frontal afilado con una gran parrilla que le otorgaba una presencia imponente. Los faros rasgados y las líneas tensas a lo largo de la carrocería contribuían a su imagen dinámica. La zaga, con su portón inclinado y los pilotos envolventes, le daba un toque de originalidad y deportividad. En el interior, el diseño era funcional y sobrio, con una disposición clara de los mandos y materiales que, aunque no destacaban por su lujo, transmitían solidez y durabilidad. Era un coche que no pasaba desapercibido y que, a pesar de los años, mantenía una estética atractiva y atemporal.
Tecnología y características
En cuanto a tecnología, el Lancer Sportback 2.0 DI-D Instyle de 2009 ofrecía un equipamiento completo para su época. Contaba con un motor diésel de inyección directa por bomba inyector, turbo de geometría variable e intercooler, lo que garantizaba un rendimiento óptimo y una buena eficiencia. La transmisión manual de seis velocidades era un estándar en el segmento. En el apartado de seguridad, incorporaba frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros, así como un chasis bien resuelto con suspensiones independientes en ambos ejes y barras estabilizadoras. Aunque no disponía de las últimas innovaciones en conectividad o asistentes a la conducción que vemos hoy en día, ofrecía lo necesario para una experiencia de conducción segura y confortable.
Competencia
En su momento, el Mitsubishi Lancer Sportback 2.0 DI-D Instyle se enfrentaba a una dura competencia en el segmento de los compactos diésel. Sus principales rivales incluían modelos como el Volkswagen Golf, el Ford Focus, el Opel Astra, el Mazda 3 y el Honda Civic. Cada uno de ellos ofrecía sus propias virtudes, ya fuera en términos de refinamiento, espacio interior, equipamiento o dinámica de conducción. El Lancer Sportback se diferenciaba por su diseño más atrevido y su enfoque ligeramente más deportivo, buscando atraer a aquellos compradores que valoraban la estética y una conducción más implicada.
Conclusión
El Mitsubishi Lancer Sportback 2.0 DI-D Instyle de 2009 fue un coche con personalidad propia, que supo combinar un diseño distintivo con un motor diésel competente y una dinámica de conducción satisfactoria. Aunque quizás no destacara en todos los apartados frente a sus rivales más directos, ofrecía un paquete equilibrado y atractivo para quienes buscaban un compacto con un toque diferente. Su robustez mecánica y su estética atemporal lo convierten en una opción interesante en el mercado de segunda mano para aquellos que aprecian la ingeniería japonesa y un estilo que se desmarca de lo convencional.




