Mitsubishi Montero Sport 2.5 Tdi GLS · 99 CV (1998-2001)

1996
Gasóleo
AWD
Manual 5v
Mitsubishi Montero Sport - Vista 1
Mitsubishi Montero Sport - Vista 2
Mitsubishi Montero Sport - Vista 3
Mitsubishi Montero Sport - Vista 4

Especificaciones y análisis del Mitsubishi Montero Sport

Potencia

99CV

Par

240Nm

Consumo

11l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

-s

Vel. Máx.

145km/h

Peso

1980kg

Precio

26,487

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 5v

Tracción

AWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

- L

Depósito

74 L

Potencia

73 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima99 CV / 73 kW
Par máximo240 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito74 L
Maletero0 L

Análisis detallado del Mitsubishi Montero Sport 2.5 Tdi GLS · 99 CV (1998-2001)

Descripción general

El Mitsubishi Montero Sport de 1996, en su versión 2.5 TDi GLS, emerge como un todoterreno robusto y sin pretensiones, diseñado para aquellos que buscan una máquina fiable para la aventura. Con un motor diésel de 99 CV y tracción integral, este vehículo promete llevarte más allá del asfalto, ofreciendo una experiencia de conducción auténtica y sin filtros.

Experiencia de conducción

Al volante del Montero Sport, la sensación es de dominio y solidez. Su motor diésel, aunque no es un derroche de potencia, entrega un par motor considerable a bajas revoluciones, lo que se traduce en una capacidad de arrastre y una respuesta contundente en terrenos difíciles. La suspensión, pensada para absorber las irregularidades del camino, ofrece un confort sorprendente fuera del asfalto, aunque en carretera puede sentirse algo más blanda. La dirección, de recirculación de bolas, transmite una conexión directa con el terreno, invitando a explorar caminos inexplorados. Es un coche que te hace sentir seguro y capaz, un verdadero compañero para la aventura.

Diseño y estética

El diseño del Montero Sport de 1996 es un reflejo de su propósito: funcional y resistente. Sus líneas son musculosas y angulosas, con una presencia imponente que denota su capacidad todoterreno. La carrocería de cinco puertas y su altura considerable le otorgan una estética aventurera y práctica. En el interior, la simplicidad y la durabilidad son las protagonistas, con materiales pensados para soportar el uso rudo y un diseño ergonómico que prioriza la funcionalidad sobre el lujo. Es un diseño que, aunque clásico, sigue transmitiendo una sensación de fiabilidad y aventura.

Tecnología y características

En 1996, la tecnología del Montero Sport se centraba en la robustez mecánica y la eficacia todoterreno. Su motor diésel de 2.5 litros con inyección indirecta, turbo e intercooler, era una muestra de ingeniería fiable y probada. La tracción integral (AWD) y la transmisión manual de 5 velocidades garantizaban un control excepcional en cualquier superficie. Aunque carece de las sofisticaciones electrónicas de los vehículos modernos, su tecnología se basa en principios mecánicos sólidos, lo que contribuye a su durabilidad y facilidad de mantenimiento. Es una tecnología pensada para funcionar sin fallos en las condiciones más exigentes.

Competencia

En su época, el Mitsubishi Montero Sport 2.5 TDi GLS se enfrentaba a competidores como el Nissan Terrano II, el Toyota Land Cruiser o el Opel Frontera. Cada uno ofrecía sus propias virtudes, pero el Montero Sport destacaba por su equilibrio entre capacidad todoterreno, fiabilidad mecánica y un precio competitivo. Era una opción atractiva para quienes buscaban un vehículo robusto y versátil sin caer en los excesos de lujo de otros modelos.

Conclusión

El Mitsubishi Montero Sport 2.5 TDi GLS de 1996 es un todoterreno con alma, un vehículo que invita a la aventura y a la exploración. Su diseño robusto, su mecánica fiable y su capacidad para afrontar cualquier terreno lo convierten en una opción ideal para aquellos que valoran la autenticidad y la durabilidad. Aunque no es el más rápido ni el más lujoso, su encanto reside en su honestidad y en la promesa de llevarte a donde quieras ir, sin importar lo difícil que sea el camino. Es un clásico que sigue ofreciendo una experiencia de conducción gratificante y llena de carácter.