Nissan 200 SX 2.0i Turbo · 200 CV (2000-2001)

1995
Gasolina
RWD
Manual 5v
Nissan 200 SX - Vista 1
Nissan 200 SX - Vista 2
Nissan 200 SX - Vista 3
Nissan 200 SX - Vista 4

Especificaciones y análisis del Nissan 200 SX

Potencia

200CV

Par

265Nm

Consumo

-l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

7.5s

Vel. Máx.

235km/h

Peso

1260kg

Precio

29,852

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 5v

Tracción

RWD

Plazas

4 / 2 puertas

Maletero

240 L

Depósito

65 L

Potencia

147 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima200 CV / 147 kW
Par máximo265 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito65 L
Maletero240 L

Análisis detallado del Nissan 200 SX 2.0i Turbo · 200 CV (2000-2001)

Descripción general

El Nissan 200 SX de 1995, en su versión 2.0i Turbo, es un coupé deportivo que encarna la esencia de la conducción emocionante de los años 90. Con su diseño atemporal y un motor potente, este coche se posiciona como una opción atractiva para aquellos que buscan un vehículo con carácter y un rendimiento que aún hoy puede sorprender.

Experiencia de conducción

Al volante del 200 SX, la emoción está garantizada. Su motor turboalimentado de 200 CV entrega una aceleración contundente, catapultándote de 0 a 100 km/h en solo 7.5 segundos. La tracción trasera y la caja de cambios manual de 5 velocidades ofrecen una conexión pura con la carretera, permitiendo al conductor sentir cada matiz del asfalto. Es un coche que invita a la conducción deportiva, con una dirección precisa y un chasis que responde con agilidad, aunque puede requerir manos expertas para dominar su temperamento en situaciones límite. La velocidad máxima de 235 km/h es un testimonio de su capacidad, prometiendo una experiencia de alta velocidad que pocos coches de su época podían igualar.

Diseño y estética

El diseño del Nissan 200 SX es un claro reflejo de la estética deportiva de los años 90. Sus líneas fluidas y aerodinámicas, con un frontal bajo y afilado, faros escamoteables (en algunas versiones) y una silueta coupé, le otorgan una presencia inconfundible. A pesar de sus dimensiones compactas, con 4440 mm de largo y 1290 mm de alto, su aspecto es musculoso y dinámico. El interior, aunque funcional, se centra en el conductor, con una instrumentación clara y unos asientos que ofrecen buen soporte para una conducción deportiva. Es un diseño que ha envejecido con gracia, manteniendo su atractivo para los entusiastas.

Tecnología y características

Bajo el capó, el 200 SX esconde un motor de gasolina de 1998 cc con 4 cilindros, inyección indirecta, turbo e intercooler, una configuración avanzada para su tiempo que le permitía extraer 200 CV de potencia. La tracción trasera y la transmisión manual de 5 velocidades son elementos clave que definen su carácter deportivo. En cuanto a la seguridad, cuenta con frenos de disco ventilados de 280 mm en la parte delantera y discos de 258 mm en la trasera, proporcionando una capacidad de frenado adecuada para su rendimiento. Aunque carece de las ayudas electrónicas modernas, su tecnología mecánica está diseñada para ofrecer una experiencia de conducción directa y emocionante.

Competencia

En su época, el Nissan 200 SX competía con otros coupés deportivos japoneses como el Toyota Celica, el Honda Prelude o el Mazda RX-7. También se enfrentaba a modelos europeos como el Opel Calibra o el Ford Probe. Frente a ellos, el 200 SX destacaba por su combinación de potencia turbo, tracción trasera y un chasis equilibrado, ofreciendo una experiencia de conducción más purista y orientada al rendimiento que muchos de sus rivales.

Conclusión

El Nissan 200 SX 2.0i Turbo de 1995 es un coche que ha dejado una huella imborrable en el mundo de los deportivos. Su combinación de un motor potente, tracción trasera y un diseño atractivo lo convierte en un clásico moderno muy codiciado. Es un vehículo para aquellos que aprecian la conducción en su estado más puro, sin filtros electrónicos, y que buscan un coche con alma y carácter. Aunque su consumo urbano de 12.9 l/100km puede ser elevado para los estándares actuales, la experiencia que ofrece al volante compensa con creces este aspecto. Es un coche que, a pesar de los años, sigue siendo capaz de arrancar sonrisas y acelerar pulsaciones.