Especificaciones y análisis del Nissan Juke
Potencia
110CV
Par
240Nm
Consumo
5.1l/100
Emisiones
134g/km
0-100 km/h
11.2s
Vel. Máx.
175km/h
Peso
1360kg
Precio
17,950€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
FWD
5 / 5 puertas
251 L
46 L
81 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Nissan Juke 1.5 dCi 4X2 Visia · 110 CV (2010-2011)
Descripción general
El Nissan Juke 1.5 dCi 4X2 Visia de 2010 irrumpió en el mercado como una propuesta audaz y diferente, desafiando las convenciones de los SUV compactos. Con su estética rompedora y un motor diésel eficiente, buscaba conquistar a aquellos que anhelaban un coche con personalidad y un toque de aventura urbana. Su precio de 17.950 € lo posicionaba como una opción atractiva para quienes buscaban diferenciarse sin sacrificar la economía de uso.
Experiencia de conducción
Al volante del Juke 1.5 dCi, la sensación es de agilidad y respuesta. Sus 110 CV, entregados por un motor de 1461 cc, se sienten enérgicos, especialmente en el rango medio de revoluciones, gracias a un par motor de 240 Nm disponible desde las 1750 rpm. La dirección asistida eléctrica, sensible a la velocidad, ofrece una buena conexión con la carretera, haciendo que cada giro sea preciso y divertido. La suspensión, tipo McPherson delante y de rueda tirada con elemento torsional detrás, logra un equilibrio entre confort y firmeza, absorbiendo las irregularidades del asfalto sin renunciar a una pisada segura. Aunque su velocidad máxima de 175 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/h en 11.2 segundos no lo convierten en un deportivo, su comportamiento dinámico es más que suficiente para el día a día y alguna escapada. El consumo combinado de 5.1 l/100km es un punto a favor para el bolsillo.
Diseño y estética
El diseño del Nissan Juke es, sin duda, su carta de presentación más fuerte. Con sus 4135 mm de largo, 1765 mm de ancho y 1570 mm de alto, sus proporciones son compactas pero musculosas. Las líneas atrevidas, los faros delanteros elevados que se integran en el capó y la silueta coupé con las manetas de las puertas traseras ocultas, le otorgan una apariencia inconfundible. Es un coche que no deja indiferente, diseñado para destacar en la jungla urbana. El interior, aunque más convencional que el exterior, mantiene un toque juvenil con detalles como la consola central inspirada en el depósito de una motocicleta. A pesar de sus 5 puertas y 5 plazas, el maletero de 251 litros puede resultar algo justo para viajes largos, pero es adecuado para el uso diario.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Juke 1.5 dCi Visia de 2010 ofrecía lo esencial para la época. Su motor diésel de inyección directa por conducto común, turbo con geometría variable e intercooler, era un ejemplo de eficiencia. La transmisión manual de 6 velocidades permitía un control preciso sobre la entrega de potencia. Aunque carecía de sistemas avanzados de asistencia a la conducción que hoy son comunes, su dirección asistida eléctrica y los frenos de disco ventilados delanteros y de disco traseros garantizaban una conducción segura y controlada. La ausencia de un sistema Stop&Start en esta versión es un detalle a considerar, aunque su consumo ya era bastante contenido.
Competencia
En el momento de su lanzamiento, el Nissan Juke se enfrentaba a un segmento emergente de SUV compactos y crossovers. Sus principales rivales incluían modelos como el Skoda Yeti, con un enfoque más práctico y robusto, o el Mini Countryman, que apostaba por un diseño retro y una experiencia de conducción más deportiva. También competía con versiones más elevadas de utilitarios como el Renault Captur (aunque este llegó un poco más tarde) o el Peugeot 2008. El Juke se diferenciaba de todos ellos por su diseño radical y su apuesta por la originalidad, buscando un público que valorara la estética por encima de todo.
Conclusión
El Nissan Juke 1.5 dCi 4X2 Visia de 2010 fue un coche que marcó un antes y un después en su segmento. Su diseño polarizador, o lo amabas o lo odiabas, fue su mayor fortaleza y su mayor debilidad. Sin embargo, bajo esa piel atrevida, se escondía un vehículo competente, con un motor diésel eficiente y un comportamiento dinámico agradable. Era la elección perfecta para aquellos que buscaban un coche con carácter, que se saliera de lo convencional y que ofreciera una experiencia de conducción divertida y económica. A pesar de algunas limitaciones en espacio interior y maletero, su propuesta de valor era clara: estilo, eficiencia y una pizca de rebeldía.




