Especificaciones y análisis del Nissan Micra
Potencia
82CV
Par
108Nm
Consumo
6.1l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
11.9s
Vel. Máx.
170km/h
Peso
940kg
Precio
11,162€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
FWD
5 / 3 puertas
206 L
42 L
60 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Nissan Micra 1.4 3p Luxury · 82 CV (2000-2002)
Descripción general
El Nissan Micra 1.4 3p Luxury de 1998, un vehículo que, a pesar de sus años, sigue evocando una sensación de nostalgia y practicidad. Este modelo, con su motor de gasolina de 82 CV, se presentaba como una opción compacta y eficiente para la vida urbana, prometiendo agilidad y un consumo contenido. Su diseño, aunque discreto, buscaba la funcionalidad por encima de todo, ofreciendo un habitáculo sorprendentemente espacioso para su tamaño.
Experiencia de conducción
Al volante del Micra, la sensación predominante es la de un coche honesto y sin pretensiones. La dirección, aunque carente de la precisión de modelos más modernos, cumple su función en el entorno urbano. El motor de 1.3 litros y 82 CV, acoplado a una caja manual de cinco velocidades, ofrece una respuesta adecuada para el día a día, con una aceleración de 0 a 100 km/h en 11.9 segundos que, si bien no es fulgurante, permite desenvolverse con soltura en el tráfico. En carretera, su velocidad máxima de 170 km/h es suficiente para mantener cruceros legales, aunque el confort acústico puede resentirse a velocidades elevadas. La suspensión, tipo McPherson delante y eje rígido detrás, busca un equilibrio entre comodidad y estabilidad, absorbiendo las irregularidades del asfalto sin grandes aspavientos. El consumo combinado de 6.1 l/100km es un punto a su favor, reflejando su eficiencia.
Diseño y estética
El diseño del Nissan Micra de 1998 es un claro ejemplo de la estética automotriz de finales de los 90. Sus líneas son suaves y redondeadas, sin aristas pronunciadas, lo que le confiere una apariencia amigable y poco agresiva. La carrocería de 3 puertas acentúa su carácter compacto y urbano. En el interior, la funcionalidad prima sobre el lujo, con un salpicadero sencillo y controles intuitivos. Los materiales, aunque no son de primera calidad, se perciben duraderos y bien ensamblados, pensados para resistir el paso del tiempo y el uso diario. La habitabilidad es uno de sus puntos fuertes, ofreciendo un espacio interior generoso para sus dimensiones exteriores, especialmente en las plazas delanteras. El maletero, con 206 litros, es suficiente para la compra semanal o pequeñas escapadas.
Tecnología y características
En el ámbito tecnológico, el Micra de 1998 se sitúa en su contexto temporal. No esperemos grandes alardes de conectividad o sistemas de asistencia a la conducción avanzados. Su tecnología se centra en lo esencial: un motor de inyección indirecta de gasolina, una transmisión manual de cinco velocidades y un sistema de frenos con discos delanteros y tambores traseros. La dirección de cremallera, aunque sin asistencia variable, cumple su cometido. La suspensión independiente delantera tipo McPherson y el eje rígido trasero son soluciones probadas que garantizan un comportamiento predecible. La presencia de estabilizadoras tanto delante como detrás contribuye a una mayor estabilidad en curva. En resumen, la tecnología de este Micra es robusta y fiable, diseñada para la durabilidad y la facilidad de mantenimiento.
Competencia
En su época, el Nissan Micra se enfrentaba a una dura competencia en el segmento de los utilitarios. Sus principales rivales eran modelos como el Renault Clio, el Ford Fiesta, el Opel Corsa o el Volkswagen Polo. Frente a ellos, el Micra destacaba por su fiabilidad mecánica, su buena habitabilidad interior y un consumo de combustible competitivo. Si bien no ofrecía el dinamismo de algunos de sus competidores europeos, ni la sofisticación de otros, su propuesta de valor se basaba en la practicidad, la economía y una reputación de durabilidad que lo hacía muy atractivo para un público que buscaba un coche sin complicaciones.
Conclusión
El Nissan Micra 1.4 3p Luxury de 1998 es un coche que, a pesar de su edad, sigue siendo un testimonio de la ingeniería japonesa enfocada en la fiabilidad y la funcionalidad. Es un vehículo que cumple con lo que promete: un transporte urbano eficiente, práctico y económico. Su diseño atemporal y su mecánica robusta lo convierten en una opción interesante para aquellos que buscan un clásico moderno, un coche sencillo de mantener y que aún puede ofrecer muchas satisfacciones en el día a día. Es un compañero fiel que, con el cuidado adecuado, seguirá rodando por nuestras calles durante muchos años más.




