Nissan Primera 4p 1.8 Tekna · 116 CV (2003-2004)

2002
Gasolina
FWD
Manual 5v
Nissan Primera - Vista 1
Nissan Primera - Vista 2
Nissan Primera - Vista 3
Nissan Primera - Vista 4

Especificaciones y análisis del Nissan Primera

Potencia

116CV

Par

163Nm

Consumo

7.4l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

11.9s

Vel. Máx.

188km/h

Peso

1368kg

Precio

24,211

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

450 L

Depósito

62 L

Potencia

85 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima116 CV / 85 kW
Par máximo163 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito62 L
Maletero450 L

Análisis detallado del Nissan Primera 4p 1.8 Tekna · 116 CV (2003-2004)

Descripción general

El Nissan Primera 4 puertas 1.8 Tekna de 2002 es una berlina que, en su momento, buscaba ofrecer un equilibrio entre funcionalidad y un toque de distinción. Con su motor de gasolina de 116 CV y una transmisión manual de 5 velocidades, se presentaba como una opción sensata para quienes buscaban un coche familiar con un rendimiento adecuado para el día a día. Su diseño, aunque no rompedor, intentaba diferenciarse en un segmento muy competitivo.

Experiencia de conducción

Al volante del Primera, la sensación general es de confort y suavidad. El motor de 1.8 litros, con sus 116 CV, ofrece una respuesta lineal y suficiente para la mayoría de situaciones, aunque no esperes una aceleración fulgurante (11.9 segundos de 0 a 100 km/h). La suspensión, tipo McPherson delante y eje rígido detrás, está orientada a absorber las irregularidades del asfalto, proporcionando un viaje tranquilo. La dirección, con asistencia sensible a la velocidad, contribuye a una conducción relajada, ideal para trayectos largos o el uso urbano. El consumo combinado de 7.4 l/100km es razonable para la época, pero no destacable.

Diseño y estética

El diseño del Nissan Primera de 2002 se caracterizaba por sus líneas suaves y redondeadas, buscando una estética moderna y aerodinámica. La versión de 4 puertas Tekna presentaba una silueta clásica de berlina, con un frontal que integraba faros de buen tamaño y una parrilla discreta. En el interior, la disposición de los elementos era funcional, con un salpicadero que priorizaba la ergonomía. Aunque no era un coche que girara cabezas por su audacia, su diseño era limpio y atemporal, enfocado en la practicidad y la comodidad de los ocupantes.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el Nissan Primera 1.8 Tekna de 2002 incorporaba elementos que, para su época, eran considerados avanzados. Contaba con inyección indirecta y admisión variable en su motor, buscando optimizar el rendimiento y la eficiencia. En cuanto a la seguridad, disponía de frenos de disco ventilados en el eje delantero y discos sólidos en el trasero, complementados con estabilizadoras en ambos ejes para mejorar la estabilidad. La dirección asistida sensible a la velocidad era un detalle que aportaba un plus de confort en la conducción. Aunque no contaba con las pantallas táctiles o los sistemas de asistencia a la conducción actuales, ofrecía una dotación tecnológica sólida para su segmento y año.

Competencia

En el competitivo segmento de las berlinas medias, el Nissan Primera 1.8 Tekna se enfrentaba a duros rivales como el Ford Mondeo, el Opel Vectra, el Volkswagen Passat o el Toyota Avensis. Cada uno de ellos ofrecía sus propias virtudes, ya fuera en diseño, prestaciones o equipamiento. El Primera buscaba diferenciarse con su enfoque en la comodidad, la fiabilidad mecánica y un diseño que, aunque sobrio, tenía su propia personalidad. Su precio de 24.211 € lo situaba en una posición competitiva dentro de su categoría.

Conclusión

El Nissan Primera 4 puertas 1.8 Tekna de 2002 fue una berlina honesta y competente, diseñada para aquellos que valoraban la comodidad, la fiabilidad y un comportamiento predecible. No era un coche que buscara emociones fuertes, sino más bien un compañero de viaje fiel y práctico para el día a día y los trayectos familiares. Su diseño, aunque no arriesgado, era funcional y su tecnología, adecuada para su tiempo, contribuía a una experiencia de conducción agradable. Un coche que, sin grandes alardes, cumplía con creces su cometido.