Especificaciones y análisis del Nissan Qashqai
Potencia
150CV
Par
340Nm
Consumo
6.6l/100
Emisiones
174g/km
0-100 km/h
10.5s
Vel. Máx.
191km/h
Peso
1595kg
Precio
23,900€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
FWD
5 / 5 puertas
352 L
65 L
110 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Nissan Qashqai 4x2 2.0dCi Acenta · 150 CV (2008)
Descripción general
El Nissan Qashqai de 2007, en su versión 4x2 2.0dCi Acenta, marcó un antes y un después en el mercado automovilístico. Este pionero crossover, con su motor diésel de 150 CV y cambio manual de 6 velocidades, ofrecía una propuesta fresca y versátil, combinando la robustez de un SUV con la agilidad de un turismo. Su llegada supuso una auténtica revolución, creando un nuevo segmento y conquistando a aquellos que buscaban un coche práctico, con una estética diferenciada y un buen rendimiento.
Experiencia de conducción
Al volante del Qashqai 2.0dCi, la sensación es de control y confort. El motor diésel de 150 CV entrega su potencia de forma lineal y contundente, permitiendo una aceleración de 0 a 100 km/h en 10.5 segundos y una velocidad máxima de 191 km/h. La caja de cambios manual de 6 velocidades es precisa y agradable de usar, contribuyendo a una experiencia de conducción dinámica. La suspensión, tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, filtra eficazmente las irregularidades del terreno, ofreciendo un buen equilibrio entre comodidad y estabilidad. Aunque no es un deportivo, su comportamiento en carretera es aplomado y seguro, transmitiendo confianza al conductor. El consumo combinado de 6.6 l/100km es razonable para su potencia y tamaño, haciendo de él un compañero de viaje eficiente.
Diseño y estética
El diseño del Nissan Qashqai de 2007 fue, sin duda, uno de sus puntos fuertes. Su estética crossover, con líneas musculosas y una altura elevada, lo diferenciaba claramente de los turismos convencionales. Las dimensiones compactas (4315 mm de largo, 1783 mm de ancho y 1606 mm de alto) lo hacían manejable en ciudad, mientras que su aspecto robusto le confería una presencia imponente. El interior, aunque funcional, ofrecía un ambiente acogedor y bien rematado para la época, con un maletero de 352 litros que, sin ser el más grande, resultaba suficiente para el día a día. Las llantas de 16 pulgadas con neumáticos 215/65 R16 completaban una imagen equilibrada y atractiva.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Qashqai 2.0dCi Acenta de 2007 incorporaba elementos que lo hacían competitivo en su segmento. Su motor diésel de 1995 cc, con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, era un ejemplo de eficiencia y rendimiento. La dirección asistida y los frenos de disco ventilados delanteros y de disco traseros garantizaban una conducción segura y precisa. Aunque no contaba con las últimas innovaciones de conectividad actuales, su equipamiento de serie ofrecía lo necesario para un viaje confortable y seguro, sentando las bases para futuras evoluciones tecnológicas en el segmento crossover.
Competencia
Cuando el Nissan Qashqai irrumpió en el mercado, sus principales rivales eran modelos como el Hyundai Tucson, el Kia Sportage o el Toyota RAV4. Sin embargo, el Qashqai se desmarcó de ellos con una propuesta más urbana y un diseño más cercano al de un turismo, creando un nicho de mercado que pronto sería imitado por otras marcas. Su combinación de estética SUV, tamaño compacto y buen comportamiento en carretera lo convirtió en una alternativa atractiva para aquellos que buscaban algo diferente a los tradicionales compactos o monovolúmenes.
Conclusión
El Nissan Qashqai 4x2 2.0dCi Acenta de 2007 fue un coche que marcó una época. Su audaz propuesta de crossover urbano, combinando un diseño atractivo, un motor diésel potente y eficiente, y un buen equilibrio entre confort y dinamismo, lo catapultó al éxito. Fue el pionero de un segmento que hoy en día es uno de los más populares, demostrando la visión de Nissan al anticiparse a las necesidades de los consumidores. Un coche que, a pesar del paso del tiempo, sigue siendo un referente y un ejemplo de cómo un modelo puede cambiar las reglas del juego.




