Nissan Qashqai 4x2 2.0 Acenta · 141 CV (2008)

2007
Gasolina
FWD
Manual 6v
Nissan Qashqai - Vista 1
Nissan Qashqai - Vista 2
Nissan Qashqai - Vista 3
Nissan Qashqai - Vista 4

Especificaciones y análisis del Nissan Qashqai

Potencia

141CV

Par

196Nm

Consumo

8.1l/100

Emisiones

192g/km

0-100 km/h

10.1s

Vel. Máx.

192km/h

Peso

1431kg

Precio

20,500

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

352 L

Depósito

65 L

Potencia

104 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima141 CV / 104 kW
Par máximo196 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito65 L
Maletero352 L

Análisis detallado del Nissan Qashqai 4x2 2.0 Acenta · 141 CV (2008)

Descripción general

El Nissan Qashqai de 2007, en su versión 4x2 2.0 Acenta, marcó un antes y un después en el mercado automovilístico. Con un precio de 20.500 €, este SUV compacto de gasolina, con 141 CV y cambio manual de 6 velocidades, se posicionó como una alternativa fresca y versátil a los tradicionales compactos y monovolúmenes. Su llegada supuso la democratización de los crossovers, ofreciendo una estética robusta y una posición de conducción elevada sin renunciar a la agilidad urbana.

Experiencia de conducción

Al volante del Qashqai, la sensación es de control y comodidad. Su motor de 2.0 litros y 141 CV, aunque no es un derroche de potencia, ofrece una respuesta adecuada para el día a día y viajes por carretera, alcanzando los 100 km/h en 10.1 segundos y una velocidad máxima de 192 km/h. La suspensión, tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, filtra bien las irregularidades del terreno, proporcionando un viaje suave. La dirección, aunque no es la más comunicativa, cumple su función en entornos urbanos y en carretera. El consumo combinado de 8.1 l/100km es razonable para la época y el tipo de vehículo.

Diseño y estética

El diseño del Nissan Qashqai de 2007 fue revolucionario. Sus líneas fluidas y musculosas, con una altura libre al suelo mayor que la de un turismo convencional, le otorgaban una presencia imponente pero elegante. Las dimensiones de 4315 mm de largo, 1783 mm de ancho y 1606 mm de alto, junto con sus llantas de 16 pulgadas, le daban un aspecto equilibrado y moderno. El interior, aunque sobrio, era funcional y estaba bien rematado, con un maletero de 352 litros que ofrecía suficiente espacio para el equipaje familiar.

Tecnología y características

En cuanto a tecnología, el Qashqai de 2007, en su acabado Acenta, ofrecía lo esencial para la época. Contaba con un motor de gasolina de 1997 cc con inyección indirecta y culata y bloque de aluminio, lo que contribuía a un peso contenido de 1431 kg. La transmisión manual de 6 velocidades permitía un buen control sobre la entrega de potencia. Aunque carecía de las sofisticaciones actuales como el Start&Stop o sistemas de asistencia a la conducción avanzados, su tecnología se centraba en la fiabilidad y la eficiencia mecánica.

Competencia

En su lanzamiento, el Nissan Qashqai se enfrentó a rivales como el Hyundai Tucson, el Kia Sportage y el Toyota RAV4, aunque su enfoque más crossover y menos todoterreno puro le permitió crear una categoría propia. También compitió indirectamente con compactos familiares y monovolúmenes, ofreciendo una alternativa más atractiva estéticamente y con una mayor sensación de aventura. Su éxito radicó en ofrecer lo mejor de ambos mundos, un coche práctico para la ciudad y capaz de afrontar alguna escapada fuera del asfalto.

Conclusión

El Nissan Qashqai 4x2 2.0 Acenta de 2007 fue un vehículo pionero que redefinió el segmento de los SUV compactos. Su combinación de diseño atractivo, confort de marcha y versatilidad lo convirtió en un éxito de ventas y en un referente para futuros modelos. Aunque sus prestaciones no eran las más deportivas, su equilibrio general y su precio competitivo lo hicieron una opción muy atractiva para familias y aquellos que buscaban un coche con personalidad y capacidad para adaptarse a diferentes situaciones. Un coche que dejó una huella imborrable en la historia del automóvil.