Especificaciones y análisis del Nissan Qashqai
Potencia
141CV
Par
196Nm
Consumo
8.1l/100
Emisiones
192g/km
0-100 km/h
10.1s
Vel. Máx.
192km/h
Peso
1431kg
Precio
20,050€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 6v
FWD
5 / 5 puertas
352 L
65 L
104 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Nissan Qashqai 4x2 2.0 Visia · 141 CV (2009-2010)
Descripción general
El Nissan Qashqai 4x2 2.0 Visia de 2007 marcó un antes y un después en el mercado automovilístico. Este pionero crossover, con su motor de gasolina de 141 CV y tracción delantera, se presentó como una alternativa fresca y versátil a los compactos tradicionales y a los SUV más voluminosos. Su llegada supuso una bocanada de aire fresco, ofreciendo una combinación de estética robusta, practicidad urbana y un toque de aventura que rápidamente conquistó a un público amplio.
Experiencia de conducción
Al volante del Qashqai 2.0 Visia, la sensación es de control y comodidad. Su motor de 141 CV, aunque no es un derroche de potencia, ofrece una respuesta adecuada para el día a día y para escapadas por carretera, permitiendo una aceleración de 0 a 100 km/h en 10.1 segundos. La suspensión, tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, filtra eficazmente las irregularidades del terreno, proporcionando un viaje suave. La dirección, aunque carece de la precisión deportiva, es ligera y facilita las maniobras en ciudad. En general, transmite una sensación de seguridad y aplomo, ideal para quienes buscan un coche fiable y fácil de conducir.
Diseño y estética
El diseño del Nissan Qashqai de 2007 fue revolucionario para su época. Con sus 4315 mm de largo, 1783 mm de ancho y 1606 mm de alto, presentaba una silueta que fusionaba la robustez de un SUV con la elegancia de un turismo. Sus líneas fluidas y su frontal distintivo, con faros alargados y una parrilla prominente, le otorgaban una personalidad única. El interior, aunque sobrio en la versión Visia, era funcional y espacioso, con una buena habitabilidad para cinco ocupantes y un maletero de 352 litros, suficiente para las necesidades familiares. La estética general era moderna y atractiva, contribuyendo a su éxito inmediato.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Qashqai 2.0 Visia de 2007 ofrecía lo esencial para la época. Su motor de gasolina de 1997 cc, con inyección indirecta y 141 CV, se asociaba a una caja de cambios manual de 6 velocidades, optimizando el consumo y las prestaciones. Aunque carecía de las sofisticaciones actuales como sistemas de asistencia a la conducción avanzados o pantallas táctiles de gran tamaño, incluía elementos prácticos como el aire acondicionado, elevalunas eléctricos y un sistema de audio básico. La tracción delantera y la suspensión bien calibrada aseguraban un comportamiento dinámico predecible y seguro, sin grandes alardes tecnológicos pero con una eficacia probada.
Competencia
En su lanzamiento, el Nissan Qashqai se enfrentó a una competencia variada. Por un lado, rivalizaba con compactos tradicionales como el Volkswagen Golf o el Ford Focus, ofreciendo una mayor altura de conducción y una estética más aventurera. Por otro, se posicionaba frente a SUV más grandes y costosos, como el Toyota RAV4 o el Honda CR-V, ofreciendo una alternativa más compacta y asequible. Su éxito radicó en encontrar un nicho de mercado propio, atrayendo a aquellos que buscaban la versatilidad de un SUV sin sus inconvenientes de tamaño y consumo, y con un precio competitivo de 20.050 euros en su versión Visia.
Conclusión
El Nissan Qashqai 4x2 2.0 Visia de 2007 fue un vehículo que supo anticiparse a las tendencias del mercado, creando un segmento que hoy es dominante. Su combinación de diseño atractivo, confort de marcha, practicidad y un precio ajustado lo convirtieron en un superventas. Aunque sus prestaciones no eran de infarto y su equipamiento tecnológico era el justo, supo conquistar a un público que buscaba un coche versátil, fiable y con un toque distintivo. Es un coche que, a pesar de los años, sigue siendo una opción interesante en el mercado de segunda mano por su durabilidad y su concepto atemporal.




