Especificaciones y análisis del Nissan Terrano
Potencia
125CV
Par
278Nm
Consumo
9.9l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
16.5s
Vel. Máx.
155km/h
Peso
1890kg
Precio
26,609€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 5v
AWD
7 / 5 puertas
- L
80 L
92 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Nissan Terrano 5p 2.7 TDi Comfort · 125 CV (2002-2004)
Descripción general
El Nissan Terrano de 2001, en su versión 5p 2.7 TDi Comfort, es un todoterreno que evoca una época donde la robustez y la capacidad off-road eran prioritarias. Con su motor diésel de 125 CV y tracción integral, este vehículo se presentaba como una opción fiable para quienes buscaban aventura y funcionalidad sin grandes lujos. Su precio de 26.609 € en 2003 lo posicionaba como una alternativa sólida en el segmento de los 4x4.
Experiencia de conducción
Al volante del Terrano, la sensación es de dominio y solidez. Su motor diésel de 2.7 litros, con 125 CV y un par motor de 278 Nm a 2000 rpm, ofrece una respuesta contundente, ideal para superar obstáculos o remolcar. La aceleración de 0 a 100 km/h en 16.5 segundos y una velocidad máxima de 155 km/h no lo convierten en un velocista, pero su verdadero espíritu se revela fuera del asfalto. La suspensión, con paralelogramo deformable delante y eje rígido detrás, junto a la dirección de recirculación de bolas, proporciona una experiencia de conducción auténtica y robusta, aunque quizás menos refinada que los SUV modernos. El consumo combinado de 9.9 l/100km es razonable para un vehículo de su tamaño y capacidades.
Diseño y estética
El diseño del Nissan Terrano de 2001 es puramente funcional y atemporal, con líneas que reflejan su propósito todoterreno. Sus 4722 mm de largo, 1755 mm de ancho y 1810 mm de alto, junto a una distancia entre ejes de 2650 mm, le otorgan una presencia imponente. Las cinco puertas y la capacidad para siete ocupantes (aunque no se especifica el volumen del maletero) lo hacen práctico para familias o para transportar equipo. Las llantas de 16 pulgadas con neumáticos 235/70 R16 refuerzan su imagen de vehículo preparado para cualquier terreno. Es un diseño que prioriza la durabilidad y la capacidad sobre la estética vanguardista.
Tecnología y características
En 2001, la tecnología del Nissan Terrano se centraba en la fiabilidad mecánica y la funcionalidad. Su motor diésel de inyección indirecta con turbo e intercooler era una solución probada para ofrecer potencia y eficiencia. La tracción integral (AWD) y la caja de cambios manual de 5 velocidades garantizaban un control óptimo en diversas condiciones. Aunque carecía de las sofisticadas ayudas electrónicas de los vehículos actuales, su construcción robusta, con bloque de hierro y culata de aluminio, y un sistema de frenos con discos ventilados delanteros y tambores traseros, aseguraban un rendimiento seguro y duradero. La dirección de recirculación de bolas, aunque menos precisa que las modernas, era sinónimo de resistencia.
Competencia
En su época, el Nissan Terrano competía con otros todoterrenos de corte clásico y robusto. Sus principales rivales incluían modelos como el Mitsubishi Montero, el Toyota Land Cruiser o el Land Rover Discovery. Frente a ellos, el Terrano ofrecía una propuesta equilibrada en términos de precio, fiabilidad y capacidades off-road, destacando por su sencillez mecánica y su probada resistencia, aunque quizás con un menor nivel de confort o equipamiento tecnológico que algunos de sus competidores más lujosos.
Conclusión
El Nissan Terrano 5p 2.7 TDi Comfort de 2001 es un vehículo que representa la esencia del todoterreno clásico. Es una máquina robusta, fiable y capaz, diseñada para afrontar los desafíos del camino y fuera de él. Aunque sus prestaciones en carretera no son las de un turismo y su tecnología es la de su tiempo, su durabilidad y su capacidad para siete plazas lo convierten en una opción interesante para quienes buscan un compañero de aventuras o un vehículo familiar con aptitudes off-road. Es un coche que, con el mantenimiento adecuado, promete seguir rodando por muchos años, demostrando que la sencillez y la resistencia pueden ser virtudes atemporales.




