Opel Astra Sedan Comfort 1.6 16v Aut. · 101 CV (1998-2000)

1998
Gasolina
FWD
Automático 4v

Especificaciones y análisis del Opel Astra

Potencia

101CV

Par

150Nm

Consumo

8.2l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

13.5s

Vel. Máx.

178km/h

Peso

1224kg

Precio

14,701

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 4v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

460 L

Depósito

52 L

Potencia

74 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima101 CV / 74 kW
Par máximo150 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 4v

Capacidades

Depósito52 L
Maletero460 L

Análisis detallado del Opel Astra Sedan Comfort 1.6 16v Aut. · 101 CV (1998-2000)

Descripción general

El Opel Astra Sedán Comfort 1.6 16v Automático de 1998 es un vehículo que, a pesar de los años, sigue evocando una sensación de fiabilidad y practicidad. Con su motor de gasolina de 101 CV y una transmisión automática de 4 velocidades, este modelo se presentaba como una opción sensata para quienes buscaban comodidad y un rendimiento adecuado para el día a día. Su diseño, aunque discreto, prometía durabilidad y un enfoque en la funcionalidad, características muy valoradas en su época.

Experiencia de conducción

Al volante de este Astra, la sensación predominante es de suavidad y facilidad de manejo. La dirección, aunque no es la más comunicativa, cumple su función en entornos urbanos y en carretera. La suspensión, tipo McPherson en la parte delantera y de rueda tirada con elemento torsional en la trasera, absorbe bien las irregularidades del camino, ofreciendo un viaje confortable. El motor de 1.6 litros y 101 CV, combinado con la transmisión automática, proporciona una aceleración de 0 a 100 km/h en 13.5 segundos y una velocidad máxima de 178 km/h, cifras que, si bien no son deportivas, son suficientes para un desplazamiento tranquilo y sin sobresaltos. El consumo combinado de 8.2 l/100km es razonable para un coche de su edad y características.

Diseño y estética

El diseño del Opel Astra Sedán de 1998 es un reflejo de la sobriedad y la funcionalidad que caracterizaban a los vehículos de la marca en esa época. Con sus 4.252 mm de longitud, 1.709 mm de anchura y 1.425 mm de altura, presenta unas proporciones equilibradas que le otorgan una presencia discreta pero elegante. Las líneas son limpias y sin estridencias, buscando la atemporalidad más que la vanguardia. El interior, aunque sencillo, está diseñado para ser práctico y duradero, con un maletero de 460 litros que ofrece una buena capacidad de carga para viajes familiares o el uso diario.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el Opel Astra de 1998 incorporaba lo que se consideraba estándar y fiable para su tiempo. Su motor de gasolina de 1.598 cc con 4 válvulas por cilindro y una relación de compresión de 10.5:1, junto con la inyección indirecta, representaba una ingeniería sólida y probada. La transmisión automática de 4 velocidades, aunque hoy pueda parecer limitada, ofrecía una comodidad de conducción muy apreciada. En cuanto a la seguridad, contaba con frenos de disco ventilados delanteros y tambor traseros, una configuración común en su segmento. La dirección de cremallera contribuía a una conducción predecible y segura.

Competencia

En su momento, el Opel Astra Sedán Comfort 1.6 16v Automático competía en un segmento muy reñido. Sus principales rivales incluían modelos como el Volkswagen Jetta (o Bora en algunos mercados), el Ford Escort Sedán, el Renault Mégane Classic y el Seat Toledo. Todos ellos ofrecían propuestas similares en cuanto a tamaño, motorización y enfoque familiar, buscando un equilibrio entre precio, equipamiento y fiabilidad. El Astra se diferenciaba por su reputación de robustez y su diseño funcional, que apelaba a un público que valoraba la durabilidad por encima de las modas pasajeras.

Conclusión

El Opel Astra Sedán Comfort 1.6 16v Automático de 1998 es un testimonio de una época en la que los coches se construían para durar. Su combinación de un motor fiable, una transmisión suave y un diseño práctico lo convertían en una opción muy atractiva para las familias y aquellos que buscaban un vehículo sin complicaciones. Aunque hoy en día sus prestaciones y tecnología puedan parecer modestas, su esencia de coche honesto y funcional sigue siendo relevante. Es un coche que, con el mantenimiento adecuado, podía ofrecer muchos años de servicio fiel, un verdadero compañero de viaje para la vida cotidiana.