Especificaciones y análisis del Opel Corsa
Potencia
150CV
Par
210Nm
Consumo
7.9l/100
Emisiones
189g/km
0-100 km/h
8.1s
Vel. Máx.
210km/h
Peso
1278kg
Precio
17,630€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 6v
FWD
5 / 3 puertas
285 L
45 L
110 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Opel Corsa 3p GSi 1.6 Turbo · 150 CV (2008-2010)
Descripción general
El Opel Corsa 3p GSi 1.6 Turbo, un modelo que vio la luz entre 2008 y 2010, se presenta como una propuesta emocionante dentro del segmento de los compactos deportivos. Con su motor de gasolina de 150 CV y una estética que insinúa su carácter, este Corsa busca conquistar a aquellos que anhelan una conducción dinámica y divertida sin renunciar a la versatilidad de un coche urbano. Es un vehículo que, a pesar de los años, aún conserva ese espíritu juvenil y pasional que lo hizo destacar en su momento.
Experiencia de conducción
Al volante del Corsa GSi, la emoción está garantizada. Sus 150 CV, entregados por un motor 1.6 Turbo, se sienten con una inmediatez que sorprende, especialmente a partir de las 1850 rpm, donde el par motor de 210 Nm empuja con decisión. La aceleración de 0 a 100 km/h en 8.1 segundos y una velocidad máxima de 210 km/h son cifras que invitan a disfrutar de cada trayecto. La caja de cambios manual de seis velocidades permite exprimir al máximo el potencial del motor, ofreciendo una conexión directa y gratificante con la mecánica. La suspensión, de tipo McPherson delante y con eje torsional detrás, junto a los frenos de disco ventilados de 308 mm en el eje delantero, prometen un comportamiento ágil y seguro, aunque sin llegar a la radicalidad de su hermano OPC. Es un coche que te hace sentir vivo, con una dirección eléctrica que, aunque no es la más comunicativa, cumple su función en la ciudad y en tramos revirados.
Diseño y estética
El diseño del Opel Corsa 3p GSi es una declaración de intenciones. Sus tres puertas le confieren una silueta más deportiva y compacta. Las llantas de 17 pulgadas con neumáticos 215/45 R17, junto a los detalles específicos de la versión GSi, como los paragolpes más agresivos y la salida de escape cromada, lo distinguen claramente de las versiones más modestas del Corsa. En el interior, aunque no se dispone de imágenes específicas, se espera un ambiente que combine la funcionalidad con toques deportivos, como asientos con mayor sujeción lateral y detalles en aluminio o cromo. Es un diseño que, sin ser estridente, transmite dinamismo y un toque de exclusividad.
Tecnología y características
En cuanto a tecnología, el Opel Corsa GSi de esta generación se sitúa en un punto intermedio. Su motor 1.6 Turbo con inyección indirecta e intercooler es el corazón de su propuesta, ofreciendo un equilibrio entre rendimiento y eficiencia para su época. La dirección asistida eléctrica es un elemento que contribuye a la comodidad en la ciudad, mientras que la transmisión manual de seis velocidades es un clásico que los puristas valorarán. Aunque no cuenta con las últimas innovaciones en conectividad o asistentes a la conducción que encontramos hoy en día, su tecnología se centra en ofrecer una experiencia de conducción directa y sin artificios. Los frenos de disco en ambos ejes, con los delanteros ventilados, garantizan una capacidad de detención adecuada para su potencia.
Competencia
En su momento, el Opel Corsa 3p GSi 1.6 Turbo se enfrentaba a una competencia feroz en el segmento de los compactos deportivos. Sus rivales directos incluían modelos como el Volkswagen Polo GTI, el Renault Clio Sport o el Ford Fiesta ST. Cada uno con su propia personalidad, pero todos compartiendo el objetivo de ofrecer diversión al volante en un formato compacto. El Corsa GSi se posicionaba como una alternativa equilibrada, con un motor potente y un diseño atractivo, buscando su hueco entre los que buscaban un coche deportivo para el día a día.
Conclusión
El Opel Corsa 3p GSi 1.6 Turbo es un coche que, a pesar de los años, sigue siendo una opción interesante para aquellos que buscan un compacto deportivo con carácter. Su motor turbo de 150 CV ofrece unas prestaciones más que dignas, y su diseño, aunque discreto, insinúa su potencial. Es un coche que invita a la conducción, a disfrutar de cada curva y cada aceleración. Si bien no es el más moderno en cuanto a tecnología o el más radical en su comportamiento, su equilibrio entre deportividad y usabilidad lo convierte en una propuesta atractiva para los amantes de los coches con alma. Es un pedazo de historia de Opel que aún tiene mucho que ofrecer en términos de sensaciones.




