Opel Grandland X 2020 1.5 CDTi Start&Stop 96 kW (130 CV) Aut. 8v · 131 CV (2019-2021)

2018
Gasóleo
FWD
Automático 8v
Opel Grandland X - Vista 1
Opel Grandland X - Vista 2
Opel Grandland X - Vista 3
Opel Grandland X - Vista 4

Especificaciones y análisis del Opel Grandland X

Potencia

131CV

Par

300Nm

Consumo

5.2l/100

Emisiones

136g/km

0-100 km/h

12.3s

Vel. Máx.

192km/h

Peso

1455kg

Precio

29,875

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Automático 8v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

514 L

Depósito

53 L

Potencia

96 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima131 CV / 96 kW
Par máximo300 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónAutomático 8v

Capacidades

Depósito53 L
Maletero514 L

Análisis detallado del Opel Grandland X 2020 1.5 CDTi Start&Stop 96 kW (130 CV) Aut. 8v · 131 CV (2019-2021)

Descripción general

El Opel Grandland X 2018, en su versión 1.5 CDTi Start&Stop de 130 CV con cambio automático de 8 velocidades, se presenta como una opción robusta y equilibrada dentro del segmento SUV. Con un diseño que busca la funcionalidad y una motorización diésel eficiente, este modelo se posiciona como un compañero ideal para el día a día y las escapadas familiares, ofreciendo un buen compromiso entre prestaciones y consumo.

Experiencia de conducción

Al volante del Grandland X, la sensación es de solidez y confort. El motor diésel de 130 CV, aunque no es un derroche de potencia, se muestra suficiente para mover con agilidad sus 1455 kg, especialmente gracias al buen par motor de 300 Nm disponible desde bajas revoluciones. La caja de cambios automática de 8 velocidades contribuye a una conducción suave y sin tirones, optimizando el consumo de combustible. La suspensión, de tipo McPherson delante y eje torsional detrás, filtra bien las irregularidades del terreno, ofreciendo un viaje placentero. La dirección asistida eléctrica es precisa y sensible a la velocidad, lo que facilita las maniobras en ciudad y aporta confianza en carretera. No es un coche con pretensiones deportivas, sino que busca la comodidad y la eficiencia en cada trayecto.

Diseño y estética

El diseño del Opel Grandland X es sobrio y funcional, con líneas que transmiten robustez y una presencia imponente en la carretera. Sus dimensiones, con 4477 mm de largo, 1856 mm de ancho y 1609 mm de alto, le otorgan una silueta de SUV tradicional. Los detalles exteriores, como los faros y la parrilla, se integran armoniosamente en el conjunto, creando una imagen coherente y atractiva. En el interior, la disposición de los elementos es lógica y ergonómica, con materiales que, sin ser lujosos, ofrecen una buena sensación de calidad y durabilidad. El espacio es generoso tanto para los ocupantes como para el equipaje, con un maletero de 514 litros que lo convierte en un coche muy práctico para el uso familiar.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el Grandland X incorpora elementos que mejoran la experiencia de conducción y la seguridad. El motor 1.5 CDTi cuenta con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, lo que optimiza su rendimiento y eficiencia. La transmisión automática de 8 velocidades con convertidor de par asegura cambios suaves y una gestión inteligente de la potencia. Aunque no se especifican sistemas avanzados de asistencia a la conducción en los datos proporcionados, es de esperar que, como modelo de 2018, cuente con las ayudas básicas a la conducción. La dirección asistida eléctrica con sensibilidad a la velocidad es un punto a favor para la comodidad y la seguridad.

Competencia

El Opel Grandland X compite en un segmento muy concurrido, enfrentándose a rivales como el Peugeot 3008 (con el que comparte plataforma), el Nissan Qashqai, el Hyundai Tucson, el Kia Sportage o el Volkswagen Tiguan. Frente a ellos, el Grandland X destaca por su equilibrio general, su confort de marcha y su eficiencia en la versión diésel. Su diseño más conservador puede ser un punto a favor para quienes buscan una estética menos arriesgada, mientras que su habitabilidad y capacidad de maletero lo sitúan en una buena posición frente a sus competidores directos.

Conclusión

El Opel Grandland X 1.5 CDTi automático es un SUV que cumple con creces las expectativas de un coche familiar y versátil. Ofrece un buen equilibrio entre confort, eficiencia y practicidad, con un motor diésel que se muestra solvente y un cambio automático que facilita la conducción. Su diseño robusto y su interior espacioso lo convierten en una opción muy interesante para aquellos que buscan un vehículo fiable y cómodo para el día a día y los viajes largos. Es un coche que, sin grandes alardes, se gana la confianza de sus usuarios por su buen hacer en todos los apartados.