Opel Omega Caravan Sport 2.5 TD · 131 CV (2000-2001)

1996
Gasóleo
RWD
Manual 5v
Opel Omega - Vista 1
Opel Omega - Vista 2
Opel Omega - Vista 3
Opel Omega - Vista 4

Especificaciones y análisis del Opel Omega

Potencia

131CV

Par

250Nm

Consumo

8.1l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

13s

Vel. Máx.

195km/h

Peso

1735kg

Precio

33,428

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 5v

Tracción

RWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

540 L

Depósito

75 L

Potencia

96 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima131 CV / 96 kW
Par máximo250 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito75 L
Maletero540 L

Análisis detallado del Opel Omega Caravan Sport 2.5 TD · 131 CV (2000-2001)

Descripción general

El Opel Omega Caravan Sport 2.5 TD de 1996 es un vehículo que evoca una época donde la funcionalidad y la comodidad se unían en un formato familiar. Con su carrocería Caravan, este Omega ofrecía un espacio generoso y una presencia imponente en la carretera, ideal para quienes buscaban un coche versátil y capaz de afrontar largos viajes con solvencia. Su motor diésel, aunque no era el más potente, prometía una eficiencia razonable para su tamaño y peso, convirtiéndolo en una opción interesante para las familias de la época.

Experiencia de conducción

Al volante del Opel Omega Caravan Sport 2.5 TD, la sensación predominante es de solidez y aplomo. La dirección, aunque no excesivamente comunicativa, ofrece una buena asistencia y permite guiar el coche con facilidad. La suspensión, orientada al confort, filtra eficazmente las irregularidades del asfalto, proporcionando un viaje suave y relajado. El motor diésel de 131 CV, con su turbo e intercooler, entrega su potencia de forma progresiva, sin grandes alardes pero con suficiente empuje para mover el conjunto con dignidad. Las recuperaciones son adecuadas para un coche de su categoría y época, y la caja de cambios manual de cinco velocidades permite un control preciso sobre la entrega de potencia. En general, es un coche que invita a la calma y a disfrutar del trayecto, sin prisas pero con la seguridad de llegar a destino con comodidad.

Diseño y estética

El diseño del Opel Omega Caravan Sport de 1996 es un reflejo de la estética automovilística de finales de los años 90. Sus líneas son robustas y funcionales, con una clara orientación hacia la practicidad. La carrocería familiar, o Caravan, se integra armoniosamente con el frontal, que presenta una parrilla característica de Opel y faros de buen tamaño. Las llantas de 17 pulgadas, con neumáticos 235/45 R17, le otorgan un toque deportivo y una presencia más contundente. El interior, aunque sobrio, está diseñado para ser ergonómico y espacioso, con materiales que, si bien no son lujosos, transmiten durabilidad. La amplitud es una de sus mayores virtudes, tanto en las plazas delanteras como en las traseras, y el maletero de 540 litros es un claro ejemplo de su enfoque familiar.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el Opel Omega Caravan Sport 2.5 TD de 1996 incorporaba soluciones propias de su tiempo. Su motor diésel de 2.5 litros, con inyección indirecta, turbo e intercooler, representaba una opción eficiente y potente para la época. La tracción trasera (RWD) y la transmisión manual de 5 velocidades ofrecían una experiencia de conducción tradicional y directa. En cuanto a la seguridad, contaba con frenos de disco ventilados en ambos ejes, lo que garantizaba una buena capacidad de frenado. La dirección de cremallera, aunque sin asistencia sensible a la velocidad, proporcionaba un control adecuado. Si bien no disponía de las avanzadas ayudas a la conducción de los vehículos modernos, su tecnología estaba orientada a ofrecer un rendimiento fiable y una experiencia de conducción segura y confortable.

Competencia

En su segmento, el Opel Omega Caravan Sport 2.5 TD competía con otros familiares de tamaño medio-grande de la época. Entre sus principales rivales se encontraban modelos como el Ford Scorpio Turnier, el Volkswagen Passat Variant, el BMW Serie 5 Touring y el Mercedes-Benz Clase E Estate. Cada uno de ellos ofrecía sus propias virtudes, ya fuera en términos de lujo, deportividad o practicidad. El Omega se posicionaba como una opción equilibrada, ofreciendo un buen compromiso entre espacio, confort y un motor diésel eficiente, a un precio competitivo para su categoría.

Conclusión

El Opel Omega Caravan Sport 2.5 TD de 1996 es un coche que, a pesar del paso del tiempo, sigue siendo un ejemplo de la ingeniería alemana orientada a la funcionalidad y la durabilidad. Su amplio espacio interior, su motor diésel robusto y su confort de marcha lo convierten en una opción interesante para quienes buscan un clásico familiar con un toque de distinción. Es un vehículo que invita a la nostalgia, a recordar una época donde los coches se diseñaban para durar y para ofrecer una experiencia de conducción más conectada con la carretera. Un coche que, sin duda, dejó su huella en el panorama automovilístico de finales del siglo XX.