Especificaciones y análisis del Opel Omega
Potencia
131CV
Par
250Nm
Consumo
7.7l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
13s
Vel. Máx.
195km/h
Peso
1768kg
Precio
32,978€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 5v
RWD
5 / 5 puertas
540 L
75 L
96 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Opel Omega Caravan Sport 2.5 TD · 131 CV (2000)
Descripción general
El Opel Omega Caravan Sport 2.5 TD de 1996 es un vehículo que evoca una época donde la funcionalidad y la comodidad se unían en un formato familiar. Con su motor diésel de 131 CV, prometía viajes largos con una eficiencia razonable para su tiempo, ofreciendo un espacio generoso para la familia y el equipaje. Era una opción para quienes buscaban un coche robusto y fiable, capaz de afrontar el día a día con solvencia y sin grandes pretensiones deportivas, pero con un toque de distinción en su acabado Sport.
Experiencia de conducción
Al volante del Omega Caravan Sport, la sensación predominante es de solidez y aplomo. El motor diésel de 2.5 litros, aunque no es un derroche de potencia, entrega sus 131 CV de forma lineal y con un par motor de 250 Nm a 2200 rpm que permite mover con dignidad sus 1768 kg. La aceleración de 0 a 100 km/h en 13 segundos y una velocidad máxima de 195 km/h no lo convierten en un bólido, pero sí en un compañero de viaje capaz de mantener cruceros cómodos. La suspensión, tipo McPherson en el eje delantero, filtra bien las irregularidades, y la dirección de cremallera ofrece una respuesta adecuada para un coche de su tamaño. La tracción trasera contribuye a una sensación de conducción más clásica y equilibrada, especialmente en carretera. El consumo combinado de 7.7 l/100km era competitivo para la época, haciendo de los viajes largos una experiencia menos costosa.
Diseño y estética
El diseño del Opel Omega Caravan Sport de 1996 es un reflejo de la estética automovilística de finales de los 90: líneas suaves pero con una presencia imponente. Su carrocería familiar, o 'Caravan', se extiende a lo largo de 4898 mm, ofreciendo una silueta elegante y funcional. La anchura de 1776 mm y la altura de 1505 mm le confieren una planta robusta. El acabado 'Sport' se insinuaba con detalles que, sin ser estridentes, le daban un aire más dinámico, como las llantas de 17 pulgadas con neumáticos 235/45 R17. El interior, aunque no se detalla, se esperaba espacioso y confortable, con un maletero de 540 litros que lo convertía en un aliado perfecto para las familias o para quienes necesitaban gran capacidad de carga. Es un diseño que, con el paso del tiempo, ha adquirido un cierto encanto retro, evocando una época de coches familiares con carácter.
Tecnología y características
En 1996, el Opel Omega Caravan Sport 2.5 TD incorporaba tecnologías que eran consideradas avanzadas para su segmento. Su motor diésel de 6 cilindros y 2497 cc contaba con inyección indirecta, turbo e intercooler, elementos clave para optimizar la combustión y el rendimiento. La transmisión manual de 5 velocidades era la norma, ofreciendo un control directo sobre la entrega de potencia. En cuanto a la seguridad y el confort, aunque no se especifican todos los detalles, se esperaban elementos como frenos de disco ventilados delanteros de 296 mm y discos traseros de 286 mm, así como barras estabilizadoras en ambos ejes para mejorar la estabilidad. La dirección de cremallera, aunque sin asistencia variable por velocidad, proporcionaba una respuesta predecible. Era un coche que, sin ser un escaparate de la última tecnología, ofrecía soluciones probadas y eficientes para la época.
Competencia
En su momento, el Opel Omega Caravan Sport 2.5 TD se enfrentaba a una competencia sólida en el segmento de las berlinas familiares diésel. Sus principales rivales incluían modelos como el Mercedes-Benz Clase E Estate, el BMW Serie 5 Touring y el Audi A6 Avant. Estos vehículos ofrecían prestaciones similares en cuanto a espacio, confort y motorizaciones diésel, aunque cada uno con su propio enfoque en lujo, deportividad o sobriedad. El Omega se posicionaba como una alternativa más accesible, pero sin renunciar a la calidad y la robustez, buscando un equilibrio entre el coste y las prestaciones, lo que lo hacía atractivo para un público que valoraba la practicidad y la fiabilidad por encima del prestigio de marca.
Conclusión
El Opel Omega Caravan Sport 2.5 TD de 1996 es un testimonio de una era donde los coches familiares eran sinónimo de espacio, confort y durabilidad. Con su motor diésel de 131 CV, ofrecía un rendimiento adecuado para viajes largos y el día a día, con un consumo contenido para su tamaño y peso. Su diseño, aunque clásico, sigue siendo funcional y con un toque de elegancia. Era un coche pensado para la vida familiar, capaz de transportar a sus ocupantes y su equipaje con comodidad y seguridad. Hoy en día, representa una opción interesante para los amantes de los clásicos modernos que buscan un vehículo espacioso y con un mantenimiento relativamente sencillo, un coche que cumplía con creces su cometido y que aún hoy puede ofrecer muchas satisfacciones.




