Opel Omega Caravan Sport 2.6 V6 Aut. · 179 CV (2000-2002)

1996
Gasolina
RWD
Automático 4v
Opel Omega - Vista 1
Opel Omega - Vista 2
Opel Omega - Vista 3
Opel Omega - Vista 4

Especificaciones y análisis del Opel Omega

Potencia

179CV

Par

240Nm

Consumo

11.6l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

11s

Vel. Máx.

216km/h

Peso

1808kg

Precio

36,060

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 4v

Tracción

RWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

540 L

Depósito

75 L

Potencia

132 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima179 CV / 132 kW
Par máximo240 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 4v

Capacidades

Depósito75 L
Maletero540 L

Análisis detallado del Opel Omega Caravan Sport 2.6 V6 Aut. · 179 CV (2000-2002)

Descripción general

El Opel Omega Caravan Sport 2.6 V6 Aut. de 1996 es un vehículo que evoca una época donde la funcionalidad familiar se fusionaba con un toque de deportividad y lujo accesible. Este modelo, con su carrocería familiar, prometía espacio y confort para los viajes largos, sin renunciar a un motor V6 que ofrecía una respuesta contundente. Era la opción ideal para quienes buscaban un coche versátil, capaz de afrontar el día a día y las escapadas de fin de semana con solvencia y un cierto aire de distinción.

Experiencia de conducción

Al volante del Omega Caravan Sport, la sensación predominante es de solidez y aplomo. El motor V6 de 2.6 litros y 179 CV, acoplado a una transmisión automática de 4 velocidades, proporciona una aceleración suave pero decidida, alcanzando los 100 km/h en 11 segundos y una velocidad máxima de 216 km/h. Aunque no es un deportivo puro, su potencia es más que suficiente para mover con agilidad sus 1808 kg. La suspensión tipo McPherson delantera y los frenos de disco ventilados en ambos ejes contribuyen a una conducción segura y confortable, absorbiendo las irregularidades del camino con nobleza. El consumo combinado de 11.6 l/100km refleja la naturaleza de su motor V6, pero a cambio ofrece un viaje relajado y potente.

Diseño y estética

El diseño del Opel Omega Caravan Sport es un claro exponente de la estética automovilística de finales de los 90. Sus líneas son robustas y funcionales, con una silueta familiar que prioriza el espacio interior. La versión Sport añade detalles que realzan su carácter, como las llantas de 17 pulgadas con neumáticos 235/45 R17 W, que le otorgan una postura más ancha y deportiva. Con una longitud de casi 4.9 metros y una anchura de 1.77 metros, su presencia en la carretera es imponente. El maletero de 540 litros es un punto fuerte, ofreciendo una capacidad de carga excepcional para la época.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el Opel Omega Caravan Sport de 1996 incorporaba soluciones avanzadas para su tiempo. Su motor V6 de 2.6 litros con inyección indirecta y 24 válvulas (4 por cilindro) era un ejemplo de ingeniería, ofreciendo un buen equilibrio entre rendimiento y suavidad. La transmisión automática de 4 velocidades, aunque hoy pueda parecer limitada, proporcionaba una conducción relajada y sin esfuerzo. La dirección de cremallera contribuía a una buena sensación de control. Aunque carecía de las ayudas electrónicas modernas, su equipamiento estaba enfocado en la comodidad y la seguridad pasiva, con un chasis bien resuelto y frenos eficaces.

Competencia

En su segmento, el Opel Omega Caravan Sport competía con modelos como el Mercedes-Benz Clase E Estate, el BMW Serie 5 Touring y el Audi A6 Avant. Frente a ellos, el Omega ofrecía una alternativa más accesible, manteniendo un buen nivel de equipamiento y un motor V6 potente. Su enfoque en la practicidad y el espacio, combinado con un toque deportivo, lo posicionaba como una opción atractiva para quienes buscaban un familiar grande y bien motorizado sin el desembolso de las marcas premium alemanas, pero con una calidad de construcción sólida.

Conclusión

El Opel Omega Caravan Sport 2.6 V6 Aut. es un coche que, a pesar de los años, sigue siendo un testimonio de la ingeniería de Opel en los 90. Ofrece una combinación de espacio, confort y un motor potente que lo hacía ideal para viajes largos y para familias que necesitaban un vehículo versátil. Su diseño robusto y su equipamiento tecnológico, avanzado para su época, lo convertían en una opción muy interesante. Es un coche que, bien mantenido, aún puede ofrecer muchas satisfacciones a quienes valoren la conducción clásica y la funcionalidad de un gran familiar.