Opel Omega Sedan Elegance 2.6 V6 Aut. · 179 CV (2000-2003)

1996
Gasolina
RWD
Automático 4v
Opel Omega - Vista 1
Opel Omega - Vista 2
Opel Omega - Vista 3
Opel Omega - Vista 4

Especificaciones y análisis del Opel Omega

Potencia

179CV

Par

240Nm

Consumo

11.5l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

10.5s

Vel. Máx.

224km/h

Peso

1705kg

Precio

36,250

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 4v

Tracción

RWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

530 L

Depósito

75 L

Potencia

132 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima179 CV / 132 kW
Par máximo240 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 4v

Capacidades

Depósito75 L
Maletero530 L

Análisis detallado del Opel Omega Sedan Elegance 2.6 V6 Aut. · 179 CV (2000-2003)

Descripción general

El Opel Omega de 1996, en su versión Sedán Elegance 2.6 V6 Automático, se presentaba como una berlina de gran tamaño, pensada para quienes buscaban confort y una experiencia de conducción relajada. Con un motor de gasolina de 179 CV y una transmisión automática de 4 velocidades, este vehículo prometía viajes placenteros y una presencia imponente en la carretera. Su precio de 36.250 € en su momento lo posicionaba en un segmento competitivo, ofreciendo una alternativa robusta y elegante.

Experiencia de conducción

Al volante del Opel Omega 2.6 V6, la sensación predominante era de suavidad y aplomo. El motor V6, con sus 179 CV, ofrecía una respuesta lineal y suficiente para mover con soltura sus 1705 kg, aunque sin pretensiones deportivas. La caja de cambios automática de 4 velocidades, si bien no era la más rápida, contribuía a una conducción relajada y sin sobresaltos, ideal para largos trayectos. La dirección de cremallera, aunque carecía de la inmediatez de sistemas más modernos, proporcionaba una buena sensación de control. En general, era un coche para disfrutar del viaje, no para buscar los límites en cada curva.

Diseño y estética

El diseño del Opel Omega de 1996 era clásico y atemporal, con líneas que denotaban elegancia y sobriedad. Su carrocería sedán de 4 puertas, con una longitud de casi 4.9 metros, le otorgaba una presencia distinguida. Los faros delanteros y traseros, de buen tamaño, se integraban armoniosamente en el conjunto. Las llantas de 16 pulgadas, con neumáticos 225/55 R16 V, complementaban su estética, aportando un toque de robustez sin caer en estridencias. Era un coche que, sin ser llamativo, transmitía una sensación de calidad y buen gusto.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el Opel Omega 2.6 V6 de 1996 incorporaba elementos que, para su época, eran considerados avanzados. Su motor V6 de 2.597 cc, con inyección indirecta y 4 válvulas por cilindro, era un ejemplo de ingeniería. La transmisión automática de 4 velocidades, aunque hoy pueda parecer limitada, ofrecía comodidad en la conducción. En cuanto a la seguridad, contaba con frenos de disco ventilados tanto delante como detrás, y barras estabilizadoras en ambos ejes, lo que contribuía a un comportamiento dinámico seguro. El chasis, con suspensión tipo McPherson en el eje delantero, buscaba un equilibrio entre confort y estabilidad.

Competencia

En su segmento, el Opel Omega 2.6 V6 Automático competía con berlinas de prestigio como el BMW Serie 5, el Mercedes-Benz Clase E o el Audi A6 de la época. Frente a ellos, el Omega ofrecía una propuesta más enfocada en el confort y la relación calidad-precio, sin renunciar a un buen nivel de equipamiento y un motor V6 potente. Si bien sus rivales alemanes podían ofrecer una imagen de marca más premium o un dinamismo más deportivo, el Omega se posicionaba como una alternativa sólida y fiable para quienes buscaban una berlina espaciosa y confortable para el día a día y los viajes largos.

Conclusión

El Opel Omega Sedán Elegance 2.6 V6 Automático de 1996 fue una berlina que supo combinar elegancia, confort y un motor potente para ofrecer una experiencia de conducción placentera. Aunque no era el más deportivo de su clase, su suavidad de marcha, su amplio interior y su diseño atemporal lo convertían en una opción muy interesante para quienes valoraban la comodidad y la fiabilidad. Un coche que, a pesar del paso del tiempo, sigue evocando una sensación de robustez y buen hacer automovilístico.