Especificaciones y análisis del Opel Signum
Potencia
175CV
Par
265Nm
Consumo
9.2l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
9.4s
Vel. Máx.
220km/h
Peso
1575kg
Precio
29,490€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 6v
FWD
5 / 5 puertas
365 L
60 L
129 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Opel Signum Cosmo 2.0 Turbo 16V · 175 CV (2003-2005)
Descripción general
El Opel Signum de 2003, en su versión Cosmo 2.0 Turbo 16V, se presentaba como una propuesta audaz y diferente en el segmento de las berlinas medias. Con una longitud de 4636 mm y una distancia entre ejes de 2830 mm, ofrecía un espacio interior generoso, especialmente en las plazas traseras, que buscaba la modularidad y el confort de un monovolumen sin renunciar a la estética de una berlina. Su motor de gasolina de 175 CV prometía un rendimiento adecuado para el día a día y viajes largos, posicionándose como una alternativa interesante para quienes buscaban algo más que un simple sedán.
Experiencia de conducción
Al volante del Signum 2.0 Turbo, la sensación es de solidez y aplomo. El motor de 175 CV, con un par motor de 265 Nm a 2500 rpm, ofrece una respuesta enérgica y progresiva, permitiendo aceleraciones de 0 a 100 km/h en 9.4 segundos y una velocidad máxima de 220 km/h. La caja de cambios manual de 6 velocidades se acopla bien al propulsor, ofreciendo transiciones suaves y precisas. La suspensión, con McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, junto a los frenos de disco ventilados en ambos ejes, proporciona un buen equilibrio entre confort y estabilidad, absorbiendo las irregularidades del terreno sin comprometer la seguridad. La dirección de cremallera con asistencia sensible a la velocidad contribuye a una conducción ágil y controlada, aunque el consumo combinado de 9.2 l/100km puede ser un factor a considerar en el uso diario.
Diseño y estética
El diseño del Opel Signum de 2003 era distintivo y polarizador. Su silueta, a medio camino entre una berlina y un familiar, buscaba maximizar el espacio interior y la versatilidad. La parte frontal, con los faros alargados y la parrilla característica de Opel de la época, le otorgaba una presencia robusta. La línea lateral fluida y la zaga con un portón de gran tamaño enfatizaban su enfoque práctico. En el interior, la disposición de los asientos traseros, con la posibilidad de ajustarlos individualmente y la consola central multifuncional, era un claro ejemplo de su apuesta por la modularidad y el confort de los pasajeros, aunque algunos podrían encontrar el estilo algo sobrio.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Opel Signum 2.0 Turbo 16V de 2003 incorporaba elementos que, para su época, eran avanzados. El motor de gasolina de 1998 cc con inyección indirecta, turbo e intercooler, junto a sus 175 CV, demostraba la capacidad de Opel en ingeniería mecánica. La transmisión manual de 6 velocidades y la tracción delantera aseguraban una conducción eficiente. En el chasis, la suspensión independiente en ambos ejes y los frenos de disco ventilados contribuían a una dinámica de conducción segura. Aunque no se detallan sistemas de infoentretenimiento o asistencia a la conducción específicos, el enfoque en la modularidad interior y la ergonomía de los asientos traseros ya era una muestra de innovación en el diseño de habitáculos.
Competencia
En el mercado de 2003, el Opel Signum 2.0 Turbo 16V se enfrentaba a rivales de peso en el segmento de las berlinas medias y familiares. Modelos como el Volkswagen Passat, el Ford Mondeo o el Renault Laguna ofrecían alternativas con diferentes enfoques en cuanto a diseño y prestaciones. Sin embargo, el Signum se diferenciaba por su concepto de habitáculo más versátil y espacioso, especialmente en las plazas traseras, buscando un nicho entre las berlinas tradicionales y los monovolúmenes compactos. Su motorización de 175 CV lo situaba en un escalón de potencia competitivo frente a las versiones medias-altas de sus competidores.
Conclusión
El Opel Signum 2.0 Turbo 16V de 2003 fue un coche que intentó romper moldes, ofreciendo una combinación de berlina y monovolumen con un enfoque claro en el confort y la modularidad interior. Su motorización potente y su comportamiento dinámico lo hacían apto para viajes largos y un uso diario exigente. Aunque su diseño pudo no ser del agrado de todos, su propuesta de espacio y versatilidad lo convertían en una opción interesante para familias o aquellos que valoraban la funcionalidad por encima de todo. Un vehículo que, a pesar de su discreto éxito comercial, dejó una huella por su originalidad y su apuesta por la innovación en el concepto de habitáculo.




