Especificaciones y análisis del Opel Vectra
Potencia
125CV
Par
280Nm
Consumo
6.5l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
10.8s
Vel. Máx.
206km/h
Peso
1505kg
Precio
21,240€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 5v
FWD
5 / 4 puertas
500 L
61 L
92 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Opel Vectra 4p Club 2.2 DTI 16V · 125 CV (2002-2003)
Descripción general
El Opel Vectra 4 puertas 2.2 DTI 16V de 2002 se presenta como una berlina diésel que, en su momento, buscaba ofrecer un equilibrio entre prestaciones, eficiencia y confort. Con 125 CV y un motor de inyección directa turboalimentado, este modelo prometía ser un compañero fiable para el día a día y los viajes largos, destacando por su robustez y un diseño que, aunque discreto, era funcional y atemporal.
Experiencia de conducción
Al volante del Vectra 2.2 DTI, la sensación predominante es de solidez y aplomo. El motor diésel, con sus 125 CV y 280 Nm de par desde bajas revoluciones, ofrece una respuesta contundente que facilita los adelantamientos y la conducción en carretera. La aceleración de 0 a 100 km/h en 10.8 segundos y una velocidad máxima de 206 km/h, aunque no lo convierten en un deportivo, sí le otorgan la agilidad necesaria para moverse con solvencia. La suspensión, tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, filtra bien las irregularidades del terreno, proporcionando un viaje cómodo, aunque sin grandes pretensiones deportivas. La dirección, de cremallera, ofrece una buena conexión con la carretera, transmitiendo confianza al conductor. El consumo combinado de 6.5 l/100km era competitivo para la época, haciendo de este Vectra una opción económica en el uso diario.
Diseño y estética
El diseño del Opel Vectra de 2002 es un reflejo de la sobriedad y funcionalidad alemana. Sus líneas son limpias y discretas, sin estridencias, buscando una elegancia atemporal que no pasara de moda rápidamente. La carrocería de 4 puertas, con sus 4596 mm de longitud, 1798 mm de anchura y 1460 mm de altura, le confiere una presencia imponente en la carretera. El frontal, con sus faros alargados y la parrilla característica de Opel, denota seriedad. La zaga, con pilotos bien integrados, completa un conjunto armonioso. El interior, aunque no destaca por lujos, es espacioso y funcional, con un maletero de 500 litros que lo convierte en un coche muy práctico para familias o para quienes necesitan gran capacidad de carga. Los materiales, aunque no siempre de primera calidad, son duraderos y están bien ajustados, transmitiendo una sensación de robustez.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Opel Vectra 2.2 DTI de 2002 incorporaba las soluciones habituales de su segmento en la época. Su motor diésel de inyección directa con turbo de geometría variable e intercooler era un avance significativo en eficiencia y rendimiento. La transmisión manual de 5 velocidades, aunque no la más moderna, era fiable y bien escalonada. En cuanto a seguridad, contaba con frenos de disco ventilados delante y discos macizos detrás, garantizando una buena capacidad de frenado. La suspensión independiente en ambos ejes contribuía a un comportamiento dinámico seguro y predecible. Aunque no disponía de las ayudas a la conducción que vemos hoy en día, su equipamiento básico era suficiente para ofrecer un viaje seguro y confortable.
Competencia
En el competitivo segmento de las berlinas medias, el Opel Vectra 2.2 DTI se enfrentaba a duros rivales como el Volkswagen Passat, el Ford Mondeo, el Peugeot 406 o el Renault Laguna. Cada uno de ellos ofrecía sus propias virtudes, ya fuera en diseño, equipamiento o dinámica de conducción. El Vectra se posicionaba como una opción equilibrada, destacando por su robustez mecánica, su amplitud interior y un consumo contenido, lo que lo hacía atractivo para aquellos que buscaban un coche fiable y práctico sin grandes alardes.
Conclusión
El Opel Vectra 4 puertas 2.2 DTI 16V de 2002 es un coche que, a pesar de los años, sigue siendo un ejemplo de la ingeniería alemana enfocada en la funcionalidad y la durabilidad. Su motor diésel, potente y eficiente, junto con un chasis bien equilibrado, lo convertían en una berlina muy competente para la época. Aunque su diseño no era el más vanguardista, su practicidad y fiabilidad lo hacían una opción muy sensata. Es un coche que, con un mantenimiento adecuado, puede seguir ofreciendo un servicio leal y confortable, demostrando que la calidad y la robustez perduran en el tiempo.




