Opel Vectra 4p Elegance 3.0 V6 CDTi 24V · 177 CV (2002-2005)

2002
Gasóleo
FWD
Manual 6v
Opel Vectra - Vista 1
Opel Vectra - Vista 2
Opel Vectra - Vista 3
Opel Vectra - Vista 4

Especificaciones y análisis del Opel Vectra

Potencia

177CV

Par

370Nm

Consumo

7l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

9.3s

Vel. Máx.

226km/h

Peso

1613kg

Precio

26,820

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

500 L

Depósito

61 L

Potencia

130 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima177 CV / 130 kW
Par máximo370 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito61 L
Maletero500 L

Análisis detallado del Opel Vectra 4p Elegance 3.0 V6 CDTi 24V · 177 CV (2002-2005)

Descripción general

El Opel Vectra de 2002, en su versión de 4 puertas Elegance con el motor 3.0 V6 CDTi 24V, se presentaba como una berlina de tamaño medio con aspiraciones premium. Con un precio de 26.820 euros, buscaba ofrecer un equilibrio entre confort, prestaciones y eficiencia, destacando por su motor diésel de seis cilindros en V, una rareza en su segmento en aquel entonces.

Experiencia de conducción

Al volante, el Vectra 3.0 V6 CDTi ofrecía una experiencia de conducción suave y refinada. El motor diésel, con sus 177 CV y 370 Nm de par, proporcionaba una respuesta contundente desde bajas revoluciones, permitiendo adelantamientos seguros y una buena capacidad de recuperación. La aceleración de 0 a 100 km/h en 9.3 segundos y una velocidad máxima de 226 km/h lo convertían en un coche ágil para su tamaño. La suspensión, de tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, filtraba bien las irregularidades del asfalto, ofreciendo un confort de marcha notable, aunque sin sacrificar una estabilidad adecuada en carretera. La dirección de cremallera, aunque carecía de la precisión de algunos de sus rivales, cumplía su función con solvencia. El consumo combinado de 7 l/100km era razonable para la potencia y el peso del vehículo, haciendo de él un buen compañero para largos viajes.

Diseño y estética

El diseño del Opel Vectra de 2002 era sobrio y elegante, con líneas fluidas que le otorgaban una presencia discreta pero distinguida. La carrocería de 4 puertas, con sus 4596 mm de longitud, 1798 mm de anchura y 1460 mm de altura, ofrecía un habitáculo espacioso y un maletero generoso de 500 litros, ideal para familias. Los detalles cromados y las llantas de 16 pulgadas contribuían a su imagen de berlina clásica. El interior, aunque funcional, no destacaba por su originalidad, pero los materiales y ajustes eran correctos para la época, con un enfoque en la ergonomía y la facilidad de uso.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el Vectra 3.0 V6 CDTi incorporaba un motor diésel de inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, lo que le permitía ofrecer un rendimiento notable y una buena eficiencia. La transmisión manual de 6 velocidades contribuía a optimizar el consumo y el aprovechamiento de la potencia. En cuanto a seguridad, contaba con frenos de disco ventilados en ambos ejes, de 314 mm delante y 292 mm detrás, garantizando una buena capacidad de frenada. Aunque no se especifican los sistemas de asistencia a la conducción, es de esperar que incluyera los elementos de seguridad activa y pasiva habituales en su segmento en 2002.

Competencia

En su segmento, el Opel Vectra 3.0 V6 CDTi competía con berlinas como el Volkswagen Passat, el Ford Mondeo, el Peugeot 406 y el Renault Laguna. Frente a ellos, el Vectra destacaba por su motor V6 diésel, que ofrecía una suavidad y un refinamiento superiores a los diésel de cuatro cilindros de la competencia. Su relación calidad-precio también era un punto a su favor, ofreciendo un equipamiento completo a un precio competitivo.

Conclusión

El Opel Vectra 4 puertas Elegance 3.0 V6 CDTi 24V de 2002 fue una berlina competente y equilibrada, ideal para aquellos que buscaban un coche espacioso, confortable y con un motor diésel potente y refinado. Su diseño sobrio, su buen comportamiento en carretera y su generoso equipamiento lo convertían en una opción interesante en su segmento, especialmente para viajes largos. Aunque no era el más emocionante de conducir, cumplía con creces las expectativas de una berlina familiar de la época.