Especificaciones y análisis del Opel Vectra
Potencia
120CV
Par
280Nm
Consumo
6l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
12.2s
Vel. Máx.
195km/h
Peso
1625kg
Precio
23,640€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
FWD
5 / 5 puertas
530 L
60 L
88 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Opel Vectra SW Elegance 1.9 CDTI 8V · 120 CV (2004-2005)
Descripción general
El Opel Vectra SW Elegance 1.9 CDTI 8V de 2003 es un familiar que prometía espacio y eficiencia para la época. Con su motor diésel de 120 CV, se posicionaba como una opción sensata para quienes buscaban un coche versátil y económico en el día a día, sin renunciar a la comodidad en viajes largos. Su diseño, aunque sobrio, buscaba la funcionalidad por encima de todo, ofreciendo un habitáculo amplio y un maletero generoso, ideal para familias o para aquellos con necesidades de carga.
Experiencia de conducción
Al volante del Vectra SW, la sensación predominante es de solidez y confort. El motor 1.9 CDTI, con sus 120 CV y 280 Nm de par, ofrece una respuesta adecuada para la mayoría de situaciones, aunque sin grandes alardes deportivos. La aceleración de 0 a 100 km/h en 12.2 segundos y una velocidad máxima de 195 km/h lo sitúan en un rango de prestaciones correcto para su segmento. La suspensión, tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, filtra bien las irregularidades del terreno, proporcionando un viaje suave. La dirección de cremallera, aunque carece de la precisión de modelos más deportivos, cumple su función en un coche de este tipo. El consumo combinado de 6 l/100km es un punto fuerte, haciendo de este Vectra un compañero de viaje económico.
Diseño y estética
El diseño del Opel Vectra SW Elegance de 2003 es funcional y discreto, sin estridencias. Sus líneas son limpias y su silueta de familiar se enfoca en maximizar el espacio interior y la capacidad de carga. Con 4822 mm de largo, 1798 mm de ancho y 1500 mm de alto, y una distancia entre ejes de 2830 mm, el coche proyecta una imagen de robustez. Las llantas de 16 pulgadas con neumáticos 215/55 R16 V contribuyen a una estética equilibrada. El interior, aunque no destaca por lujos, está bien resuelto con materiales duraderos y un diseño ergonómico que prioriza la facilidad de uso. El maletero de 530 litros es uno de sus grandes atractivos, ofreciendo una gran versatilidad.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Opel Vectra SW de 2003 incorporaba soluciones avanzadas para su tiempo. El motor 1.9 CDTI es un claro ejemplo, con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, lo que le permitía ofrecer una buena combinación de potencia y eficiencia. La transmisión manual de 6 velocidades contribuía a optimizar el consumo y el rendimiento. En cuanto a la seguridad, contaba con frenos de disco ventilados de 285 mm delante y discos de 278 mm detrás, asegurando una buena capacidad de frenado. La suspensión independiente en ambos ejes y las barras estabilizadoras delanteras y traseras mejoraban el comportamiento dinámico y la estabilidad. Aunque no disponía de las últimas ayudas a la conducción actuales, ofrecía un equipamiento completo para su segmento y año.
Competencia
En su momento, el Opel Vectra SW Elegance 1.9 CDTI 8V se enfrentaba a duros competidores en el segmento de los familiares diésel. Entre sus principales rivales se encontraban modelos como el Volkswagen Passat Variant, el Ford Mondeo Wagon, el Peugeot 407 SW o el Renault Laguna Grand Tour. Cada uno de ellos ofrecía sus propias virtudes, ya fuera en diseño, equipamiento o dinámica de conducción, pero el Vectra destacaba por su equilibrio general, su buen espacio interior y su eficiencia de consumo, lo que lo convertía en una opción muy competitiva para las familias que buscaban un coche práctico y fiable.
Conclusión
El Opel Vectra SW Elegance 1.9 CDTI 8V de 2003 es un coche que, a pesar de los años, sigue siendo una opción interesante para quienes buscan un familiar espacioso, económico y fiable. Su motor diésel ofrece un buen compromiso entre prestaciones y consumo, y su diseño funcional prioriza la habitabilidad y la capacidad de carga. Es un vehículo honesto, sin pretensiones deportivas, pero que cumple con creces su cometido como compañero de viaje para el día a día y las escapadas familiares. Su solidez y confort lo convierten en una elección sensata para aquellos que valoran la practicidad y la eficiencia por encima de todo.




