Especificaciones y análisis del Opel Vectra
Potencia
122CV
Par
167Nm
Consumo
7.9l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
12s
Vel. Máx.
199km/h
Peso
1475kg
Precio
25,130€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
FWD
5 / 5 puertas
530 L
60 L
90 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Opel Vectra SW Elegance 1.8 16V · 122 CV (2005-2006)
Descripción general
El Opel Vectra SW Elegance 1.8 16V de 2006 se presenta como una opción familiar robusta y funcional. Con su carrocería familiar, este modelo buscaba ofrecer un equilibrio entre espacio, confort y un rendimiento adecuado para el día a día. En un mercado donde la versatilidad era clave, el Vectra SW se posicionaba como un compañero fiable para viajes y tareas cotidianas, sin grandes pretensiones deportivas pero con la solidez que se esperaba de la marca Opel en aquella época.
Experiencia de conducción
Al volante del Vectra SW Elegance 1.8 16V, la sensación predominante es de estabilidad y confort. Su motor de 122 CV, aunque no es un derroche de potencia, cumple con solvencia para mover el conjunto, especialmente en trayectos largos. La suspensión, tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, filtra bien las irregularidades del asfalto, proporcionando un viaje suave. La dirección de cremallera ofrece una respuesta predecible, y los frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros garantizan una detención segura. No es un coche que invite a una conducción deportiva, sino más bien a un estilo relajado y familiar, donde la comodidad de los ocupantes es prioritaria. La aceleración de 0 a 100 km/h en 12 segundos y una velocidad máxima de 199 km/h confirman su carácter más práctico que pasional.
Diseño y estética
El diseño del Opel Vectra SW de 2006 es un reflejo de la estética de Opel de principios de los 2000: líneas sobrias, funcionales y con un toque de elegancia discreta. La carrocería familiar (SW) se integra armoniosamente, ofreciendo un gran volumen de carga sin sacrificar la estética general. Sus dimensiones, con 4839 mm de largo y 1798 mm de ancho, le otorgan una presencia imponente en la carretera. El interior, aunque no destaca por lujos, es espacioso y está bien organizado, con materiales que, sin ser premium, ofrecen una buena durabilidad. La capacidad del maletero de 530 litros es uno de sus puntos fuertes, ideal para familias o para quienes necesitan espacio extra. Es un diseño que prioriza la funcionalidad y la habitabilidad sobre la extravagancia.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Opel Vectra SW Elegance 1.8 16V de 2006 incorporaba las soluciones habituales para su segmento y época. Su motor de gasolina de 1.8 litros con inyección indirecta y admisión variable buscaba optimizar el rendimiento y el consumo. La transmisión manual de 5 velocidades era la opción estándar, ofreciendo un control directo sobre la potencia. En cuanto a la seguridad, contaba con frenos ABS y un chasis bien equilibrado. Aunque no disponía de las avanzadas ayudas a la conducción que vemos hoy, su equipamiento era competitivo para su tiempo, centrado en la fiabilidad y la funcionalidad. La suspensión independiente en ambos ejes y los estabilizadores contribuían a una conducción segura y confortable.
Competencia
En su segmento, el Opel Vectra SW Elegance 1.8 16V competía con modelos como el Ford Mondeo Wagon, el Volkswagen Passat Variant, el Peugeot 407 SW y el Renault Laguna Grand Tour. Todos ellos ofrecían propuestas similares en cuanto a espacio y versatilidad familiar, con motores de gasolina y diésel de potencias comparables. El Vectra se distinguía por su robustez y una relación calidad-precio atractiva, aunque quizás no alcanzaba el refinamiento de un Passat o la agilidad de un Mondeo en algunas versiones. Su enfoque práctico y su fiabilidad eran sus principales bazas frente a la competencia.
Conclusión
El Opel Vectra SW Elegance 1.8 16V de 2006 es un coche que, a pesar de los años, sigue siendo una opción interesante para quienes buscan un vehículo familiar espacioso, fiable y con un coste de mantenimiento razonable. No es un coche que enamore por sus prestaciones deportivas o su diseño vanguardista, pero cumple con creces su función de transporte familiar. Su confort de marcha, la amplitud de su habitáculo y su generoso maletero lo convierten en un compañero ideal para el día a día y para largos viajes. Es un coche honesto, sin pretensiones, que ofrece lo que promete: un transporte práctico y seguro para toda la familia.




