Especificaciones y análisis del Opel Zafira
Potencia
116CV
Par
170Nm
Consumo
8.9l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
14s
Vel. Máx.
175km/h
Peso
1355kg
Precio
19,431€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 4v
FWD
7 / 5 puertas
600 L
58 L
85 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Opel Zafira Elegance 1.8 16v Aut. · 116 CV (1999-2000)
Descripción general
El Opel Zafira de 1999, en su versión Elegance 1.8 16v Automático, se presenta como un monovolumen familiar que marcó una época. Con su capacidad para siete pasajeros y un diseño funcional, este vehículo buscaba ofrecer una solución práctica y cómoda para las familias de finales de los 90. Su motor de gasolina de 1.8 litros y 116 CV, combinado con una transmisión automática de cuatro velocidades, prometía una conducción suave y sin complicaciones, ideal para el día a día y los viajes largos. En un mercado donde la versatilidad empezaba a ser clave, el Zafira se posicionó como una opción atractiva y accesible.
Experiencia de conducción
Al volante del Opel Zafira de 1999, la sensación predominante es de confort y facilidad. La transmisión automática de cuatro velocidades, aunque no es la más rápida, ofrece una transición suave entre marchas, haciendo que la conducción en ciudad sea relajada. El motor de 116 CV, con 170 Nm de par, responde de manera adecuada para un vehículo de su tamaño y peso, permitiendo una aceleración de 0 a 100 km/h en 14 segundos y una velocidad máxima de 175 km/h. La suspensión, tipo McPherson en la parte delantera y de rueda tirada con elemento torsional en la trasera, absorbe bien las irregularidades del camino, proporcionando un viaje placentero para todos los ocupantes. La dirección de cremallera, aunque carece de la precisión de modelos más deportivos, cumple su función en un coche familiar, facilitando las maniobras. El consumo combinado de 8.9 l/100km es razonable para la época y el tipo de vehículo.
Diseño y estética
El diseño del Opel Zafira de 1999 es un claro reflejo de la funcionalidad que buscaba ofrecer. Con sus 4317 mm de largo, 1742 mm de ancho y 1684 mm de alto, presenta una silueta monovolumen clásica, optimizada para maximizar el espacio interior. Las cinco puertas facilitan el acceso a todas las plazas, y su distancia entre ejes de 2694 mm contribuye a una buena habitabilidad. Estéticamente, el Zafira es sobrio y práctico, sin grandes alardes, pero con líneas limpias y una presencia robusta. Los neumáticos 195/65 R15 H, montados en llantas de 6 x 15, complementan su aspecto funcional. El interior, con capacidad para siete asientos, destaca por su versatilidad, permitiendo diferentes configuraciones para adaptarse a las necesidades de carga o pasajeros. El maletero, con 600 litros de capacidad mínima, es generoso y muy útil para familias.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Opel Zafira de 1999 incorporaba las soluciones habituales para su segmento en la época. Su motor de gasolina de 1.8 litros y 16 válvulas, con inyección indirecta, ofrecía una potencia de 116 CV a 5400 rpm y un par motor de 170 Nm a 3400 rpm. La transmisión automática de cuatro velocidades era una comodidad valorada, especialmente en entornos urbanos. En cuanto a la seguridad, contaba con frenos de disco ventilados en la parte delantera y discos en la trasera, proporcionando una capacidad de frenado adecuada. La suspensión, con barra estabilizadora delantera, contribuía a una conducción estable. Aunque no disponía de las avanzadas ayudas a la conducción de los vehículos actuales, el Zafira ofrecía un equipamiento tecnológico sólido y fiable para su tiempo, centrado en la comodidad y la funcionalidad.
Competencia
En su lanzamiento, el Opel Zafira de 1999 se enfrentaba a una competencia creciente en el segmento de los monovolúmenes compactos. Sus principales rivales incluían modelos como el Renault Scénic, el Citroën Xsara Picasso y el Volkswagen Touran. El Scénic destacaba por su modularidad y confort, mientras que el Xsara Picasso ofrecía un diseño distintivo y un buen espacio interior. El Touran, por su parte, se posicionaba con la calidad de construcción y la robustez típicas de Volkswagen. El Zafira se diferenciaba por su sistema de asientos Flex7, que permitía transformar el interior de cinco a siete plazas de forma sencilla, una característica muy valorada por las familias que necesitaban flexibilidad. Su equilibrio entre precio, equipamiento y versatilidad lo hacía una opción muy competitiva en el mercado.
Conclusión
El Opel Zafira Elegance 1.8 16v Automático de 1999 es un monovolumen que, a pesar de los años, sigue siendo un testimonio de la ingeniería práctica y familiar de Opel. Su diseño funcional, su motor suave y su transmisión automática lo convierten en un coche cómodo para el día a día y los viajes. La versatilidad de sus siete plazas y su generoso maletero lo hacen ideal para familias que buscan espacio y adaptabilidad. Aunque sus prestaciones no son las más deportivas y su consumo puede ser algo elevado para los estándares actuales, el Zafira ofrecía una propuesta de valor sólida en su momento. Es un vehículo que, con un mantenimiento adecuado, puede seguir ofreciendo un servicio fiable y práctico, evocando la nostalgia de una época donde la funcionalidad era la reina.




