Especificaciones y análisis del Opel Zafira
Potencia
125CV
Par
170Nm
Consumo
8.7l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
13s
Vel. Máx.
180km/h
Peso
1455kg
Precio
24,450€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 4v
FWD
7 / 5 puertas
600 L
58 L
92 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Opel Zafira Elegance 1.8 16V Aut. · 125 CV (2003-2005)
Descripción general
El Opel Zafira de 1999, en su versión Elegance 1.8 16V Aut., se presenta como un monovolumen familiar que marcó una época. Con su diseño funcional y la versatilidad de sus 7 plazas, este vehículo fue una solución práctica para muchas familias que buscaban espacio y comodidad sin renunciar a un estilo sobrio y elegante. Su motor de gasolina de 1.8 litros y 125 CV, acoplado a una transmisión automática de 4 velocidades, prometía un viaje relajado y sin complicaciones, ideal para el día a día y las escapadas de fin de semana.
Experiencia de conducción
Al volante del Opel Zafira, la sensación predominante es de confort y facilidad de manejo. La suspensión, tipo McPherson delante y de rueda tirada con elemento torsional detrás, absorbe bien las irregularidades del camino, ofreciendo un viaje suave. La dirección de cremallera, aunque sin asistencia variable, proporciona una respuesta adecuada para un vehículo de su categoría. El motor de 125 CV, con un par de 170 Nm a 3800 rpm, permite una aceleración de 0 a 100 km/h en 13 segundos y una velocidad máxima de 180 km/h, cifras que, si bien no son deportivas, son suficientes para un uso familiar. El consumo combinado de 8.7 l/100km es razonable para la época y el tipo de vehículo. La transmisión automática de 4 velocidades, con convertidor de par, contribuye a una conducción relajada, aunque en ocasiones puede sentirse algo lenta en sus transiciones.
Diseño y estética
El diseño del Opel Zafira de 1999 es un reflejo de la funcionalidad y la sobriedad que caracterizaban a los monovolúmenes de la época. Sus líneas son limpias y sin estridencias, priorizando el espacio interior y la visibilidad. Con una longitud de 4317 mm, una anchura de 1742 mm y una altura de 1684 mm, el Zafira ofrece una presencia robusta pero no excesivamente voluminosa. Las llantas de 16 pulgadas con neumáticos 205/55 R16 complementan su estética, aportando un toque de solidez. El interior, con capacidad para 7 plazas, destaca por su modularidad, permitiendo configurar el espacio según las necesidades de carga o pasajeros, un punto fuerte que lo hizo muy popular.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Opel Zafira de 1999 incorporaba soluciones prácticas para su tiempo. Su motor de gasolina de 1.8 litros y 16 válvulas, con inyección indirecta, era una mecánica probada y fiable. La transmisión automática de 4 velocidades, aunque no es la más avanzada de hoy, ofrecía comodidad en la conducción urbana y en carretera. En cuanto a seguridad, contaba con frenos de disco ventilados de 280 mm delante y discos de 264 mm detrás, garantizando una frenada eficaz. La suspensión independiente en el eje delantero y semi-independiente en el trasero contribuía a un buen comportamiento dinámico. Aunque carecía de las ayudas a la conducción modernas, su equipamiento era competitivo para su segmento y año de fabricación.
Competencia
En el mercado de los monovolúmenes compactos de finales de los 90 y principios de los 2000, el Opel Zafira se enfrentaba a competidores como el Renault Scénic, el Citroën Xsara Picasso o el Volkswagen Touran. Cada uno ofrecía sus propias ventajas, pero el Zafira destacaba por su sistema de asientos Flex7, que permitía pasar de 5 a 7 plazas de forma sencilla, sin necesidad de extraer los asientos. Su equilibrio entre precio, equipamiento y versatilidad lo posicionó como una opción muy atractiva para las familias que buscaban un vehículo práctico y espacioso.
Conclusión
El Opel Zafira Elegance 1.8 16V Aut. de 1999 es un monovolumen que, a pesar del paso del tiempo, sigue siendo un ejemplo de funcionalidad y versatilidad. Su diseño atemporal, su motor fiable y su capacidad para adaptarse a diferentes necesidades lo convirtieron en un compañero ideal para la vida familiar. Aunque sus prestaciones no son las de un deportivo, su confort de marcha y su habitabilidad lo hacen un vehículo muy agradable para el día a día. Es un coche que evoca recuerdos de viajes familiares y la comodidad de tener espacio para todo y para todos.




