Opel Zafira Elegance 2.0 DI 16v · 82 CV (1999-2000)

1999
Gasóleo
FWD
Manual 5v
Opel Zafira - Vista 1
Opel Zafira - Vista 2
Opel Zafira - Vista 3
Opel Zafira - Vista 4

Especificaciones y análisis del Opel Zafira

Potencia

82CV

Par

185Nm

Consumo

6.6l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

17s

Vel. Máx.

160km/h

Peso

1450kg

Precio

18,589

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

7 / 5 puertas

Maletero

600 L

Depósito

58 L

Potencia

60 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima82 CV / 60 kW
Par máximo185 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito58 L
Maletero600 L

Análisis detallado del Opel Zafira Elegance 2.0 DI 16v · 82 CV (1999-2000)

Descripción general

El Opel Zafira de 1999, en su versión Elegance 2.0 DI 16v, se presentaba como una propuesta familiar versátil y práctica. Con su motor diésel de 82 CV, prometía eficiencia y un espacio interior adaptable, ideal para las necesidades de la época. Su diseño funcional y la capacidad de siete plazas lo convertían en un vehículo atractivo para familias que buscaban comodidad y flexibilidad en sus desplazamientos diarios y viajes.

Experiencia de conducción

Al volante del Zafira, la sensación predominante era de solidez y confort. Aunque sus 82 CV no ofrecían una aceleración fulgurante (17 segundos de 0 a 100 km/h), el motor diésel de 2.0 litros entregaba un par motor de 185 Nm a 1800 rpm, lo que se traducía en una respuesta adecuada para la conducción urbana y en carretera, sin grandes pretensiones deportivas. La suspensión tipo McPherson delantera y de rueda tirada con elemento torsional trasera, junto con la dirección de cremallera, proporcionaban una conducción estable y predecible, aunque sin la agilidad de un turismo más compacto. El consumo combinado de 6.6 l/100km era un punto a favor para la economía familiar.

Diseño y estética

El diseño del Opel Zafira de 1999 era eminentemente funcional y práctico, con líneas suaves y una silueta que priorizaba el espacio interior. Su carrocería de 4317 mm de largo, 1742 mm de ancho y 1684 mm de alto, junto con una distancia entre ejes de 2694 mm, le otorgaban una presencia robusta pero no excesivamente voluminosa. Las cinco puertas facilitaban el acceso, y su capacidad para siete ocupantes, gracias a su ingenioso sistema de asientos Flex7, era su característica más distintiva. El interior, aunque sobrio, estaba diseñado para ser ergonómico y duradero, con un maletero de 600 litros que ofrecía una gran versatilidad para el equipaje.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el Opel Zafira de 1999 incorporaba soluciones prácticas para su segmento. Su motor diésel de inyección directa con turbo, de 1995 cc y 4 cilindros, ofrecía una buena eficiencia para la época. La transmisión manual de 5 velocidades era la opción estándar, proporcionando un control directo sobre la potencia. En cuanto a la seguridad, contaba con frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros, lo que aseguraba una capacidad de frenado adecuada. La suspensión, aunque no era de última generación, estaba bien calibrada para ofrecer un equilibrio entre confort y estabilidad. La dirección de cremallera contribuía a una conducción precisa.

Competencia

En el mercado de los monovolúmenes compactos de finales de los 90, el Opel Zafira se enfrentaba a competidores como el Renault Scénic, el Citroën Xsara Picasso y el Fiat Multipla. El Zafira destacaba por su sistema de asientos Flex7, que permitía transformar el vehículo de cinco a siete plazas de forma sencilla, una ventaja competitiva frente a algunos de sus rivales. Su motor diésel, aunque no el más potente, ofrecía un buen equilibrio entre rendimiento y consumo, lo que lo hacía una opción atractiva para las familias que buscaban un vehículo versátil y económico.

Conclusión

El Opel Zafira de 1999, en su versión Elegance 2.0 DI 16v, fue un vehículo que supo conquistar a las familias por su practicidad, versatilidad y economía. Su diseño funcional, la capacidad de siete plazas y un motor diésel eficiente lo convirtieron en una opción muy valorada en su segmento. Aunque no destacaba por sus prestaciones deportivas, su confort y fiabilidad lo hacían un compañero ideal para el día a día y los viajes familiares. Un coche que, sin grandes alardes, cumplía con creces su cometido de transporte familiar.