Opel Zafira Increíbles 2.2 DTi 16V · 125 CV (2005)

1999
Gasóleo
FWD
Manual 5v
Opel Zafira - Vista 1
Opel Zafira - Vista 2
Opel Zafira - Vista 3
Opel Zafira - Vista 4

Especificaciones y análisis del Opel Zafira

Potencia

125CV

Par

280Nm

Consumo

6.5l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

11.5s

Vel. Máx.

187km/h

Peso

1550kg

Precio

20,360

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

7 / 5 puertas

Maletero

600 L

Depósito

58 L

Potencia

92 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima125 CV / 92 kW
Par máximo280 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito58 L
Maletero600 L

Análisis detallado del Opel Zafira Increíbles 2.2 DTi 16V · 125 CV (2005)

Descripción general

El Opel Zafira de 1999, en su versión 2.2 DTi 16V, se presenta como un monovolumen familiar que marcó una época. Con su capacidad para siete pasajeros y un motor diésel de 125 CV, este vehículo ofrecía una solución práctica y económica para las familias de principios de los 2000. Su diseño funcional y su enfoque en la versatilidad lo convirtieron en una opción popular en su segmento.

Experiencia de conducción

Al volante del Zafira, la sensación predominante es de solidez y confort. El motor diésel de 125 CV, aunque no es un derroche de potencia, cumple con creces para mover el conjunto, ofreciendo una respuesta adecuada tanto en ciudad como en carretera. La suspensión, de tipo McPherson delante y de rueda tirada con elemento torsional detrás, filtra bien las irregularidades del terreno, proporcionando un viaje suave. La dirección, de cremallera, es precisa y facilita las maniobras. A pesar de su tamaño, el Zafira se siente ágil y predecible, transmitiendo confianza al conductor. La aceleración de 0 a 100 km/h en 11.5 segundos y una velocidad máxima de 187 km/h son cifras respetables para un vehículo de su categoría y época, permitiendo adelantamientos seguros y un ritmo de crucero desahogado.

Diseño y estética

El diseño del Opel Zafira de 1999 es eminentemente funcional y práctico, con líneas suaves y una silueta que prioriza el espacio interior. Sus 4317 mm de longitud, 1742 mm de anchura y 1684 mm de altura le otorgan una presencia robusta pero no excesivamente voluminosa. La parte frontal se caracteriza por unos faros grandes y una parrilla discreta, mientras que la zaga es sencilla y funcional, con un portón amplio que facilita la carga. Las llantas de 16 pulgadas con neumáticos 205/55 R16 complementan su aspecto. En el interior, la disposición de los asientos es su punto fuerte, con el sistema Flex7 que permite configurar el habitáculo de diversas maneras, pasando de dos a siete plazas con facilidad. Los materiales, aunque no lujosos, son duraderos y están bien ajustados, pensados para resistir el uso familiar.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el Opel Zafira 2.2 DTi 16V de 1999 incorporaba soluciones avanzadas para su tiempo. Su motor diésel de 2172 cc, con inyección directa, turbo de geometría variable e intercooler, era un ejemplo de eficiencia y rendimiento. La transmisión manual de 5 velocidades, con embrague monodisco en seco, ofrecía un manejo preciso. En cuanto a la seguridad, contaba con frenos de disco ventilados de 280 mm delante y discos de 264 mm detrás, garantizando una buena capacidad de frenado. Aunque no disponía de los sistemas de asistencia a la conducción actuales, su equipamiento era competitivo para la época, centrado en la funcionalidad y la comodidad de los ocupantes.

Competencia

En el mercado de los monovolúmenes compactos de siete plazas, el Opel Zafira se enfrentaba a competidores como el Renault Scénic (especialmente en sus versiones de siete plazas), el Citroën Xsara Picasso, el Volkswagen Touran y el Ford C-MAX. Cada uno de ellos ofrecía sus propias ventajas, pero el Zafira destacaba por su sistema Flex7, que le otorgaba una versatilidad interior superior a muchos de sus rivales directos, y por la fiabilidad de su mecánica diésel.

Conclusión

El Opel Zafira 2.2 DTi 16V de 1999 fue un vehículo que supo combinar a la perfección la funcionalidad, el espacio y la economía de uso. Su motor diésel ofrecía un buen equilibrio entre prestaciones y consumo, con una media de 6.5 l/100km. Su diseño inteligente y su capacidad para adaptarse a las necesidades de cada momento lo convirtieron en un compañero ideal para las familias. A pesar de los años, sigue siendo un coche práctico y robusto, un testimonio de la ingeniería de Opel en la era de los monovolúmenes.