Peugeot 206 3p XT 1.4 HDi 70 · 68 CV (2001-2005)

1998
Gasóleo
FWD
Manual 5v
Peugeot 206 - Vista 1
Peugeot 206 - Vista 2
Peugeot 206 - Vista 3
Peugeot 206 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Peugeot 206

Potencia

68CV

Par

160Nm

Consumo

4.3l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

14.7s

Vel. Máx.

168km/h

Peso

980kg

Precio

13,010

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 3 puertas

Maletero

245 L

Depósito

50 L

Potencia

50 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima68 CV / 50 kW
Par máximo160 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito50 L
Maletero245 L

Análisis detallado del Peugeot 206 3p XT 1.4 HDi 70 · 68 CV (2001-2005)

Descripción general

El Peugeot 206, en su versión de 3 puertas y acabado XT con el motor 1.4 HDi de 70 CV, se presentó en 1998 como una propuesta fresca y juvenil en el segmento de los utilitarios. Este modelo, que se mantuvo en producción hasta 2005, buscaba conquistar a un público que valoraba la estética, la eficiencia y un toque de dinamismo en su día a día. Con un precio de 13.010 euros en su momento, se posicionaba como una opción atractiva para quienes buscaban un coche compacto pero con personalidad.

Experiencia de conducción

Al volante del Peugeot 206 1.4 HDi, la sensación predominante es la de agilidad y facilidad de manejo. Sus 68 CV, aunque no prometen prestaciones de infarto, son suficientes para moverse con soltura en el entorno urbano y para afrontar trayectos interurbanos sin grandes alardes. La dirección, precisa y comunicativa, junto con una suspensión que equilibra confort y sujeción, hacen que cada viaje sea agradable. La aceleración de 0 a 100 km/h en 14.7 segundos y una velocidad máxima de 168 km/h reflejan su enfoque práctico más que deportivo. El consumo combinado de 4.3 l/100km es, sin duda, uno de sus puntos fuertes, invitando a disfrutar de la carretera sin preocuparse excesivamente por el repostaje.

Diseño y estética

El diseño del Peugeot 206 fue, y sigue siendo, uno de sus mayores atractivos. Sus líneas redondeadas y su frontal con los característicos faros en forma de lágrima le otorgaban una personalidad inconfundible y un aire moderno que lo diferenciaba de sus competidores. La versión de 3 puertas acentuaba su carácter deportivo y juvenil, con una silueta compacta y bien proporcionada. El interior, aunque sencillo, estaba bien resuelto, con un salpicadero funcional y unos asientos que ofrecían un buen compromiso entre comodidad y sujeción. Las dimensiones compactas (3835 mm de largo, 1652 mm de ancho y 1428 mm de alto) lo hacían ideal para la ciudad, mientras que su maletero de 245 litros ofrecía una capacidad razonable para el uso diario.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el Peugeot 206 1.4 HDi de 1998 incorporaba soluciones prácticas para su época. Su motor diésel de inyección directa por conducto común y turbo, con 1399 cc y 4 cilindros, era un ejemplo de eficiencia y fiabilidad. La transmisión manual de 5 velocidades, con un embrague monodisco en seco, ofrecía un manejo suave y preciso. En cuanto a la seguridad, contaba con frenos de disco ventilados delanteros y tambor traseros, una configuración estándar para el segmento. La dirección de cremallera contribuía a una buena respuesta en la conducción. Aunque no destacaba por una profusión de gadgets electrónicos, su tecnología estaba orientada a ofrecer una experiencia de conducción eficiente y segura.

Competencia

En el competitivo segmento de los utilitarios, el Peugeot 206 se enfrentaba a duros rivales como el Renault Clio, el Volkswagen Polo, el Ford Fiesta o el Opel Corsa. Cada uno de ellos ofrecía sus propias virtudes, pero el 206 se desmarcaba por su diseño más atrevido y su enfoque en la eficiencia de sus motores diésel. Su equilibrio entre estética, prestaciones y consumo lo convertía en una opción muy a tener en cuenta para aquellos que buscaban un coche con carácter y un coste de mantenimiento contenido.

Conclusión

El Peugeot 206 1.4 HDi de 70 CV fue un coche que dejó huella. Su diseño carismático, su eficiencia mecánica y su agilidad en la conducción lo convirtieron en un éxito de ventas y en un referente en su categoría. Era un coche que te hacía sentir bien al volante, práctico para el día a día y con un consumo que invitaba a recorrer kilómetros. Aunque los años han pasado, su espíritu juvenil y su encanto perduran, siendo un clásico moderno que aún hoy despierta simpatía.