Peugeot 206 3p XS 1.4 75 · 75 CV (2005-2006)

1998
Gasolina
FWD
Manual 5v
Peugeot 206 - Vista 1
Peugeot 206 - Vista 2
Peugeot 206 - Vista 3
Peugeot 206 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Peugeot 206

Potencia

75CV

Par

120Nm

Consumo

6.4l/100

Emisiones

152g/km

0-100 km/h

12.5s

Vel. Máx.

171km/h

Peso

1025kg

Precio

10,940

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 3 puertas

Maletero

245 L

Depósito

50 L

Potencia

55 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima75 CV / 55 kW
Par máximo120 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito50 L
Maletero245 L

Análisis detallado del Peugeot 206 3p XS 1.4 75 · 75 CV (2005-2006)

Descripción general

El Peugeot 206 3p XS 1.4 75 de 1998 es un coche que marcó una época, un utilitario con alma deportiva que supo conquistar el corazón de muchos. Con su motor de gasolina de 75 CV, ofrecía una combinación equilibrada de agilidad urbana y capacidad para escapadas, todo ello envuelto en un diseño que, incluso hoy, sigue siendo reconocible y apreciado.

Experiencia de conducción

Al volante del 206, la sensación es de ligereza y dinamismo. Sus 75 CV, gestionados por una caja manual de 5 velocidades, permiten una aceleración de 0 a 100 km/h en 12.5 segundos, suficiente para moverse con soltura en el tráfico. La dirección, aunque sin la asistencia más moderna, transmite bien lo que ocurre bajo las ruedas, y su suspensión, tipo McPherson delante y con barra estabilizadora en ambos ejes, ofrece un buen compromiso entre confort y estabilidad. Es un coche que invita a disfrutar de la conducción, especialmente en carreteras reviradas, donde su tamaño compacto y su agilidad se hacen patentes.

Diseño y estética

El diseño del Peugeot 206 es, sin duda, uno de sus puntos fuertes. Sus líneas redondeadas y su frontal distintivo le otorgaron una personalidad única que lo diferenciaba de sus competidores. La versión de 3 puertas XS acentuaba su carácter juvenil y deportivo, con unas proporciones que lo hacían parecer más ancho y pegado al suelo. El interior, aunque funcional, no renunciaba a ciertos detalles de estilo, con un salpicadero bien integrado y una instrumentación clara. A pesar de sus dimensiones compactas (3835 mm de largo), ofrecía un habitáculo sorprendentemente espacioso para cuatro ocupantes y un maletero de 245 litros, adecuado para el día a día.

Tecnología y características

En su época, el Peugeot 206 incorporaba la tecnología necesaria para ofrecer una experiencia de conducción moderna y segura. Su motor de gasolina de 1.361 cc con inyección indirecta y 4 cilindros en línea, fabricado en aluminio, era un ejemplo de eficiencia y fiabilidad. Contaba con frenos de disco delanteros y tambor traseros, dirección de cremallera y, en esta versión XS, neumáticos 195/55 R15 que contribuían a su buen agarre. Aunque no disponía de las ayudas a la conducción actuales, su equipamiento era competitivo para su segmento y momento, centrado en lo esencial para una conducción placentera y segura.

Competencia

El Peugeot 206 se enfrentó a una dura competencia en el segmento de los utilitarios, con rivales de la talla del Renault Clio, el Volkswagen Polo, el Ford Fiesta o el Opel Corsa. Cada uno ofrecía sus propias virtudes, pero el 206 se desmarcó por su diseño atrevido, su comportamiento dinámico y su buena relación calidad-precio. Su éxito de ventas es un testimonio de cómo supo encontrar un equilibrio perfecto entre estilo, prestaciones y practicidad, convirtiéndose en una opción muy atractiva para un público joven y urbano.

Conclusión

El Peugeot 206 3p XS 1.4 75 es más que un simple coche; es un icono de su generación. Su combinación de un diseño carismático, un comportamiento ágil y un motor fiable lo convirtieron en un éxito rotundo. A día de hoy, sigue siendo un coche muy querido, un clásico moderno que evoca nostalgia y que demuestra que un utilitario puede tener mucho carácter y ofrecer grandes satisfacciones al volante. Es un coche que, sin grandes pretensiones, supo dejar una huella imborrable en la historia del automóvil.