Especificaciones y análisis del Peugeot 206
Potencia
70CV
Par
125Nm
Consumo
5.8l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
17s
Vel. Máx.
161km/h
Peso
1020kg
Precio
11,290€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 5v
FWD
5 / 3 puertas
245 L
50 L
51.5 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Peugeot 206 3p X-Line 1.9 D · 70 CV (2002-2004)
Descripción general
El Peugeot 206 3p X-Line 1.9 D, fabricado entre 2002 y 2004, es un vehículo que evoca la esencia de una época donde la simplicidad y la eficiencia diésel eran pilares fundamentales. Con su motor de 70 CV, este compacto de tres puertas se presentaba como una opción práctica y económica para el día a día, manteniendo el encanto y la agilidad que caracterizaban a la marca del león en aquellos años. Es un coche que, a pesar de su modesta potencia, prometía una experiencia de conducción honesta y sin pretensiones, ideal para la ciudad y escapadas ocasionales.
Experiencia de conducción
Al volante del Peugeot 206 3p X-Line 1.9 D, la sensación predominante es la de un coche ágil y manejable, especialmente en entornos urbanos. Su motor diésel, aunque no es un derroche de potencia con sus 70 CV, ofrece un par motor suficiente para moverse con soltura en el tráfico y mantener cruceros razonables en carretera. La dirección, de cremallera, transmite una buena conexión con el asfalto, y la suspensión tipo McPherson en el eje delantero contribuye a un comportamiento predecible y cómodo. No es un coche para emociones fuertes, pero sí para disfrutar de una conducción relajada y eficiente, con un consumo de combustible que invita a recorrer kilómetros sin preocupaciones. La caja de cambios manual de 5 velocidades, aunque no es la más precisa del mercado, cumple su función con suavidad.
Diseño y estética
El diseño del Peugeot 206 es, sin duda, uno de sus puntos fuertes y lo que lo convirtió en un icono de su generación. Sus líneas redondeadas y su frontal distintivo, con esos faros grandes y expresivos, le otorgan una personalidad inconfundible. La versión de 3 puertas acentúa su carácter juvenil y dinámico, con una silueta compacta y bien proporcionada. A pesar de los años, su estética sigue siendo atractiva y atemporal, un claro ejemplo de cómo un diseño bien ejecutado puede perdurar en el tiempo. El interior, aunque funcional y sin grandes lujos, está bien resuelto, con una disposición clara de los mandos y una habitabilidad correcta para su segmento.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Peugeot 206 3p X-Line 1.9 D se sitúa en el contexto de su época. No esperemos grandes alardes de conectividad o sistemas de asistencia a la conducción avanzados. Su tecnología se centra en la fiabilidad mecánica y la eficiencia. El motor diésel de inyección indirecta, con 1868 cc y 70 CV, es un propulsor robusto y probado, diseñado para ofrecer un bajo consumo y una larga vida útil. La suspensión delantera McPherson y los frenos de disco ventilados delanteros, junto con los tambores traseros, son soluciones técnicas eficaces y contrastadas. La dirección de cremallera, aunque sin asistencia variable, proporciona una respuesta directa. Es un coche que prioriza la sencillez y la funcionalidad sobre la complejidad tecnológica, lo que a menudo se traduce en una mayor fiabilidad a largo plazo.
Competencia
En su segmento y época, el Peugeot 206 3p X-Line 1.9 D se enfrentaba a una dura competencia. Entre sus principales rivales se encontraban modelos como el Renault Clio, el Volkswagen Polo, el Ford Fiesta o el Opel Corsa. Cada uno de ellos ofrecía sus propias virtudes, pero el 206 destacaba por su diseño carismático, su agilidad en ciudad y la probada eficiencia de su motor diésel. Frente a algunos de sus competidores, el 206 ofrecía un equilibrio muy atractivo entre estética, prestaciones y coste de mantenimiento, lo que le permitió consolidarse como uno de los compactos más populares de su tiempo.
Conclusión
El Peugeot 206 3p X-Line 1.9 D es un coche que, a pesar de los años, sigue siendo una opción interesante para quienes buscan un vehículo compacto, económico y con un toque de personalidad. Su diseño atemporal, su motor diésel eficiente y su comportamiento ágil lo convierten en un compañero ideal para la vida urbana y los desplazamientos cotidianos. No es el coche más potente ni el más equipado, pero su honestidad y su fiabilidad mecánica son virtudes que muchos valorarán. Es un pedazo de historia automotriz que aún tiene mucho que ofrecer, un coche que te recordará que la simplicidad bien ejecutada puede ser muy gratificante.




