Peugeot 206 5p X-Line 60 · 60 CV (2002-2005)

1998
Gasolina
FWD
Manual 5v

Especificaciones y análisis del Peugeot 206

Potencia

60CV

Par

94Nm

Consumo

6.2l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

17.3s

Vel. Máx.

158km/h

Peso

960kg

Precio

10,340

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

245 L

Depósito

50 L

Potencia

44.2 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima60 CV / 44.2 kW
Par máximo94 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito50 L
Maletero245 L

Análisis detallado del Peugeot 206 5p X-Line 60 · 60 CV (2002-2005)

Descripción general

El Peugeot 206, en su versión 5 puertas X-Line 60 de 2002 a 2005, se presentó como una opción compacta y accesible, ideal para la vida urbana. Con un precio de 10.340 euros, este modelo buscaba conquistar a quienes valoraban la economía y la practicidad en su día a día. Su diseño, fresco y juvenil para la época, lo convirtió en un coche popular y reconocible en las calles.

Experiencia de conducción

Al volante del Peugeot 206 5p X-Line 60, la sensación predominante es la de un coche ágil y fácil de manejar en entornos urbanos. Sus 60 CV, extraídos de un motor de 1.1 litros, ofrecen una respuesta modesta pero suficiente para el tráfico diario. La aceleración de 0 a 100 km/h en 17.3 segundos y una velocidad máxima de 158 km/h nos recuerdan que no es un coche de altas prestaciones, sino un compañero fiel para trayectos cortos y medianos. La dirección, aunque sin asistencia variable, cumple su función, y la suspensión tipo McPherson en el eje delantero contribuye a un confort aceptable en la mayoría de las situaciones. El consumo combinado de 6.2 l/100km es un punto a favor para el bolsillo.

Diseño y estética

El diseño del Peugeot 206 es, sin duda, uno de sus puntos fuertes y lo que lo hizo destacar en su lanzamiento. Sus líneas redondeadas y su frontal con los característicos faros en forma de lágrima le otorgan una personalidad inconfundible. La versión de 5 puertas mantiene la armonía estética, ofreciendo una mayor practicidad sin sacrificar el atractivo visual. Con una longitud de 3835 mm, una anchura de 1652 mm y una altura de 1428 mm, sus proporciones son compactas y equilibradas, facilitando las maniobras en ciudad. El interior, aunque sencillo, es funcional y está diseñado para maximizar el espacio disponible, con un maletero de 245 litros que, si bien no es enorme, es suficiente para las necesidades cotidianas.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el Peugeot 206 5p X-Line 60 se presenta como un coche de su época, sin grandes alardes pero con lo esencial. Su motor de gasolina de 1.1 litros y 60 CV, con inyección indirecta, es un propulsor probado y fiable. La transmisión manual de 5 velocidades es la opción estándar, ofreciendo un control directo sobre la potencia. En cuanto a la seguridad, cuenta con frenos de disco delanteros y tambor traseros, una configuración común en vehículos de su segmento y precio. La dirección de cremallera, aunque sin asistencia variable, proporciona una conexión adecuada con la carretera. No esperemos grandes pantallas táctiles o sistemas de asistencia a la conducción avanzados, ya que este modelo se enfoca en la simplicidad y la funcionalidad.

Competencia

En su segmento, el Peugeot 206 5p X-Line 60 se enfrentaba a duros competidores como el Renault Clio, el Ford Fiesta, el Opel Corsa o el Volkswagen Polo. Cada uno de ellos ofrecía sus propias ventajas, pero el 206 se distinguía por su diseño carismático y su buena relación calidad-precio. Su agilidad en ciudad y su consumo contenido lo hacían una alternativa atractiva para aquellos que buscaban un coche práctico y con estilo, sin necesidad de grandes lujos o prestaciones deportivas.

Conclusión

El Peugeot 206 5p X-Line 60 es un coche que, a pesar de los años, sigue siendo un referente de su época. Su diseño atemporal, su agilidad urbana y su economía de uso lo convierten en una opción interesante para quienes buscan un vehículo sencillo, fiable y con un toque de personalidad. No es el más potente ni el más equipado, pero cumple con creces su función como coche urbano y compañero de viaje. Es un coche que evoca nostalgia y que, para muchos, representa una etapa importante en la historia del automóvil compacto.