Peugeot 206 5p X-Line 75 · 75 CV (2002-2006)

1998
Gasolina
FWD
Manual 5v

Especificaciones y análisis del Peugeot 206

Potencia

75CV

Par

120Nm

Consumo

6.4l/100

Emisiones

152g/km

0-100 km/h

12.5s

Vel. Máx.

171km/h

Peso

1045kg

Precio

10,590

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

245 L

Depósito

50 L

Potencia

55 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima75 CV / 55 kW
Par máximo120 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito50 L
Maletero245 L

Análisis detallado del Peugeot 206 5p X-Line 75 · 75 CV (2002-2006)

Descripción general

El Peugeot 206 5p X-Line 75, lanzado en 1998, se presentó como una opción compacta y versátil en el segmento de los utilitarios. Con su motor de gasolina de 1.4 litros y 75 CV, este modelo buscaba ofrecer un equilibrio entre eficiencia y un rendimiento adecuado para el día a día. Su diseño, fresco y juvenil para la época, lo convirtió rápidamente en un favorito, especialmente en entornos urbanos y para aquellos que buscaban un coche práctico y con cierto encanto.

Experiencia de conducción

Al volante del Peugeot 206 5p X-Line 75, la sensación predominante es la de agilidad y facilidad de manejo. Su tamaño compacto y una dirección ligera lo hacen ideal para moverse por la ciudad, sorteando el tráfico y estacionando con comodidad. El motor de 75 CV, aunque no es un derroche de potencia, responde con suficiente brío para la mayoría de las situaciones cotidianas, ofreciendo una aceleración de 0 a 100 km/h en 12.5 segundos y una velocidad máxima de 171 km/h. La suspensión, tipo McPherson en la parte delantera, absorbe bien las irregularidades del terreno, proporcionando un viaje confortable. La transmisión manual de 5 velocidades es suave y precisa, contribuyendo a una experiencia de conducción agradable y sin complicaciones. Es un coche que invita a disfrutar de los trayectos cortos y a sentirse conectado con la carretera, sin grandes pretensiones deportivas pero con una respuesta honesta y predecible.

Diseño y estética

El diseño del Peugeot 206 fue, sin duda, uno de sus puntos fuertes y lo que lo catapultó al éxito. Con sus líneas redondeadas y su frontal distintivo, el 206 irradiaba una personalidad juvenil y moderna. Los faros delanteros, grandes y almendrados, le daban una mirada expresiva, mientras que la silueta compacta y las cinco puertas ofrecían una funcionalidad sin sacrificar el estilo. En el interior, el diseño era sencillo pero funcional, con un salpicadero bien organizado y materiales que, aunque no eran de lujo, transmitían una sensación de solidez. La versión X-Line, en particular, mantenía esa estética atractiva, convirtiéndose en un coche que, incluso años después de su lanzamiento, seguía siendo reconocible y con un encanto atemporal.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el Peugeot 206 5p X-Line 75, siendo un modelo de finales de los 90, se centraba en lo esencial y funcional. Su motor de gasolina de 1.4 litros y 75 CV incorporaba inyección indirecta, una tecnología probada que ofrecía un buen equilibrio entre rendimiento y consumo. La transmisión manual de 5 velocidades era la norma en su segmento, proporcionando un control directo sobre la potencia. En cuanto a la seguridad, contaba con frenos de disco delanteros y tambor traseros, una configuración estándar para la época. La dirección de cremallera, aunque sin asistencia variable, ofrecía una respuesta adecuada. No esperes grandes pantallas táctiles o sistemas de asistencia a la conducción avanzados, ya que su tecnología se orientaba a la fiabilidad y la simplicidad, cumpliendo con las expectativas de su segmento y su tiempo.

Competencia

El Peugeot 206 5p X-Line 75 se enfrentaba a una dura competencia en el segmento de los utilitarios. Sus principales rivales incluían modelos como el Renault Clio, el Volkswagen Polo, el Ford Fiesta y el Opel Corsa. Cada uno de ellos ofrecía sus propias virtudes, pero el 206 se destacaba por su diseño carismático y su agilidad en la conducción. Frente al Clio, el 206 ofrecía una estética más atrevida; ante el Polo, un precio más competitivo; y frente al Fiesta y el Corsa, una sensación de mayor dinamismo. Su equilibrio entre estilo, practicidad y un motor eficiente lo posicionaba como una opción muy atractiva para aquellos que buscaban un coche urbano con personalidad.

Conclusión

El Peugeot 206 5p X-Line 75 es un coche que dejó una huella importante en el mercado. Su combinación de un diseño atractivo, una conducción ágil y un motor fiable lo convirtió en un éxito de ventas. Es un vehículo que, a pesar de los años, sigue siendo un compañero fiel para muchos, demostrando que la sencillez y la funcionalidad, cuando se combinan con un toque de estilo, pueden crear un coche verdaderamente memorable. Es un coche que evoca nostalgia y que, para muchos, representa una etapa importante en la historia del automóvil compacto.