Peugeot 206 5p X-Line 75 Refri · 75 CV (2002-2004)

1998
Gasolina
FWD
Manual 5v

Especificaciones y análisis del Peugeot 206

Potencia

75CV

Par

120Nm

Consumo

6.3l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

13.6s

Vel. Máx.

172km/h

Peso

970kg

Precio

10,990

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

245 L

Depósito

50 L

Potencia

55 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima75 CV / 55 kW
Par máximo120 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito50 L
Maletero245 L

Análisis detallado del Peugeot 206 5p X-Line 75 Refri · 75 CV (2002-2004)

Descripción general

El Peugeot 206, en su versión de 1998 con carrocería de 5 puertas y el acabado X-Line, es un coche que marcó una época. Con su motor de gasolina de 1.4 litros y 75 CV, este compacto francés se posicionó como una opción atractiva para quienes buscaban un vehículo urbano con un toque de estilo y dinamismo. Su diseño juvenil y su agilidad en el tráfico lo convirtieron rápidamente en un favorito, ofreciendo una experiencia de conducción sencilla pero gratificante.

Experiencia de conducción

Al volante del Peugeot 206, la sensación predominante es la de agilidad y ligereza. Sus 75 CV, aunque no son una cifra deslumbrante, mueven con soltura sus 970 kg, especialmente en entornos urbanos. La dirección, aunque carece de la asistencia más moderna, transmite una buena conexión con la carretera, permitiendo maniobrar con facilidad. En carretera, su comportamiento es predecible y seguro, invitando a una conducción relajada. El motor de gasolina, con su inyección indirecta, ofrece una respuesta suave y un sonido característico que acompaña cada aceleración, haciendo que cada trayecto sea una experiencia agradable y sin complicaciones.

Diseño y estética

El diseño del Peugeot 206 es, sin duda, uno de sus puntos fuertes. Sus líneas redondeadas y su frontal distintivo le otorgan una personalidad inconfundible. Los faros grandes y expresivos, junto con la parrilla característica de Peugeot, le confieren una mirada amigable pero decidida. La versión de 5 puertas mantiene la armonía estética, ofreciendo una mayor practicidad sin sacrificar el estilo. En el interior, el diseño es funcional y ergonómico, con un salpicadero sencillo pero bien organizado. Los materiales, aunque no son de lujo, cumplen su función y transmiten una sensación de durabilidad. Es un diseño que ha envejecido con dignidad, manteniendo su atractivo a lo largo de los años.

Tecnología y características

En el ámbito tecnológico, el Peugeot 206 de 1998 se presenta como un coche de su tiempo, sin grandes alardes pero con lo esencial para una conducción cómoda y segura. Su motor de gasolina de 1.4 litros con inyección indirecta es un ejemplo de fiabilidad mecánica. La transmisión manual de 5 velocidades ofrece un manejo preciso y eficiente. En cuanto a la seguridad, cuenta con frenos de disco delanteros y tambor traseros, una configuración común en su segmento. La dirección de cremallera, aunque sin asistencia variable, proporciona una respuesta directa. No esperes pantallas táctiles ni asistentes de conducción avanzados, pero sí un coche honesto y bien construido que cumple con su cometido.

Competencia

En su momento, el Peugeot 206 compitió en un segmento muy reñido, enfrentándose a rivales de la talla del Renault Clio, el Volkswagen Polo, el Ford Fiesta y el Opel Corsa. Cada uno de ellos ofrecía sus propias virtudes, pero el 206 se desmarcó por su diseño más atrevido y su enfoque en la agilidad. Mientras que el Polo apostaba por la sobriedad y la calidad percibida, y el Clio por un mayor confort, el 206 ofrecía una combinación equilibrada de estilo, dinamismo y practicidad, lo que le permitió hacerse un hueco importante en el mercado y conquistar a un público joven y urbano.

Conclusión

El Peugeot 206 5p X-Line 75 Refri de 1998 es un coche que evoca nostalgia y cariño. Es un vehículo que, a pesar de los años, sigue siendo un compañero fiel para muchos. Su diseño atemporal, su agilidad en la ciudad y su mecánica sencilla pero robusta lo convierten en una opción interesante para quienes buscan un coche práctico y con personalidad. No es el más potente ni el más lujoso, pero su encanto reside en su honestidad y en la experiencia de conducción que ofrece. Es un coche que te hace sentir conectado con la carretera, un verdadero clásico moderno que sigue dejando huella.